Esterilización y castración de perros y gatos: beneficios, riesgos, edad y cuidados
Previene la piometra y las camadas no deseadas, pero no protege de todo y en algunos perros conviene esperar. Beneficios, riesgos, la mejor edad y los cuidados.

Esterilizar a un perro o a un gato es quitarle, con una cirugía, la capacidad de tener crías. A las hembras se les quitan los ovarios, y a veces también el útero. A los machos se les quitan los testículos, lo que se conoce como castración, explica la PDSA, una fundación veterinaria británica.
Es una decisión que conviene tomar bien informado. Previene enfermedades graves y evita camadas no deseadas, pero no protege de todo, puede hacer que engorde si no ajustas su comida y, en algunos perros grandes, conviene esperar a que terminen de crecer. Aquí te explicamos sus beneficios y riesgos comprobados, a qué edad hacerla y cómo cuidarlo antes y después de la operación.
Cómo se hace la esterilización
En las perras hay dos cirugías principales: la ovariectomía, en la que se quitan solo los ovarios, y la ovariohisterectomía, en la que se quitan los ovarios y el útero. Las dos son igual de eficaces a largo plazo, según una revisión de 2006, y la Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (WSAVA) prefiere la ovariectomía en una perra sana. Lo importante es quitar todo el tejido de los ovarios: es lo que evita los celos y la piometra.
En los machos, la castración consiste en quitar los dos testículos. Existen otras opciones, como la vasectomía en los machos o quitar solo el útero en las hembras, que evitan las crías, pero no los celos ni la conducta sexual. Una esterilización de gata sin complicaciones dura de 15 a 20 minutos, según la Universidad de Cornell; en las perras, la cirugía tarda más cuanto más pesa el animal.
Beneficios comprobados
- Previene la piometra, una infección grave del útero. En Suecia, donde casi no se esteriliza a las perras, entre el 23 % y el 24 % de las perras sin esterilizar había tenido piometra a los 10 años, y hasta el 54 % en algunas razas, según un estudio con más de 200.000 perros asegurados. En las gatas es mucho menos frecuente.
- Evita las camadas no deseadas y los celos.
- Reduce el cáncer de mama en las gatas. Las esterilizadas antes de los 6 meses tuvieron un 91 % menos de riesgo, y las esterilizadas antes del año, un 86 % menos, en un estudio con 308 gatas con cáncer de mama.
- En las perras, esa protección es menos clara. Una revisión sistemática del Royal Veterinary College concluyó en 2012 que la evidencia de que esterilizarlas reduce el cáncer de mama es débil. La WSAVA cree que el efecto existe, pero que probablemente es menor de lo que se pensaba.
- Previene el cáncer de testículo, que es entre el 16 % y el 27 % de todos los tumores de los perros machos, y el agrandamiento benigno de la próstata, que tienen más del 95 % de los machos sin castrar de más de 9 años, según la WSAVA.
- Calma algunas conductas de los machos. En un estudio con los dueños de 122 perros en los Países Bajos, la monta, las escapadas, las peleas con otros machos y orinar donde no debían disminuyeron en cerca del 60 % de los castrados. En los gatos disminuyen las peleas, el marcaje con orina y su olor fuerte, aunque algunos siguen marcando.
Riesgos y efectos que conviene conocer
- Puede engordar. Después de la operación, un perro necesita alrededor de un 30 % menos de calorías y un gato, un 25 % menos, calcula la PDSA. Se evita ajustando las porciones y con ejercicio.
- Incontinencia urinaria en algunas perras. Aparece en entre el 3 % y el 20 % de las perras esterilizadas, más en las grandes, según la WSAVA, aunque la revisión del Royal Veterinary College considera débil la evidencia de que la cause la cirugía.
- No previene el cáncer de próstata. Previene el agrandamiento benigno, pero el cáncer de próstata, que es raro, es más frecuente en los perros castrados: en un estudio de la Universidad de Utrecht, la castración multiplicó su riesgo por 4.
- Problemas de articulaciones en algunas razas grandes esterilizadas muy jóvenes. En estudios de la Universidad de California en Davis con el golden retriever, el labrador y el pastor alemán, operarlos antes del año se asoció con 2 a 4 veces más problemas de articulaciones. Pero cuando el mismo equipo amplió el estudio a 35 razas, en la mayoría la edad de la cirugía no cambió el riesgo, y en las razas pequeñas no aumentaron los problemas de articulaciones. En los perros mestizos, ese riesgo apareció en los de 20 kilos o más, y no en los más pequeños.
- No siempre cambia el carácter. En un estudio con más de 13.000 perros, la castración no cambió la agresividad hacia la familia ni hacia otros perros, y hubo un aumento mínimo hacia los extraños. La PDSA advierte que en un perro miedoso o inseguro puede empeorar esos problemas.
¿Vive más un perro esterilizado? Probablemente, aunque no está del todo claro. En un estudio con 70.574 perros de hospitales universitarios de Estados Unidos y Canadá, los esterilizados murieron en promedio a los 9,4 años y los que no, a los 7,9. Los esterilizados murieron menos de infecciones, pero más de cáncer. En los gatos, los esterilizados también viven más, pero la WSAVA advierte que muchos de los que no lo están viven en la calle y reciben menos atención veterinaria, y considera que la relación entre la esterilización y la longevidad sigue siendo controvertida.

