Vómito en perros: causas, qué hacer y cuándo es urgente
Por qué vomita un perro, qué significa el color del vómito, qué hacer en casa sin riesgo, qué darle de comer después y cuándo es urgente ir al veterinario.

Un perro adulto que vomita una vez y después come, juega y hace sus necesidades como siempre puede quedarse en casa mientras lo observas, con agua fresca a su alcance. Si vomita varias veces seguidas, no retiene ni el agua, hay sangre, está decaído o es un cachorro, tiene que verlo el veterinario. Y si hace arcadas sin sacar nada y tiene la barriga hinchada, es una urgencia.
Tampoco hace falta dejarlo un día entero sin comer para «darle descanso» al estómago. El ayuno largo ya no es la regla. Y si pasa 24 horas sin comer ni mejorar, conviene que lo vea un veterinario, como te contamos en por qué mi perro no quiere comer. Aquí verás por qué vomita un perro, qué puede decirte el color del vómito y cómo distinguirlo de la regurgitación. También qué hacer en casa, qué darle de comer después y cuándo es urgente.
¿Por qué vomita un perro?
Un perro vomita por causas pasajeras, como comer algo de la basura o comer muy rápido, y también por enfermedades que necesitan tratamiento. Desde fuera, un vómito no siempre dice cuál es cuál. Por eso importan cuántas veces pasa, cómo está el perro y qué otras señales lo acompañan.
- Lo que come: basura, comida grasosa de la mesa, un cambio brusco de alimento o comer de más.
- Objetos tragados: juguetes, calcetines, huesos, cuerdas o carozos, que pueden tapar el estómago o el intestino.
- Tóxicos: uvas y pasas, chocolate, golosinas con xilitol, venenos y medicamentos de personas.
- Infecciones y parásitos: el parvovirus en los cachorros sin vacunar y los gusanos intestinales.
- Enfermedades del aparato digestivo: una gastroenteritis, una pancreatitis o una inflamación crónica del estómago o del intestino.
- Enfermedades de otros órganos: del riñón, del hígado o de las glándulas suprarrenales.
- El movimiento: muchos perros se marean en el auto.
La lista junta lo que describen el Manual Merck de Veterinaria, que suma los problemas del sistema nervioso, la PDSA y los estudios que citamos más abajo. La causa no siempre está en el estómago. De 213 perros enviados a un hospital universitario por vómitos, el 27,7 % tenía una enfermedad de otro órgano. Fuera del aparato digestivo, la más común era la del riñón (Universidad de Giessen, 2013).
¿Es normal que un perro vomite?
Que un perro vomite alguna vez es común, y casi siempre se le pasa solo. Lo que no es normal es que vomite seguido. Un vómito aislado, como después de comer pasto, suele quedarse en eso. Pero vomitar aunque sea una vez por semana puede ser la señal de una enfermedad, advierte el Centro de Salud Canina de la Universidad de Cornell.
La mayoría de los vómitos nunca llega a la consulta. Las familias de 6.084 labradores anotaron en casa 2.601 episodios de vómito, y solo el 28 % terminó en una visita al veterinario. Los vómitos fueron más frecuentes entre los 3 y los 6 meses de edad (Universidad de Edimburgo, 2017).
Cuando sí llegan, muchos se curan sin encontrar la causa. De 99 perros atendidos por vómitos en las urgencias de la Universidad de Múnich, a 34 se les pasó en 4 o 5 días solo con tratamiento para los síntomas. En 39 nunca se supo qué lo provocó. Los que llegaban decaídos o con otras señales, además de diarrea, eran los que más probabilidades tenían de un problema serio (Frontiers in Veterinary Science, 2023). Por eso lo que más ayuda a decidir es cómo está el perro, no solo el vómito.
¿Mi perro vomita o regurgita?
Un perro que vomita hace fuerza. Antes suele tener náuseas, babear mucho y hacer arcadas, y la barriga se le contrae. Un perro que regurgita no hace esfuerzo: la comida le sale casi sola, sin digerir, y a veces con forma de tubo, la forma del esófago. Así los distingue el Manual Merck, que añade que la tos o la dificultad para respirar van más a menudo con la regurgitación.
La diferencia importa porque apunta a lugares distintos. El vómito sale del estómago o del comienzo del intestino. La regurgitación sale del esófago, el tubo que lleva la comida de la boca al estómago, y suele pasar justo después de comer. Si no estás seguro de qué viste, grábalo con el teléfono: un video le muestra al veterinario exactamente lo que pasa, aconseja el American Kennel Club.
