En un santuario de elefantes de más de 2.000 acres en Nashville, Tennessee, una madre elefante llamada Tarra demostró una vez más la sensibilidad del mundo animal al lamentar la muerte de quien era su mejor amiga, una perrita blanca sin hogar llamada Bella.
Este par de amigas solían pasar muy buenos momentos, comían, bebían, jugaban, e incluso se acurrucaban juntas para dormir. Bella vagaba por los terrenos del santuario y era muy dulce con todos.
Por desgracia, en 2011 un coyote atacó a Bella y no sobrevivió, su cuerpo fue encontrado por el personal del santuario, pero extrañamente no existían rastros de sangre, cabello o pelea cerca. Por esta razón se cree que el lugar en donde fue encontrada no fue el lugar en que sucedieron los hechos.
Bella y Tarra fueron grandes amigas

Tarra por su parte tenía sangre en su cuerpo, por lo cual es probable que ella haya intentado trasladar el cuerpo de su amiga a casa después del ataque.
Steve Smith, criador de elefantes dijo:
«Cuando miré a mi alrededor y vi que no había signos de un ataque aquí. No había sangre, ni mechones de pelo, nada y Tarra, en la parte inferior de su tronco, tenía sangre, como si hubiese recogido el cuerpo».

Rob Atkinson, CEO del santuario dijo:
«La idea de que ella no pudo dejar ese cuerpo y traerlo de vuelta a casa es simplemente desgarradora, pero muy inspiradora».
Esta elefante tenía un vínculo tan fuerte con Bella que podía percibir cuando se encontraba incómoda.
Elefante lamenta la muerte de su mejor amiga
En una ocasión, Bella tuvo una lesión grave en la médula espinal y tuvo que permanecer en recuperación durante tres semanas. Durante este tiempo Tarra la esperó fuera de la casa ansiosa por verla.
Al ver la angustia de Tarra, el personal se encargaba de sacar a Bella todos los días para que pudieran disfrutar un poco de su compañía.

La amistad de este par sin dudas logró tocar el corazón de más de una persona y con la muerte de Bella, Tarra se volvió muy melancólica.
Rob dijo:
«Ciertamente, todo su comportamiento cambió. Se volvió más reservada, más tranquila, estaba deprimida».

Steve dijo:
«No podemos curar el dolor de Tarra. Lo único que puede ayudarla son otros amigos elefantes. El grupo de elefantes también ayuda a encontrar mucha comida para aliviar su dolor. Como un grupo de animales, son una gran familia y se esforzarán al máximo para ayudarse mutuamente durante la tormenta. Después de que Bella se va, muchos miembros del personal ven a Tarra de pie frente a la tumba y rindiendo tributo a los amigos que ya fallecieron».
Más información: CBSNews | HuffingtonPost