Mario Rodriguez trabaja como camionero en Georgia y siente una gran conexión con los perros de raza pitbull, por eso desde que su esposa le contó que Hickory, de dos años, se encontraba en la lista de eutanasia de la organización Animal Care Centers of NYC (ACC), no dudó ni un segundo en darle una nueva oportunidad de vida.
Mario dijo:
«Todos en nuestra familia crecieron con la raza, y criamos a nuestros hijos con la raza también. Ellos son tan buenos admiradores. Mirando la fotografía de Hickory, podría decir que solo quería ser amado».

Mario se encontraba a 2800 millas del perro, pero esto no fue impedimento alguno para él.
Mario dijo:
«Le dije a mi esposa: ‘Tengo que ir a buscarlo’. ‘Estoy en una misión para rescatar a este perro'».

Mario decidió hablar con su empleador y éste le ayudó programando una ruta hacia Nueva York para que se encontrara con Hickory. Llamó al refugio para hacerles saber que iría y emprendió su viaje.
Mario dijo:
«Estaba atravesando el tráfico y llamando al refugio todos los días, y para el tercer día, sabían mi número. Dijeron: ‘Todavía está aquí, Mario, ¡todavía está aquí!'».

Pasaron seis largos días para por fin encontrarse con su nuevo hijo perruno.
Condujo 2800 millas para salvar a un perro
Mario dijo:
«Aparqué mi camión y entré corriendo. Tan pronto como Hickory me vio, literalmente casi saltó por la puerta de la perrera. Dije, ‘¡Eso es todo, amigo! ¡Estamos yendo a casa!’ Él comenzó a menear la cola volviéndose loco. Inmediatamente comenzó a saltar sobre mí, lamiéndome la cara».

Sin duda la conexión que surgió entre ambos fue mágica, estaban destinados a encontrarse.
Mario agregó:
«Parecía que me estaba esperando. Fue tan extraño. Tuvimos una conexión instantánea. Nunca he tenido un perro tan apegado a mí tan rápidamente en toda mi vida».

Mario completó todo el papeleo de adopción y rápidamente comenzaron su viaje a casa, el perro se encontraba emocionado y saltó al camión.
Hickory ahora tiene dos hermanos también de raza pitbull, Cooper y Angel, él parecía un poco tímido al inicio, pero después de unos minutos comenzaron a correr y a jugar.
Mario dijo:
«Inmediatamente comenzaron a jugar como tres niños pequeños. Fue un espectáculo digno de ver».

Hickory tiene una leve infección respiratoria, pero ya inició un tratamiento. Él se encuentra muy feliz en su nuevo hogar, y ahora incluso es el copiloto de su persona favorita.
Mario dijo:
«Está viendo tantas cosas que nunca antes había experimentado. Hemos visitado lugares todo el tiempo, como el parque, o granjas al oeste, donde ha conocido algunos caballos. Ladró a las vacas en nuestro camino por las carreteras… Realmente se está divirtiendo».

«Las primeras dos noches que estuvo conmigo en el camión, se acostó conmigo y se durmió mientras lo acariciaba. Después de eso, comenzó a acomodarse en su propia cama. Duerme en esa cosa como un rey».

Mario no solo salvó la vida de Hickory, sino que se encuentra ahorrando un centavo por cada milla que viajan con el fin de cubrir las tarifas de adopción de otros perros y además tiene planeado comenzar con su propio centro de rescate para pitbulls, una vez se retire de su empleo como camionero, en aproximadamente cinco o seis años.
Muchas personas admiran la relación de este par.

Mario dijo:
«Dios me ha bendecido tanto en la vida, y que un animal sea amado… no hay precio para eso. Hickory valía cada una de esas millas».
Más información: The Dodo
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