Una regurgitación de vez en cuando puede ser solo que comió muy rápido. Si se repite, el veterinario tiene que revisar el esófago. Una causa es el megaesófago, un esófago agrandado que no empuja la comida. Suele aparecer en perros adultos y mayores, con una edad media de 8,1 años. El pastor alemán, el golden retriever y el setter irlandés tienen más riesgo (Universidad de Pensilvania, JAVMA, 1997).
En los perros de hocico chato, regurgitar y vomitar es muy común. Entre los que llegaban por problemas para respirar a un hospital de referencia, tenían babeo, regurgitación o vómitos el 93 % de los bulldogs franceses. Les pasaba también al 58 % de los bulldogs ingleses y al 16 % de los pugs. Esas señales mejoraron después de operarles las vías respiratorias (Real Colegio de Veterinaria de Londres, 2018). Lo explicamos en nuestra guía de perros braquicéfalos.
¿Qué significa el color del vómito?
El color del vómito orienta, pero no da el diagnóstico. Lo que más ayuda es ver qué trae (comida, bilis, espuma, pasto, sangre, un objeto) y contárselo al veterinario, mejor con una foto. Un vómito puede traer bilis, comida, espuma, sangre fresca o digerida, o restos de lo que el perro comió, como pasto o huesos, describe el Manual Merck. Esto es lo que se sabe de cada aspecto.
Amarillo
El vómito amarillo suele ser bilis, el líquido que el hígado vierte en el intestino para digerir. Suele ser espumoso, explica la PDSA, una fundación veterinaria británica, y a menudo sale con el estómago vacío. Un vómito amarillo suelto, en un perro que está bien, se puede observar. Pero la bilis no dice la causa: la obstrucción del intestino y la pancreatitis están entre las razones más comunes de vomitar espuma amarilla, según el American Kennel Club. Si además no come, está decaído o vomita varias veces, llévalo al veterinario ese día.
Espuma blanca
La espuma blanca suele salir cuando se mezclan gases, jugo del estómago y saliva en un estómago vacío e irritado, explica el American Kennel Club. Una vez, en un perro animado, se puede observar unas horas. Si la saca una y otra vez, hace arcadas sin sacar nada o tiene la barriga hinchada, es una urgencia: puede ser una torsión gástrica.
A veces no es vómito sino tos. Un perro que tose puede terminar sacando espuma blanca, y en ese caso la barriga casi no se le contrae, explica la misma página. Pasa, por ejemplo, con la tos de las perreras, una infección de las vías respiratorias. Si tose seguido, grábalo para el veterinario.
Verde
El verde también suele ser bilis, a menudo espumosa (PDSA). Si viene con pasto, puede ser solo el pasto que comió. Se aplica lo mismo que al amarillo: una vez se observa, y varias veces o con otras señales se consulta.
Marrón, café o negro
Un vómito marrón puede ser solo comida, digerida o no. Pero si es oscuro, negro o granulado como borra de café, puede llevar sangre ya digerida. Ante sangre en el vómito, llama al veterinario enseguida, aconseja la PDSA. Y si huele a heces, puede haber un objeto que tapa el intestino: es otra señal para llamar, según el American Kennel Club.
Con sangre
Un perro que vomita sangre roja, o un vómito rosado o con vetas rojas, necesita veterinario ese mismo día. Si además está decaído, tiene las encías pálidas o vomita mucha sangre, es una urgencia. La sangre roja es fresca, y los trozos marrones como borra de café son sangre más vieja, digerida, explica el American Kennel Club.
Las causas son varias. Una es la diarrea hemorrágica aguda, que afecta sobre todo a perros pequeños. En 108 perros con esa enfermedad, el vómito llegó antes que la diarrea con sangre en el 80 %, y la mitad de esos vomitó sangre (Universidad de Múnich, 2015). Otra son las úlceras del estómago. En 43 perros con úlceras, las dos causas más comunes eran los antiinflamatorios y las enfermedades del hígado. Murieron por la úlcera 6 de los 16 perros que no recibieron tratamiento y 3 de los 27 que sí (Universidad de Tennessee, 1989).
Con comida sin digerir
Un perro que vomita la comida entera, sin digerir, puede haber comido demasiado rápido, o puede tener un problema para vaciar el estómago, explica el American Kennel Club. Si la comida sale sin esfuerzo, justo al terminar de comer, puede ser una regurgitación. Si sale con fuerza varias horas después de comer, el estómago puede no estar vaciándose bien. En los perros pequeños mayores, como el lhasa apso, el shih tzu, el maltés o el caniche miniatura, una causa es que la pared del estómago se engrose (Manual Merck). En los dos casos, si se repite, necesita una consulta.
