Piometra en perras: síntomas, causas, tratamiento y prevención
Una infección del útero que puede matar a una perra sin esterilizar. Cómo reconocerla, por qué es una urgencia y cómo se previene.

La piometra es una infección del útero que lo llena de pus, y es una urgencia veterinaria: sin tratamiento puede matar a una perra. Le puede pasar a cualquier perra sin esterilizar, y no es rara: en Suecia, entre el 19 % y el 24 % de las perras aseguradas la tuvieron antes de cumplir 10 años, según los estudios hechos con esa población.
Aquí te explicamos por qué aparece, cómo reconocerla, por qué no hay que esperar y cómo se previene. Para las demás urgencias y enfermedades frecuentes, mira nuestra guía de enfermedades comunes en perros.
Qué es la piometra
Según el Centro de Salud Canina Riney de la Universidad de Cornell, la piometra es una infección grave del útero, que se llena de bacterias y pus, y la causan los cambios hormonales del ciclo y, con más frecuencia, la bacteria Escherichia coli.
El origen es hormonal. Según el Manual Veterinario Merck, la piometra depende de la progesterona, la hormona que domina las semanas posteriores al celo, y suele ir precedida de un engrosamiento de la pared del útero con quistes, llamado hiperplasia endometrial quística.
Cuándo aparece y a qué perras afecta
- Después del celo: suele aparecer entre unas semanas y unos meses después de un celo. La PDSA, una fundación veterinaria británica, sitúa el momento más común entre 4 y 8 semanas después, y las revisiones científicas, hasta unos 4 meses después.
- La edad: puede aparecer a cualquier edad, pero el riesgo sube a partir de los 6 años, según la PDSA. En un estudio sueco con datos de seguros, la edad media al diagnóstico fue de 7 años.
- La raza: en los datos suecos, las razas con más riesgo fueron el collie de pelo largo, el rottweiler, el cavalier king charles spaniel, el golden retriever, el boyero de Berna y el cocker spaniel inglés, y algunas de las de menos riesgo, el pastor alemán y el teckel.
- Los anticonceptivos hormonales: según el Manual Merck, los medicamentos a base de estrógenos o progesterona pueden provocar piometra.
Piometra abierta y cerrada
Depende de si el cuello del útero está abierto o cerrado:
- Abierta: el pus sale por la vulva, y es probable que veas un flujo con sangre y pus. Es la más frecuente.
- Cerrada: el pus queda atrapado dentro. Según la PDSA, es especialmente peligrosa porque no ves ningún flujo y la presión dentro del útero puede hacerlo reventar. En un estudio sueco de 111 perras, la infección generalizada fue más común en la piometra cerrada (77 %) que en la abierta (51 %).
Síntomas
Según el Manual Merck y la Universidad de Cornell, estas son las señales más comunes:
- Flujo vaginal con pus, muchas veces con sangre, si la piometra es abierta.
- Decaimiento y debilidad.
- Falta de apetito.
- Más sed y más ganas de orinar.
- Vómitos.
- Barriga hinchada o dolorida, sobre todo si es cerrada.
- Fiebre, aunque muchas veces no la hay.
- Encías pálidas o desmayo, en los casos graves.
La fiebre engaña: en un estudio sueco de 356 perras con piometra, solo el 32 % de las que tenían el dato registrado tuvo fiebre, mientras que el 77 % tuvo flujo vaginal, el 69 % falta de apetito y el 62 % mucha sed. Por eso, si tu perra no está esterilizada y se encuentra mal unas semanas o meses después de un celo, llévala al veterinario aunque no tenga fiebre ni flujo.
¿Flujo del celo o piometra?
Según el Manual Merck, al comienzo del celo la perra tiene un flujo con sangre que dura unos 9 días, aunque puede ir de 2 días a 3 semanas, y después se vuelve más claro y disminuye. Un flujo con pus, o un flujo que aparece semanas después de terminado el celo, debe verlo el veterinario. Anotar las fechas de cada celo te ayuda a darte cuenta.
Por qué es una urgencia
La piometra es potencialmente mortal y se considera una urgencia médica, según una revisión científica publicada en 2022. Las bacterias y sus toxinas pueden pasar a la sangre y causar una infección generalizada (sepsis), el útero puede romperse y provocar una peritonitis, y los riñones pueden dañarse. El Manual Merck advierte que los síntomas pueden avanzar rápido hasta el shock y la muerte.
Con tratamiento a tiempo, la mayoría se salva: según un estudio sueco de 2017, la mortalidad es relativamente baja, de entre el 3 % y el 10 %. La PDSA lo resume así: si tu perra tiene síntomas, llama al veterinario de inmediato para una cita de urgencia.
Cómo se diagnostica
El veterinario te preguntará cuándo fue el último celo y la examinará. Según la Universidad de Cornell, para confirmar el diagnóstico puede hacer una ecografía o radiografías, análisis de sangre y de orina y una citología vaginal. Los análisis de sangre también muestran si la infección está afectando a los riñones.

Tratamiento
Según esa misma revisión, la cirugía para extirpar el útero y los ovarios, la ovariohisterectomía, es el tratamiento más seguro y eficaz. Si la perra llega muy enferma, el veterinario primero la estabiliza.
Existe un tratamiento con medicamentos, sin cirugía, pero solo sirve en casos concretos. El Manual Merck lo reserva para perras jóvenes, que no estén gravemente enfermas y que vayan a tener crías, y advierte que es más arriesgado si la piometra es cerrada, porque el útero infectado puede reventar. Además, la infección puede volver: en un estudio que siguió a perras tratadas así hasta seis años, reapareció en casi la mitad.
Cómo prevenirla
La forma segura de prevenirla es la esterilización. Según la Universidad de Cornell, la piometra se puede prevenir por completo si la perra se esteriliza antes de que aparezca la infección, siempre que se extirpe todo el tejido de los ovarios. Una revisión científica no encontró diferencias en el riesgo de piometra entre quitar el útero y los ovarios o solo los ovarios. Habla con tu veterinario sobre el mejor momento para esterilizar a tu perra, y no le des anticonceptivos hormonales sin su indicación.
Preguntas frecuentes
¿Una perra esterilizada puede tener piometra?
Es muy raro, pero posible. Según la PDSA, puede infectarse el pequeño resto de útero que queda tras la cirugía, lo que se llama piometra del muñón, y para que pase debe haber quedado también un resto de tejido de ovario.
¿Los perros machos pueden tener piometra?
No, porque no tienen útero.
¿Se puede curar la piometra sin cirugía?
Solo en algunos casos, decididos por el veterinario: perras jóvenes, estables y que se quieran usar para cría. Aun así, la infección puede volver.
¿Es lo mismo piometra que pioderma?
No. La piometra es una infección del útero. La pioderma significa literalmente «pus en la piel»: es una infección de la piel, causada casi siempre por bacterias, según el Manual Merck.
¿Cuánto tiempo después del celo aparece la piometra?
Lo más común es entre 4 y 8 semanas después del celo, pero puede aparecer hasta unos 4 meses después.
La piometra avanza en silencio dentro de una perra que muchas veces solo parece cansada. Conocer sus señales y anotar las fechas de sus celos es la mejor forma de llegar a tiempo.
Esta guía es informativa y no reemplaza la consulta con un veterinario.
