La escuela católica St. Patrick en Louisville, Kentucky (Estados Unidos) sorprendió a una de sus estudiantes al guardar un lugar especial en el anuario para su adorable perrita de servicio. Hadley Jo Lange, y su perrita Ariel, son inseparables, pasan sus días jugando, intercambiando sonrisas y caricias, pero su relación es algo más que amistad.
La niña de 7 años, tiene necesidades especiales, sufre de epilepsia, un trastorno neurológico que causa convulsiones, por ello su perrita Labradoodle siempre la acompaña.
Heather DeVore Lange, la madre de Hadley Jo, dijo a CNN:
«Esta perrita realmente le ha salvado la vida a mi hija. No sé cómo podría agradecerle a Ariel como madre».
Escuela incluye perro de servicio en su anuario

Heather añadió:
«Va con ella a todas partes, a la escuela, viaja en el autobús con ella, va a sus clases de baile y práctica de fútbol. Siempre tiene los ojos en mi pequeña niña. Es una gran sensación de seguridad».

Sin duda, Ariel cumple un papel muy importante en la vida de Hadley Jo, pues ella se encarga de avisar cuando una convulsión se acerca. Probablemente sin Ariel, la vida de la pequeña sería muy complicada, pero por suerte la perrita está a su lado para mantenerla segura.

Heather, dijo a The Dodo:
«Ariel es un perro de servicio que alerta sobre los ataques de Hadley Jo. Ariel salva la vida de mi hija al alertarnos cuando va a ocurrir una convulsión, lo que nos permite administrar medicamentos en menos de dos minutos. Mi objetivo es proporcionarle a mi hija una vida lo más independiente posible y Ariel ayuda a que eso suceda».
Ariel tiene 4 años, desde cachorra ha estado cuidando a Hadley Jo, por lo que la conoce muy bien y sabe cuándo va a pasar algo.

En la escuela la vigila constantemente y cuando ocurre alguno de estos episodios inesperados, Ariel alerta a los maestros avisando que algo anda mal, ladrando. Pero también, durante las convulsiones, la perrita se acuesta al lado de Hadley Jo y pone su cuerpo debajo para amortiguar una posible caída.
Seguramente Ariel siempre estará cuidando de la niña mientras ella hace su día escolar, además, se ha convertido en un miembro más de la escuela.

Las personas admiran tanto la labor de Ariel, que al ver lo importante que es para Hadley Jo, la acogen como uno más de los suyos. Por esta razón, cuando llegó el momento de armar el anuario, la escuela quería honrar a Ariel y decidió darle un lugar especial en la fotografía.
Incluir a la perrita en el anuario, no solo muestra una bonita amistad, si no que su labor marca una diferencia muy importante en el mundo.

Nathan Sturtzel, director de la Escuela Católica St. Patrick, dijo a CNN:
«Es importante para nosotros hacer todo lo posible para fomentar nuestra relación con las familias y hacer lo que podamos para apoyar a los estudiantes. Amamos a Ariel, hace parte de la familia de Hadley Jo, así que también es parte de nuestra familia».

Nathan continuó:
«Encontrar un lugar para ella en nuestro anuario fue una decisión fácil y fue muy divertido incluirla. Nos encantó».
Para la madre de Hadley Jo, ver que Ariel fue puesto en ese precioso recuerdo fue algo muy conmovedor e importante para ella.

Heather dijo:
«Tengo que admitir que lloré. La inclusión y aceptación de mi hija y su perrita significa todo para mí. Es muy reconfortante saber que mi hija y Ariel tienen un hogar lejos de su casa, en la escuela, y que son amadas, aceptando sus diferencias».
Este acto de amabilidad significa mucho para la familia Lange, pero también es una historia de victoria para los niños con epilepsia y sus familias. Esta familia es consciente de lo afortunados que son al tener a Ariel.

Saben que no todas las familias tienen esta oportunidad, así que, Heather se asoció con la Epilepsy Foundation of Kentuckiana para lanzar Hope for Hadley Jo. Esta organización sin ánimo de lucro, se creó con el fin de proporcionar fondos para las familias cuyos hijos necesitan perros de servicio.

La niña tuvo su primera convulsión cuando tenía 17 meses de edad, y desde entonces estos ataques son poco frecuentes en su vida cotidiana. Pero gracias a su perrita, Hadley ha podido vivir una vida normal, y su espíritu amable y carácter lleno de felicidad se mantienen intactos.

Juntas son una linda unión que llena los rincones de amor y hace que todas las personas que las conocen tengan una sensación de felicidad.
A medida que pase el tiempo la niña seguirá creciendo y aprendiendo, por fortuna, Ariel estará siempre a su lado para protegerla del peligro.