Con pasto
Muchos perros comen pasto y lo vomitan entero, mezclado con espuma o bilis. Casi nunca es grave. Lo verás en la sección sobre el pasto, más abajo.

Mi perro vomita amarillo por la mañana: ¿qué puede ser?
Un perro que vomita bilis amarilla temprano, con el estómago vacío, y el resto del día come y está bien, puede tener un síndrome del vómito bilioso. Se cree que el líquido del intestino vuelve al estómago y lo irrita. Pasa sobre todo de madrugada, después de muchas horas sin comer, explica el American Kennel Club. Como primer intento, propone darle una parte de su cena más tarde, antes de dormir, para acortar el ayuno de la noche.
Pero no hay que dar por hecho que es eso. En un hospital de la Universidad Estatal de Colorado revisaron a 20 perros con ese diagnóstico. A 3 les encontraron después otra causa: un cáncer de estómago, algo indebido que habían comido y una enfermedad del hígado. Además, a pocos les habían hecho las pruebas suficientes para descartar otras causas (JAAHA, 2016). Si se repite, cuéntaselo al veterinario y pídele que lo revise antes de cambiarle los horarios.
Mi perro vomita después de comer o de beber agua
Un perro que vomita justo después de comer suele haber comido muy rápido o demasiado, o puede estar regurgitando. Fíjate en el esfuerzo: si hace arcadas y fuerza con la barriga, es un vómito; si la comida le sale sola, es una regurgitación. Darle porciones más pequeñas puede ayudar a los que engullen. Si pasa seguido, aunque coma despacio, necesita una consulta.
Un perro que vomita el agua cada vez que bebe necesita una consulta ese día. No poder retener la comida ni el agua es una de las señales para ir al veterinario, según el American Kennel Club. Si no la retiene, no recupera el agua que pierde al vomitar, y se deshidrata.
Mi perro vomita y no come
Un perro que vomita y además deja de comer necesita veterinario pronto, sobre todo si vomita varias veces o está decaído. Las dos señales juntas aparecen en muchas causas: una gastroenteritis, una pancreatitis, una intoxicación, algo que tragó o una enfermedad del riñón o del hígado. Si pasa 24 horas sin comer nada, no esperes más. En la guía del perro que no quiere comer, enlazada al principio, verás los plazos y las causas.
Mi perro vomita y tiene diarrea
Vómito y diarrea juntos casi siempre son una gastroenteritis, la inflamación del estómago y el intestino. Muchas veces es leve y pasa en uno o dos días. Pero el perro pierde agua por los dos lados, y se deshidrata más rápido. La PDSA pide llamar al veterinario si la diarrea trae sangre o dura más de dos o tres días. También si el perro está decaído, le duele la barriga o tiene señales de deshidratación.
Para saber si está deshidratado, pasa un dedo por sus encías: deberían sentirse húmedas y resbalosas, y pegajosas son mala señal. También puedes levantarle un pliegue de piel sobre los hombros: al soltarlo, debería volver enseguida a su lugar (American Kennel Club). Si la diarrea es lo que más te preocupa, en nuestra guía de diarrea en perros verás qué indica su aspecto.
Mi perro vomita y está decaído
Un perro que vomita y está decaído, se esconde o no quiere levantarse se siente mal. Llévalo al veterinario ese día. En el estudio de Múnich, los perros que llegaban apagados eran los que más probabilidades tenían de una causa seria. Si además tiene las encías pálidas, se desmaya o respira con esfuerzo, es una urgencia.
Una enfermedad que se presenta así es la de Addison, en la que las glándulas suprarrenales dejan de producir hormonas. En los perros con Addison confirmado en clínicas del Reino Unido, el decaimiento fue la señal más común. Dos de cada tres vomitaban: 48 de 66 (Real Colegio de Veterinaria de Londres, 2021). Sus señales se parecen a las de muchas otras enfermedades, y solo un análisis de sangre la descubre.
Mi perro vomita y tiembla
Un perro que vomita y tiembla puede tener dolor, fiebre o náuseas fuertes. Si pudo comer chocolate, piensa en una intoxicación. En 156 perros que comieron chocolate, atendidos en la Universidad Libre de Berlín, los motivos de consulta más comunes fueron la agitación (33), los temblores (22) y el vómito (21). De los 44 que tenían señales de intoxicación, con tratamiento sobrevivieron 43 (Journal of Small Animal Practice, 2021). En un cachorro pequeño, temblar y estar débil puede ser también una bajada de azúcar. En cualquiera de esos casos, llama al veterinario sin esperar.
