Moquillo o distemper canino

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El moquillo o distemper canino es una enfermedad causada por un virus la cual es altamente infecciosa. Esta enfermedad es llamada por algunas personas “la enfermedad de los mil síntomas” ya que son muchos y variables.

El virus afecta al aparato respiratorio, gastrointestinal, y el sistema nervioso central de perros cachorros y adultos. El moquillo no solo afecta a los perros sino también a animales silvestres como zorros, lobos, coyotes, mapaches, zorrillos y hurones.

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Transmisión del moquillo

El virus se transmite fácilmente por el contacto directo con perros u otro animal infectado por la enfermedad, contagiándose a menudo con las secreciones corporales (secreciones de la nariz y las lágrimas) de dichos animales. Estas secreciones se esparcen como un aerosol en forma de gotas minúsculas.

Las personas también pueden traer el virus a la casa en la ropa, zapatos o en los neumáticos del auto, motocicleta, bicicleta, etc. Así que los animales domésticos de interior no están libres de la amenaza del moquillo, también se debe tener en cuenta que este virus se transporta en el aire y de esta manera puede infectar a los animales domésticos a través de las ventanas y puertas abiertas. Los perros infectados pueden diseminar el virus durante varios meses.

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Síntomas del moquillo

  • Fiebre.
  • Conjuntivitis (congestión ocular, secreción acuosa o de pus en los ojos)
  • Descarga nasal.
  • Tos intermitente.
  • Estornudos.
  • Falta de apetito.
  • Letargo.
  • Vomito.
  • Diarrea a veces con sangre.
  • Dermatitis, engrosamiento de la piel de la nariz.
  • Los pulpejos de las patas (almohadillas plantares) se encuentran endurecidas y resquebrajadas.
  • En estados avanzados, el distemper puede atacar al sistema nervioso ocasionando convulsiones, espasmos y hasta parálisis parcial o completa.

Este virus es a menudo fatal. Aunque los perros no mueran a causa de la enfermedad, el virus del distemper canino puede ocasionar daños irreparables en el sistema nervioso del animal.

Un perro enfermo de moquillo puede presentar uno o varios de los síntomas antes mencionados. El tiempo que pasa desde que un perro tiene contacto con el virus hasta que presenta algún síntoma puede tardar entre 5 a 24 días aproximadamente.

Si tu perro presente alguno de los síntomas que hemos mencionado es importante y urgente que lo lleves al veterinario.

Diagnóstico del moquillo

El diagnóstico de este virus se consigue mediante los signos, el examen físico y pruebas de laboratorio. El médico veterinario puede tomar muestras de las secreciones oculares o nasales, también mediante un examen de sangre.

Existe un serio inconveniente y es que pueden obtenerse falsos negativos o sea que es muy seguro si la prueba sale positivo, pero es posible que el perro pueda estar infectado, aun cuando la prueba dé resultado negativo.

Es muy importante destacar que un animal que presente conjuntivitis, secreciones nasales, tos o un cuadro digestivo, no precisamente va a tener moquillo, puede ser una bronquitis causada por bacterias así que se curará usando los antibióticos correspondientes, a diferencia del moquillo que es causado por un virus que no se destruye por los antibióticos, sino que es una enfermedad que se previene con vacunas.

Tratamiento del moquillo

El virus no tiene cura, el tratamiento es paliativo es decir que se tratan los síntomas previniendo las infecciones secundarias que posiblemente son causadas por bacterias, se usan antibióticos para controlar dichas infecciones; así que debe controlarse la diarrea y el vómito evitando que el animal se deshidrate mediante la administración de líquidos y medicamentos para los síntomas nerviosos u otros síntomas.

El veterinario puede recetar también gotas para los ojos y vitaminas, como en muchos casos lo que se busca es fortalecer las defensas del animal y prevenir las infecciones secundarias. El tratamiento puede durar pocos días y hasta semanas, lo cual dependerá de cada paciente y su respuesta específica contra el virus.

La mortalidad de este virus es muy alta, aproximadamente la mitad de los pacientes se salva siempre y cuando sea atendido a tiempo por el veterinario y se apliquen los medicamentos que ayuden a incrementar sus defensas ya que con todo esto aumenta las posibilidades de mejoría.

Es importante que el tratamiento no se suspenda aunque veas que el perro ya está más animado. Si no notas mejoría en unos días con tratamiento veterinario, lo mejor será hospitalizar al animal.

Los animales infectados deben ser separados del resto y abrigados para evitar el frío.

Es preciso adoptar medidas de higiene para evitar la propagación de la enfermedad por ejemplo que las personas se cambien de ropa luego de estar en contacto con el perro infectado y usar desinfectantes.

Lamentablemente el tratamiento no siempre es eficaz. En la mayoría de los casos el virus es mortal, los perros que se recuperan habitualmente pueden quedar con secuelas nerviosas toda su vida y su recuperación es un proceso muy largo y costoso. La eutanasia es un recurso que se debe considerar una vez agotadas todas las posibles alternativas en cuanto a medicamentos y más aún si el animal se encuentra en un estado de sufrimiento continuo.

Prevención del moquillo

La prevención es mediante la vacunación. El virus del distemper forma parte de la primera vacunación que se administra a los cachorros y de todas las dosis de refuerzo anuales.

También es importante prevenir el contacto con animales infectados por el virus por tal motivo no se debe sacar al cachorro cuando aún no completa su esquema de vacunación.

Si tuviste un animal con moquillo asegúrate de desinfectar bien el lugar, platos, juguetes antes de darle hogar a otro perro. El virus se destruye por medio de limpieza rutinaria con detergentes y desinfectantes. Aunque por lo general este virus no sobrevive por muchas horas en el ambiente puede que los periodos de supervivencia de este se extienda con temperaturas bajas. Infórmate con tu veterinario.

Recuerda pedir información a tu veterinario de confianza sobre la vacunación, pídele que te recomiende el programa de vacunación más apropiado para tu mascota. No olvides que es él quién puede ayudarte a aclarar tus dudas sobre esta enfermedad y si tienes un perro con los síntomas anteriormente descritos no esperes a que mejore solo, llévalo al veterinario inmediatamente.

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