Lia Domingo fue al refugio Augusta Animal Services en Georgia con el objetivo de rescatar a un pitbull llamado Peety, pero no dudó en ayudar también a Penny, una perrita mezcla de corgi de un año de edad. Después de ser rescatada, Penny no dejaba de abrazarla y agradecer.
La mujer acudió a este refugio en nombre de The Pixel Fund, un grupo de rescate de perros y mientras estaba allí, Deborah Kirkland, directora ejecutiva del centro de rescate, le informó sobre la situación que estaba pasando la perrita.
Penny tenía un ojo herido y ninguno de los centros de rescate locales tenía el interés de ayudarla.
Perrita no deja de abrazar y agradecer a la mujer que la salvó

Lia dijo a The Dodo:
«Cuando la vi, me rompió el corazón porque estaba muy asustada y no muy receptiva. Estaba nerviosa. Ni siquiera quería mirarme el primer día. Ella solo se encogió».
Lia subió a los dos perros en su automóvil y comenzó con el recorrido hacia Sparta, Georgia, para encontrarse con Dedee Nystrom, otra voluntaria que iba a hacerse cargo. Pero recibió una llamada del refugio solicitando que regresara porque la familia de Peety había aparecido.

Devolverse implicó dejar allí a Penny también, pero ella le prometió regresar y no defraudarla.
Peety logró encontrarse con su familia, pero Penny seguía sola, así que Lia fue a buscarla al día siguiente. Esta vez la actitud de la perrita había cambiado completamente, ya no se encontraba temerosa, ella no podía contener la emoción de ver a la mujer de nuevo.

Lia dijo:
“Solo quería abrazarme. Ella incluso movió su cola. Y yo dije: ‘Oh, sí, soy yo, te acuerdas de mí'».
En el auto la perrita saltó sobre Lia como si estuviera tratando de darle un abrazo para agradecer, y así permaneció durante el resto de viaje. Por su parte, la mujer se conmovió por la confianza que Penny le había brindado.

Lia dijo:
«Tuve que conducir con una mano porque ella se quejaba, como si dijera ‘Acaríciame, acaríciame'».

Cuando llegaron a Sparta, Penny fue entregada a Dedee, y ella la llevó al veterinario, donde descubrieron que además del ojo lesionado, sufría de la enfermedad del gusano del corazón.

Por fortuna, la perrita está recibiendo los cuidados necesarios y cada vez está más fuerte y saludable. Cuando logre recuperarse un poco más, podrá estar disponible para adopción. Ella también tiene un nuevo nombre: Chloe Olivia.

Deborah dijo:
«A pesar de que no rescatamos al pit bull… él estuvo en nuestro camino para que descubriéramos a Chloe Olivia, también conocida como Penny, y salvamos a esta pequeña niña que es tan merecedora de una nueva familia y una nueva vida. En el rescate siempre decimos: ‘Todo sucede por una razón'».