Mi cachorro vomita: ¿es más grave?
Sí. Un cachorro tiene menos margen que un perro adulto. Un cachorro que vomita por primera vez necesita vigilancia, y si se pone débil necesita atención inmediata, aunque haya vomitado una sola vez, porque puede tener parvovirus. Los cachorros son frágiles y empeoran rápido, advierte el American Kennel Club.
Las causas más típicas en un cachorro son estas:
- Parvovirus. Ataca sobre todo a cachorros y a perros adultos sin vacunar. Con un tratamiento adecuado sobrevive entre el 68 % y el 92 % (Manual Merck). Lo explicamos en nuestra guía del parvovirus.
- Comer lo que encuentra. Los cachorros lo exploran todo con la boca. Los perros jóvenes de razas grandes son los que más se tragan objetos que tapan el intestino (Manual Merck).
- Una invaginación, que es cuando un tramo del intestino se mete dentro del siguiente. Es más común en perros jóvenes. En 153 perros operados por esta causa, la edad mediana era de 10 meses (Universidad de Guelph, 2020). Puede aparecer como complicación de una gastroenteritis: la tuvieron 29 de 220 perros jóvenes con una gastroenteritis o una enteritis aguda (Universidad Aristóteles de Salónica, 2000).
- Regurgitar desde que empezó a comer sólido. Un cachorro que regurgita al destete puede tener un anillo vascular: un vaso sanguíneo mal formado que aprieta el esófago. Se opera. En 25 perros operados en la Universidad Estatal de Ohio, la edad mediana en la cirugía fue de 12 semanas, y con el tiempo 23 dejaron de regurgitar (JAVMA, 1997).
- Gusanos intestinales y cambios de comida, sobre todo en los primeros días en una casa nueva. Lo verás en nuestra guía de cómo desparasitar a un perro.
Un cachorro que vomita y no tiene todas sus vacunas debe ir al veterinario el mismo día, más aún si tiene diarrea o está decaído.
Mi perro mayor vomita: ¿es por la edad?
No. La edad no hace vomitar, pero con los años son más comunes varias enfermedades que sí lo hacen. Un perro mayor que vomita seguido necesita una consulta y unos análisis.
- El riñón. En la enfermedad renal crónica, el vómito está entre las señales, junto con el mal aliento, la pérdida de peso, beber y orinar más y la falta de apetito. El riesgo sube con la edad (Real Colegio de Veterinaria de Londres, 2013).
- El megaesófago, que en el estudio de Pensilvania tenía una edad media de 8,1 años.
- Los tumores del estómago. Son raros, pero dan vómito. En un registro noruego de cáncer en perros, los que tenían cáncer de estómago tenían una edad mediana de 10 años. Sus señales más comunes eran el vómito, la falta de apetito y la pérdida de peso. El tervuren, el boyero de Flandes, el groenendael y el collie tenían más riesgo (Acta Veterinaria Scandinavica, 2013).
- Los medicamentos para el dolor. Muchos perros mayores toman antiinflamatorios para la artritis. Se revisó por dentro a 12 perros que los tomaban de forma continua, la mitad desde hacía 6 meses o más. Diez tenían erosiones en el estómago o el intestino que no daban señales (Universidad de Georgia, 2021). Si tu perro toma uno y vomita, llama al veterinario.
Un perro mayor tiene menos margen, sobre todo si ya tiene una enfermedad. Te explicamos los cuidados de esta etapa en nuestra guía del perro o gato mayor.
¿Por qué mi perro come pasto y vomita?
Comer pasto es una conducta normal en los perros, y la mayoría no vomita después. En una encuesta de la Universidad de California en Davis, el 68 % de los perros comía plantas cada día o cada semana. Solo el 9 % parecía enfermo antes de comerlas, y el 22 % vomitaba a menudo después. Así lo resumieron sus autores en 2021 (Animals, 2021). Como casi ninguno parecía enfermo antes, concluyeron que comer plantas es una tendencia natural de los perros, no una forma de purgarse.

Lo que sí importa es qué come y cuánto vomita. Vomitar de vez en cuando después de comer pasto suele ser un hecho aislado, según Cornell. Si vomita a menudo, o vomita aunque no haya comido pasto, la causa es otra. Y si come plantas del jardín o de las macetas, revisa que no sean tóxicas.
Mi perro vomita en el auto: ¿es mareo?
Probablemente. El mareo en el auto es más común en los cachorros, como en los niños, porque la parte del oído interno que controla el equilibrio todavía no está madura. Muchos lo superan al crecer, pero algunos se marean toda la vida. Y un perro que se mareó en sus primeros viajes puede empezar a asociar el auto con sentirse mal, explica el American Kennel Club.

