La rabia o hidrofobia en mascotas

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La rabia o hidrofobia es una enfermedad mortal transmitida por un virus de la familia Rhabdoviridae que afecta el Sistema Nervioso Central, causa encefalitis aguda con una letalidad del 100 %. Esta enfermedad es una zoonosis viral así que puede afectar al ser humano.

La rabia está presente en casi todos los continentes, registrándose la mayoría de las muertes en África y Asia. En los humanos la mayoría de las muertes por rabia ocurre en niños.

Transmisión de la rabia

La rabia ataca a mamíferos, tanto domésticos como salvajes, incluyendo también al ser humano, se propaga por el contacto de la saliva y las secreciones de los animales infectados (a través de mordeduras o arañazos). También se puede transmitir en raras ocasiones cuando la saliva de un animal rabioso entra en contacto con una herida o cortada en la piel, nariz, ojos, boca de una persona o animal. El virus viaja desde la herida hasta el cerebro, donde causa una hinchazón o inflamación la cual provoca los síntomas de la enfermedad.

Período de incubación:

El tiempo de incubación del virus varía según la especie infectada y la distancia  entre la herida por la que penetra el virus y el cerebro, es decir que primero producirá síntomas un mordisco en el antebrazo que un mordisco en el tobillo. En los perros, los síntomas de rabia suelen aparecer entre las 3 y 8 semanas después del contagio;  en casos menos comunes se han dado períodos de incubación más largos, hasta 6 meses, todo esto depende también de la distancia hasta el cerebro.

En los gatos este periodo puede ser algo lento en gatos viejos, depende de la cantidad de virus inoculado. El período de incubación puede ir de 8 a 9 días hasta más de un año, aunque la mayoría de los gatos muestran síntomas dentro de las 4 0 6 semanas después de la mordedura.

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Gato: En algunos lugares es el portador principal de la rabia

En el caso de los humanos, los síntomas aparecen entre las 3 y 6 semanas después de contraer la infección. Al igual que en el caso de los perros esporádicamente se han presentado períodos de incubación largos.

También se han documentado casos en que la transmisión del virus ha sido a través de partículas en aerosol que flotan en el aire. Estos casos son extraños y solamente han ocurrido en cuevas donde habitaban muchos murciélagos infectados.

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Murciélago: En algunas cuevas donde habitan muchos de estos animales infectados se ha dado la transmisión de la rabia a través de partículas en aerosol que flotan en el aire.

Aunque el perro es el animal más común en portar la enfermedad y a su vez es el principal transmisor de esta, una vez infectado por el virus cualquier mamífero como los gatos, hurones, humanos, etc. pueden portarlo y transmitir la enfermedad por las vías de transmisión normales. La transmisión también es posible a través de los animales silvestres como los murciélagos, los zorrillos, los mapaches y los zorros,  ya que como mamíferos también pueden ser portadores del virus y pueden transmitirla a otros mamíferos del entorno. Los zorrillos pueden llegar a ser portadores asintomáticos. En algunos lugares son los gatos los portadores más frecuentes que los perros.

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Hurón

La rabia también afecta al ganado, aunque no es común, también ha sido reportada en caballos, cabras, ovejas y cerdos.

La rabia no resiste mucho tiempo fuera de un cuerpo con vida, se estima que este virus solo puede durar hasta 24 horas en el cadáver de un animal infectado, por tal motivo los cuerpos de esos animales son incinerados para evitar posibles contagios en ese período de tiempo.

Síntomas de la rabia en animales

  • Fiebre
  • Nerviosismo
  • Ansiedad
  • Babeo excesivo
  • Agresividad
  • Hiperactividad
  • Pérdida de apetito
  • Aislamiento
  • Dificultad para tragar
  • Tambaleo
  • Depresión
  • Mutilación a sí mismos
  • Sensibilidad a la luz
  • Convulsiones

En los gatos la rabia se reconoce por un cambio en las vocalizaciones, muchas veces se le da un cambio en la voz.  Se presenta una inquietud característica, mirada salvaje, en blanco y ansiosa.  

En algunos animales los síntomas de la rabia se presentan habitualmente en 3 fases,  aunque un animal que es infectado no siempre presentará todas las fases.

Fase prodrómica: Esta fase suele durar de 2 a 3 días, se produce fiebre, ansiedad, nerviosismo y aislamiento voluntario. Los animales amigables suelen comportarse de forma recelosa, asustadiza o irritable. Los animales agresivos y salvajes pueden transformarse en amigables y dóciles. Por ello prevenimos a las personas si llegan a encontrarse con un animal salvaje no se le acerquen aunque se le vea sumiso y amigable.

