Nico es un dulce cachorro de raza pastor alemán que fue abandonado por su padre en una clínica veterinaria cuando tenía solo cuatro semanas de edad. El hombre era un criador de perros y cuando vio que el pequeño no podía mover las piernas, decidió que era una pérdida de tiempo y lo llevó a un veterinario para que le aplicaran la eutanasia. Por fortuna una técnica en veterinaria decidió hacerse cargo de él.
Cuando Nico fue abandonado, el veterinario simplemente lo colocó en una jaula, pero cuando la técnica Mikayla Silkman llegó al trabajo y vio a Nico allí, se sentó a un lado de su jaula y no pudo contener las lagrimas, verlo en esa situación le rompió el corazón.
Mikayla dijo a The Dodo:
«Era tan pequeño, sus ojos apenas estaban abiertos».

Ella se dio cuenta de que Nico probablemente sería sacrificado y de inmediato supo que debía hacer todo lo posible por salvarlo.
Mikayla dijo:
«Pensé: ‘Oh, Dios mío, no podemos sacrificar a este cachorro'».

Mikayla se comunicó con una amiga suya llamada Trisha Malfitano, fundadora de Perfect Imperfections, un centro de rescate que ayuda a los perritos que nacen con necesidades especiales. Ella le preguntó si podrían cuidar de Nico y aunque Trisha estaba en Canadá en ese momento, aceptó de inmediato.
Nico fue sometido a varios exámenes y descubrieron que le faltaban algunos huesos y tejido conectivo, el nombre de esta enfermedad es: síndrome de piernas rectas.
Técnica veterinaria salva a un cachorro

Mikayla estuvo cuidando del cachorro en su casa hasta que Trisha fue por él.
Trisha dijo:
«Era un poco chiquito. Parecía un oso de peluche».
Este perrito necesitaba ser alimentado con biberón, tenía mucha energía, y quería recorrer toda la casa de Trisha.
Trisha dijo:
«Se arrastraba y siempre quería estar cerca de los otros perros».

Trisha recibió un mensaje de April Addison, una mujer que se encontraba interesada en adoptar a Nico.
Trisha se había encariñado con él rápidamente al igual que lo hizo la técnica veterinaria, pero sabía que esta era una muy buena oportunidad para que Nico disfrutara del calor de un hogar para siempre, además así podría brindarle un espacio a otro perrito que lo necesitara.
Nico encontró un hogar ideal para él

April vivía en Arizona, pero voló a Connecticut en agosto para encontrarse con el cachorro.
Ella dijo:
«Cuando lo vi en el aeropuerto, él solo sacó la cabeza del portador, lo saqué de allí y me lamió la cara. Es muy amable y solo quiere ser abrazado, y quiere estar conmigo todo el tiempo. Es un perro de velcro».

April se llevó una gran sorpresa al ver que Nico disfrutaba jugar con sus otros perros.
«Uno pensaría que le temería un poco a sus hermanos por su discapacidad, pero no le importa. Simplemente se arrastra hacia ellos y trata de quitarles un juguete. Se desliza y cae, y luego se levanta de nuevo y lo intenta de nuevo. Rara vez se frustra. Sólo llora cuando está realmente atascado».

April dijo:
«Realmente él me alegra el día. La gente a menudo me dice que Nico tiene tanta suerte de tenerme, pero siento que tengo tanta suerte de tener a Nico. Lo salvé, sí, pero siento que él me salvó. Siento que me ha dado esperanza. Realmente me inspira a mirar más allá de lo negativo y pensar en lo positivo».

Si usted desea ayudar a la organización Perfect Imperfections para que otros perritos con condiciones similares a las de Nico reciban ayuda, puede realizar una donación haciendo click aquí.
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