Acostumbrarlo de cachorro ayuda. Los perros que viajaban en auto desde cachorros tenían menos problemas en los viajes, según 907 dueños encuestados por la Universidad de Pisa. Los tuvo el 6,3 %, frente al 24,1 % de los demás. Y los que solo subían al auto para ir al veterinario reaccionaban peor (Veterinary Record, 2012). Esos problemas incluyen el miedo y la agitación, no solo el vómito. Lo que aconseja el American Kennel Club:
- Que viaje con poca comida en el estómago. Si se puede, sin comer en las 12 horas antes del viaje, pero sin quitarle el agua.
- Que vaya en el asiento de atrás, al medio, con un arnés o cinturón para perros, para que mire hacia adelante.
- Bajar un poco las ventanillas: el aire fresco puede reducir las náuseas.
- Acostumbrarlo de a poco: primero sentarse en el auto quieto, después con el motor encendido, después viajes cortos.
- Consultar al veterinario antes de darle cualquier medicamento o remedio. Hay tratamientos para el mareo que solo él puede indicar.
En nuestra guía de cómo viajar en auto con tu perro o gato verás cómo llevarlo seguro.
¿Cuándo es urgente que un perro vomite?
Un vómito es urgente cuando el perro hace arcadas sin sacar nada, pudo comer un tóxico o tragar un objeto, o vomita sangre. También cuando no retiene ni el agua, está muy decaído o es un cachorro que se debilita. La tabla junta las señales que dan la PDSA, el American Kennel Club, Cornell y el Manual Merck. Ninguna de esas fuentes separa del todo «urgencia» de «al veterinario hoy»: esa división es de prudencia. Ante la duda, llama.
| Lo que ves | Qué hacer |
|---|---|
| Arcadas una y otra vez sin sacar nada, con la barriga hinchada, inquieto o babeando | Urgencia: al veterinario ya. Puede ser una torsión gástrica. |
| Pudo comer uvas, pasas, chocolate, golosinas con xilitol, un veneno o un medicamento | Urgencia: al veterinario ya, con el envase. No lo hagas vomitar en casa. |
| Tragó un juguete, un calcetín, un hueso o una cuerda, o el vómito huele a heces | Urgencia: al veterinario ya. |
| Se desmaya, no se levanta, tiene las encías pálidas o respira con esfuerzo | Urgencia: al veterinario ya. |
| Cachorro que vomita y está débil o apagado | Al veterinario ya, aunque haya vomitado una sola vez. |
| Sangre roja en el vómito, o algo como borra de café | Llama al veterinario enseguida y llévalo hoy. |
| Vomita y tiene diarrea con sangre | Al veterinario hoy, sin esperar: se deshidrata rápido. |
| No retiene ni el agua, o vomita varias veces en pocas horas | Al veterinario hoy. |
| Vomita y está decaído, le duele la barriga o tiene fiebre | Al veterinario hoy. |
| Sigue vomitando durante horas, o a las 24 horas no se ve bien | Al veterinario hoy. |
| Es mayor o tiene una enfermedad como la diabetes o un problema de riñón | Llama antes: tiene menos margen. |
| Vomitó una vez y después come, juega y hace sus necesidades como siempre | Obsérvalo en casa, con agua a su alcance. Si vuelve a vomitar, llama. |
| Vomita amarillo en ayunas o regurgita de vez en cuando, y el resto del día está bien | Pide una consulta. |
| Vomita aunque sea una vez por semana | Pide una consulta. |
El American Kennel Club pide ir al veterinario si el vómito sigue más de 4 a 6 horas. La PDSA, si sigue vomitando, empeora o no se ve bien a las 24 horas. Y Cornell, si vomita más de 24 horas. Son reglas de prudencia, no el resultado de un estudio: si dudas, la más corta es la más segura. Antes de salir, llama a la clínica o a una urgencia de 24 horas y cuéntales qué pasa. En nuestra guía de primeros auxilios para perros y gatos verás qué hacer en los primeros minutos.
Torsión gástrica
Un perro que intenta vomitar una y otra vez sin sacar nada, con la barriga hinchada, puede tener una torsión de estómago. El estómago se llena de gas y gira sobre sí mismo. Es una urgencia que pone en riesgo su vida. Afecta sobre todo a perros grandes de pecho profundo, como el gran danés, el pastor alemán, el dóberman, el caniche estándar o el san bernardo. Suele pasar después de una comida grande seguida de ejercicio, con inquietud, babeo y respiración rápida (Manual Merck).