Fase furiosa: Esta fase dura de 1 a 7 días,  se presenta muy poco y es conocida como rabia furiosa, se caracteriza por que el animal se vuelve muy irritable y aumenta la sensibilidad a la luz y al sonido. El perro permanece activo la mayoría del tiempo, no descansa. Los animales quieren morder y arañar todo lo que tienen alrededor y a medida que progresa la enfermedad se ven desorientados y llegan a presentar convulsiones. Algunos no sobreviven a esta fase y finalmente mueren.

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Fase paralítica: Esta fase puede aparecer después de la prodrómica o la furiosa, no se presenta en todos los casos y es conocida como rabia muda, ocurre parálisis de los músculos del cuello y cabeza, lo que hace que el perro no pueda tragar así que empieza a salivar constantemente, la boca permanece abierta en todo momento ya que la parte inferior de la mandíbula se paraliza. La parálisis afecta al músculo del diafragma ocasionando la muerte del animal por insuficiencia respiratoria. En los gatos muchas veces se da un cuadro fulminante donde la enfermedad se presenta con una parálisis generalizada, coma y finalmente la muerte en un período de 10 días.

Un animal que haya contraído la rabia no tiene oportunidad de curarse, morirá irremediablemente tras pasar por alguna o por todas las fases de la enfermedad.

Es importante aislar a los animales infectados del resto para evitar posibles contagios.

Diagnóstico de la rabia

El diagnóstico de rabia se realiza en base a un análisis del tejido nervioso del cerebro, esto quiere decir que solo se podrá realizar dicho diagnostico una vez muerto el animal. Se usa una prueba especial, llamada inmunofluorescencia.

Se han probado otras técnicas para diagnosticar la enfermedad en estados tempranos, sin necesidad de acabar con la vida del animal. Entre estas técnicas se encuentra la reacción en cadena de la polimerasa (PCR por sus siglas en inglés), pero por el momento el diagnóstico exacto involucra la muerte del animal para analizar su cerebro.

Tratamiento de la rabia

Una vez se han presentado los síntomas no existe ningún tratamiento para la rabia, los animales contagiados están destinados a la muerte.

Prevención de la rabia

La mejor manera de prevenir es mediante la vacunación, se deben vacunar a los animales desde que son cachorros y aplicando refuerzos anuales. Consulta con tu veterinario el calendario de vacunación.

Existen vacunas preventivas para las personas que tienen mayor riesgo de contraer este virus, como los veterinarios, biólogos, entrenadores de perros y otros. Estas vacunas preventivas reducen el riesgo de infección cuando la persona es mordida.

Si lo muerde un animal debe limpiar bien la herida con agua y jabón, acudir inmediatamente a un centro de salud. Necesitará que un médico le realice una limpieza minuciosa de la herida y retire cualquier objeto extraño. La mayoría de las veces, no se deben usar suturas para las heridas por mordeduras de animales. En caso de considerarse necesario, la persona que fue mordida recibirá una serie de vacunas preventivas antes que se presenten los síntomas. 

Ayuda a controlar la rabia siguiendo estos pasos:

  • Solicite a su veterinario que vacune a sus perros, gatos, hurones, caballos, etc.
  • Mantenga el calendario de vacunación de sus animales al día. Su Médico Veterinario le aconsejará el programa más indicado en cuanto a la frecuencia de vacunación requerida en su localidad.
  • Reduzca la posibilidad de exposición de sus animales a la rabia, manteniéndolos dentro de su propiedad y no les permita que vaguen libremente así que sáquelos solo con collar.
  • La esterilización o castración de sus mascotas puede disminuir la tendencia de posibles escapes y contribuirá a reducir el nacimiento de animales no deseados los cuales al estar vagando en la calle pueden ser contagiados por este virus y transmitirlo a otros animales.
  • No deje sobras de comida o el alimento de sus mascotas en el patio, ya que puede atraer a animales salvajes o perdidos.
  • Los animales salvajes no deben mantenerse como mascotas. No solo puede ser ilegal sino que también pueden ser una amenaza potencial de rabia para las personas y otros animales.
  • Si usted observa que un animal salvaje actúa de forma extraña, notifíquelo a las autoridades de Sanidad Animal de su ciudad.
  • Asegure su hogar de manera que pueda evitar que los murciélagos aniden y puedan tener contacto con las personas.

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