Easton Dufur de 18 años de edad vive en Boise, Idaho, y tuvo que despedir recientemente a su perro Stich de 13 años, que falleció debido a la vejez. Aunque la pérdida de un animal de compañía resulta difícil de afrontar para nosotros los humanos, no somos los únicos que sufrimos ante esta situación y es algo que ha demostrado la otra integrante canina de la familia de Dufur, una dulce perra llamada Cookie.
Stich y Cookie tenían un gran parecido físicamente, pero esta última era siete años más joven que Stich. Cookie parecía brindarle a Stich mucha vitalidad y Stich actuaba como mentor para ella, sin duda, su relación era muy cercana y profunda.
Easton dijo a The Dodo:
«Se querían mucho. Cookie siempre buscaba jugar con él y se cuidaban el uno al otro».

Ellos eran perfectos juntos, ambos compartían sus juguetes, un tazón de agua, incluso eran alimentados en un mismo recipiente y no existió nunca ningún problema entre ellos. Stich había «entrenado» a Cookie para que comiera solo la mitad de los alimentos y dejara la otra mitad para él.
Easton escribió en Twitter:
«Esta es la primera vez que Cookie está sola, así que ya que Stich se ha ido, he estado dándole de comer menos alimentos a Cookie. Antes de ir a la cama, quería comprobar si comía. Así que lo hice, y ella dejó la mitad de su comida allí para que Stich la pudiera comer».

El mejor amigo de esta perra falleció, pero ella aún aparta alimentos para él
La pérdida de Stich no ha sido sencilla para toda la familia y Easton dice que Cookie ha actuado diferente desde que esto sucedió, ella duerme más y actúa mucho más calmada que antes.
Easton dijo:
«Le hemos estado dando tanto amor y atención. Estamos afrontando el duelo».

Por otra parte, Bárbara King, escritora y profesora emérita de College of William and Mary, afirma que el comportamiento de Cookie puede tener diversas interpretaciones.
Bárbara dijo:
«Lo que se ve superficialmente como el dolor podría ser sólo el hábito, el producto arraigado de una relación jerárquica durante muchos años».

Ella no tiene duda de que los animales pueden sentir dolor y que posiblemente la perra también se encuentre experimentando este sentimiento debido a la pérdida de quien fue su compañero de toda la vida.

Bárbara añadió:
«Cuando un perro muere, el que sobrevive cambia su rutina».
Aún así, él y sus padres están tratando de ayudarla. Especialmente dándole más atención y más amor por lo que no se siente tan sola.
Más información: The Dodo | Imgur | Twitter
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Cuantas lecciones nos dan los animalitos: esta preciosa perrita, deja la mitad de su comida para compartirla con su compañero que ya partió… tal vez guarda la esperanza de verlo algún día o se quiere «hacer la idea» de que en cualquier momento regresará. Me enterneció esta historia, esperemos que la salud de esta preciosa no decaiga