Cada hora cuenta. Los perros que llegaban a la consulta con más de 6 horas de señales tenían más riesgo de morir (Universidad Estatal de Colorado, 2006). Con cirugía, la mayoría sale adelante. En clínicas de urgencias del Reino Unido sobrevivió el 79,3 % de los perros operados. Contando a todos los que llegaron con vida, sobrevivió el 49,7 % (Real Colegio de Veterinaria de Londres, 2017). Lo explicamos en nuestra guía de la torsión gástrica.
Un objeto tragado
Un perro que tragó un objeto suele vomitar. En 72 perros operados o tratados por un cuerpo extraño en la Universidad de Nápoles, el vómito fue la señal más común, en el 82 %. Vomitar durante más de 24 horas se asoció con la muerte (Animals, 2022). Hacer arcadas sin sacar nada puede ser todavía más preocupante que vomitar, advierte el American Kennel Club.
Con tratamiento a tiempo, la mayoría se salva. De 499 perros tratados en un hospital de la Universidad de Pensilvania, sobrevivió el 96 % (Journal of Small Animal Practice, 2014). Los objetos largos, como cuerdas, medias o hilos, son los más peligrosos. En 208 casos de una clínica de Mánchester, se recuperó el 80 % de los perros con un objeto así, frente al 94 % de los que tenían uno compacto. Cuantos más días llevaban con señales, más morían (Journal of Small Animal Practice, 2009). Sin tratamiento, la pérdida de líquidos puede llevar al perro a un choque mortal en poco tiempo (Manual Merck).
Una intoxicación
Un perro que vomita de golpe puede haber comido algo tóxico. El vómito es muchas veces la primera señal:
- Uvas y pasas. Pueden dañar los riñones. En 139 perros que las comieron, el vómito fue la señal más común. De los 120 con análisis, 8 tuvieron una lesión de los riñones (Universidad Estatal de Michigan, 2020). Cuando el daño ya es grave, el pronóstico es malo. De 15 perros con una lesión renal grave en la Universidad de Berna, todos vomitaban, y sobrevivieron 8 (Journal of Veterinary Internal Medicine, 2020).
- Xilitol, un endulzante de chicles y golosinas. Le baja el azúcar en la sangre. De 192 perros que lo comieron, 39 tenían señales al llegar al hospital, y la más común era el vómito, en 25. Durante la hospitalización, a 30 les bajó el azúcar (Universidad Estatal de Michigan, 2015).
- Chocolate, con la agitación, los temblores y el vómito que vimos más arriba.
Si crees que comió algo tóxico, llama al veterinario de inmediato y lleva el envase. La cebolla, el ajo, las uvas, las pasas, el chocolate y el xilitol intoxican a perros en todo el mundo (Universidad de Milán). Más en nuestra lista de alimentos prohibidos para perros.
Parvovirus y diarrea hemorrágica
Un cachorro sin vacunar que vomita y tiene diarrea, sobre todo con sangre, puede tener parvovirus, una infección muy contagiosa entre perros que necesita tratamiento veterinario. Un perro adulto, a menudo de raza pequeña, que de pronto vomita y tiene diarrea con mucha sangre, puede tener una diarrea hemorrágica aguda. Se ve aterradora, pero con tratamiento casi todos se recuperan. En 237 perros hospitalizados por esa causa en la Universidad de Copenhague, el 91 % llegó vomitando y sobrevivió el 96 % (Journal of Veterinary Internal Medicine, 2021). En los dos casos, el perro se deshidrata rápido: al veterinario ese día.
Pancreatitis y piometra
La pancreatitis, la inflamación del páncreas, da vómitos y dolor de barriga. En 138 perros con pancreatitis aguda atendidos en hospitales de referencia de Francia, vomitaba el 83 % (Journal of Veterinary Internal Medicine, 2019). Y si una perra sin esterilizar vomita, bebe mucho y está decaída semanas después del celo, hay que pensar en una piometra. Es una infección del útero y una urgencia. Entre 356 perras con piometra en Suecia, una de cada cinco vomitaba: el 21,1 % (Universidad Sueca de Ciencias Agrícolas, 2014).
¿Qué hago si mi perro vomitó?
Si tu perro es adulto, vomitó una vez y está bien, puedes cuidarlo en casa y vigilarlo de cerca. No hace falta llamar al veterinario de inmediato si suele estar sano y se ve normal, según la PDSA. Llámalo si sigue vomitando, empeora en algún momento o no se ve bien a las 24 horas.
- El agua, siempre a su alcance. Que beba poco y a menudo a lo largo del día, porque necesita reponer lo que pierde (PDSA). No se la quites para «calmar el estómago»: el agua no se retira salvo que el veterinario le esté dando líquidos por otra vía, advierte el Manual Merck.
- Reposo. Sin paseos mientras se recupera, y apartado de otros perros por si tiene algo contagioso (PDSA).
- Porciones pequeñas de comida blanda. Cuando ya no tenga náuseas, ofrécele poca cantidad varias veces al día. Lo verás en detalle más abajo.
- No lo obligues a comer. Si rechaza la comida, déjala para más tarde.
- Revisa la casa. Busca si falta un juguete, un calcetín, una cuerda o un hueso, si abrió la basura o si pudo comer algo tóxico o una pastilla caída.
- Anota y fotografía. Cuántas veces vomitó, a qué hora, qué salía y si come, bebe y hace sus necesidades. Una foto del vómito ayuda al diagnóstico, aconseja el American Kennel Club.
¿Hay que dejar en ayuno a un perro que vomita?
No hace falta un ayuno largo. Un descanso corto de la comida, de una o dos horas, mientras observas si vuelve a vomitar, es lo que propone el American Kennel Club para los casos leves. Después, un poco de agua, y si sigue bien unas horas, un poco de comida blanda. La PDSA, por su parte, no habla de ayuno: aconseja dar porciones pequeñas de una comida suave a lo largo del día. Un cachorro, un perro mayor o uno con otra enfermedad no deben quedarse sin comer sin que lo indique el veterinario.
Las fuentes no dicen todas lo mismo, y conviene saberlo. La página para dueños del Manual Merck todavía habla de retirar la comida 24 horas, como parte del tratamiento que dirige el veterinario. Cornell propone 12 horas sin comida, nunca sin agua, para un vómito aislado. Pero en su versión para veterinarios, el Manual Merck no pide ayuno en la gastritis aguda: indica dar comida en poca cantidad y con frecuencia cuando el vómito está controlado.
Ningún estudio comparó el ayuno con seguir comiendo en un perro con un vómito leve. Lo que sí está estudiado, en perros hospitalizados, apunta a comer pronto. Se probó en 30 perros con parvovirus grave. Los que recibieron comida por sonda desde las 12 horas del ingreso mejoraron un día antes que los que ayunaron hasta dejar de vomitar (Universidad de Pretoria, 2003). En 34 perros con pancreatitis, los que empezaron a comer en las primeras 48 horas tuvieron menos problemas digestivos, como vómitos. Los tuvo el 26 %, frente al 60 % de los que comieron más tarde (Universidad Estatal de Carolina del Norte, 2017). Son perros más enfermos que el tuyo, pero ninguno de esos datos apoya el ayuno largo.
¿Qué le doy de comer a mi perro después de vomitar?
Lo más seguro es una comida suave, baja en grasa y en fibra, en porciones pequeñas repartidas a lo largo del día. La PDSA propone arroz blanco hervido con pechuga de pollo cocida o pescado blanco, sin piel ni huesos, y evitar las comidas ricas o grasosas. Cuando deje de vomitar, vuelve a su comida de siempre poco a poco, en dos o tres días, mezclándola cada vez más con la comida suave.
- Empieza con poco. Una cantidad pequeña, y si no vomita, un poco más un rato después.
- Nada de caldos ni sobras con cebolla, ajo o condimentos: la cebolla y el ajo son tóxicos para los perros.
- Nada grasoso: ni piel de pollo, ni embutidos, ni restos de asado.
- No alargues la comida casera más de unos días sin consultar. No está equilibrada para el día a día.
- Si vuelve a vomitar lo que come, llama al veterinario.
¿Qué le puedo dar a mi perro para el vómito?
Nada por tu cuenta: ni medicamentos de personas ni remedios caseros. No se recomienda darle ningún medicamento que no le hayan recetado para ese problema, advierte el American Kennel Club, que cita a la Universidad de Cornell. Si vomita lo suficiente como para necesitar algo, necesita una consulta, y el veterinario tiene tratamientos para las náuseas que sí son seguros para él.
- Analgésicos y antiinflamatorios: nunca sin receta. Pueden lastimar el estómago y son una de las causas más comunes de úlcera en los perros, como vimos con el vómito con sangre.
- Agua oxigenada o agua con sal para hacerlo vomitar: nunca. Se le dio agua oxigenada al 3 % a 6 perros sanos para que vomitaran. Todos tuvieron lesiones en el estómago, que a las 24 horas estaban peores (Journal of Veterinary Emergency and Critical Care, 2017). La sal puede subir el sodio en la sangre hasta ser mortal, advierten veterinarios de la Universidad de Sídney. Si comió algo tóxico, que lo haga vomitar el veterinario.
- Remedios caseros, tés o aceites: no los pruebes sin consultar. Pueden esconder una enfermedad que avanza.
¿Qué hará el veterinario?
El veterinario empieza por preguntarte desde cuándo vomita, cada cuánto, qué sale, si pudo tragar algo y si está vacunado. Después lo examina y revisa la boca, la barriga y la hidratación. Tus notas y tus fotos ayudan aquí.
- Si es un vómito reciente y no hay otras señales, a menudo basta con el examen y el tratamiento de los síntomas. Las radiografías sirven en muchos perros que vomitan, porque muestran causas graves como un objeto tragado (Manual Merck).
- Hace falta un examen más detallado, con análisis de sangre y de orina, si vomita más de una o dos veces al día o hace tiempo. También si tiene sangre, dolor, fiebre, decaimiento o pérdida de peso (Manual Merck). El de orina importa porque el riñón es una de las causas más comunes fuera del estómago, señala el estudio de Giessen.
- La ecografía y, a veces, la endoscopia, cuando el vómito es crónico. En 195 perros con problemas digestivos crónicos revisados con endoscopia en la Universidad de Zúrich, el vómito fue la señal más común, en el 61 %. La causa más frecuente fue una inflamación crónica del intestino, y solo el 2 % tenía un linfoma (Research in Veterinary Science, 2022).
- Una dieta de prueba, si sospecha de la comida.
¿Cómo evitar que mi perro vomite?
No todos los vómitos se pueden evitar, pero varios cuidados quitan las causas más comunes.
- Que no llegue a la basura ni coma lo que encuentra en la calle.
- Cambia su comida poco a poco, mezclando la nueva con la anterior durante varios días.
- No le des restos de comida grasosa ni alimentos tóxicos.
- Juguetes de su tamaño, que no pueda tragarse ni romper en trozos. Guarda calcetines, cuerdas y huesos cocidos.
- Si es de raza grande o gigante, reparte la comida en más de una ración al día. En perros de las razas con más riesgo, la torsión fue más común en los que comían una sola ración grande al día (Universidad Purdue, 2004).
- Si engulle, ayúdalo a comer más despacio con porciones más pequeñas.
- Acostúmbralo al auto desde cachorro, con viajes cortos y no solo al veterinario.
- Medicamentos, venenos y productos de limpieza, guardados.
- Vacúnalo y desparasítalo según te indique tu veterinario. El calendario está en nuestra guía de vacunación canina.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas veces puede vomitar un perro antes de llevarlo al veterinario?
Un vómito suelto en un perro sano no suele ser una urgencia. Pero si vomita varias veces, el vómito sigue más de 4 a 6 horas o viene con otras señales, debe verlo un veterinario, aconseja el American Kennel Club. Si es un cachorro, no esperes.
¿Por qué mi perro tose y vomita espuma blanca?
Puede estar tosiendo y no vomitando. Un perro con tos de las perreras, por ejemplo, puede terminar sacando espuma blanca. Si tose seguido, tiene fiebre o respira con esfuerzo, llévalo al veterinario.
¿Por qué mi perro vomita pero está contento?
Muchos perros vomitan una vez, por ejemplo por comer pasto o algo de la basura, y siguen como siempre. Si come, juega y hace sus necesidades normal, puedes observarlo. Si vuelve a pasar o pasa una vez por semana, pide una consulta.
¿El vómito de mi perro es contagioso para otros perros?
Depende de la causa. El parvovirus es muy contagioso entre perros, y la mayoría de las demás causas no se contagian. Mientras vomite, mantenlo apartado de otros perros y limpia bien lo que vomite.
¿Mi perro vomitó una vez y está bien: le doy de comer?
Sí, pero poco. Espera un rato a que se calme, ofrécele un poco de agua y, si no vuelve a vomitar, una porción pequeña de comida suave. Si come y retiene, sigue con porciones pequeñas y vuelve a su comida de siempre en unos días.
¿Y si es mi gato el que vomita?
Un gato tiene sus propias causas, como las bolas de pelo y los hilos, y tampoco conviene dejarlo en ayuno. Te lo explicamos en nuestra guía de vómito en gatos.
Un vómito suelto casi nunca es grave. Lo que vale la pena mirar es lo que viene después: si vuelve a pasar, si come, si bebe, si sigue siendo él. Con esas notas, agua a su alcance y sin ayunos largos, el veterinario tiene casi todo lo que necesita para encontrar la causa a tiempo.
Esta guía es informativa y no reemplaza la consulta con un veterinario.
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