¿A qué edad esterilizar a un perro o a un gato?
- Gatos: hacia los 4 meses, antes de que maduren sexualmente, recomiendan International Cat Care y la PDSA. Según International Cat Care, operarlos a esa edad no tiene desventajas, y en un ensayo con 800 gatitos de refugio en Bélgica, esterilizarlos entre las 8 y las 12 semanas no causó más problemas de salud en los dos años siguientes.
- Perros: depende de su tamaño y su raza. La PDSA dice que la mayoría se puede esterilizar a partir de los 4 a 6 meses, pero que en las razas grandes el veterinario puede aconsejar esperar a que terminen de crecer. La WSAVA es más prudente y no recomienda esterilizar a ningún perro de compañía antes de la pubertad. Decide la edad con tu veterinario, según la raza, el peso que tendrá de adulto y su forma de vida.
- No hace falta que tenga un celo ni una camada antes. No hay pruebas de que tener crías beneficie a una perra o a una gata, recuerda la PDSA.
- Si tu perra está en celo, lo mejor es esperar unos 2 meses después de que termine: durante el celo la cirugía tiene más riesgo, y si se opera antes de tiempo puede empezar a producir leche. Las gatas, en cambio, sí se pueden esterilizar durante el celo.
Antes de la operación
- Ayuno, solo el que te indiquen. Sigue las instrucciones de tu clínica, porque las horas cambian según el animal. La PDSA aconseja que no coma en las 6 a 8 horas previas, es decir, que cene la noche anterior y no desayune. Pero no le quites el agua durante tantas horas: en los perros se la puedes dejar hasta 2 o 3 horas antes, y a los gatos, toda la noche. Cornell incluso dice que una gata puede beber toda el agua que quiera antes de la cirugía.
- Que llegue limpio. Si está muy sucio, la PDSA aconseja bañarlo la noche anterior.
- Las vacunas, con el veterinario. Lo ideal es no hacerlas coincidir con la cirugía, pero la anestesia y la operación no afectan de forma importante su respuesta a las vacunas, según la guía de vacunación de la WSAVA.
Cuidados después de la esterilización
Estas son las recomendaciones de la PDSA para la recuperación:
- Reposo. Un perro debe descansar de 7 a 10 días para que no se abran la herida ni los puntos internos. Las gatas también necesitan tranquilidad, y conviene que no salgan de casa durante 10 a 14 días.
- Collar isabelino o un body, para que no se lama ni se muerda la herida, durante 7 a 14 días según el tipo de puntos.
- Revisiones, por lo general a los 2 o 3 días y a los 7 a 10 días. Si los puntos no son reabsorbibles, se quitan entre los 7 y los 14 días.
- Su comida de siempre, en porciones pequeñas y frecuentes durante las primeras 24 a 48 horas. No hace falta una dieta especial, salvo que lo indique el veterinario.
- Nada de baños ni de nadar durante los primeros 10 días, aconseja la clínica veterinaria de la Universidad Tufts.
Revisa la herida todos los días. Un poco de enrojecimiento es normal, pero llama al veterinario si notas que la herida se enrojece o se hincha cada vez más, sangra, supura o le falta algún punto, o si tu animal está muy decaído, vomita, tiene problemas para orinar o lleva más de 24 horas sin comer.

¿La esterilización evita las enfermedades de transmisión sexual?
No todas. Reduce el riesgo de algunas, pero no protege de todas:
- La brucelosis canina no se evita. Cornell explica que todos los perros, también los esterilizados, se pueden infectar y enfermar. La esterilización reduce el contagio por la monta y la cantidad de bacterias que eliminan, pero no el contagio por otras vías, y un artículo de la revista de los CDC de Estados Unidos advierte que los perros castrados pueden seguir siendo fuente de infección. La brucelosis también puede pasar a las personas.
- El tumor venéreo transmisible, un cáncer que pasa de un perro a otro, se contagia sobre todo al aparearse, aunque también al lamerse u olfatearse. Esterilizar reduce el riesgo, según la WSAVA. En una encuesta a 645 veterinarios de 109 países, se encontró en al menos el 1 % de los perros de 13 países de Sudamérica y Centroamérica, y era menos frecuente donde había más perros esterilizados. Pero algunos veterinarios lo vieron años después de la cirugía, así que no es una protección absoluta.
- En los gatos, los esterilizados se contagian menos de inmunodeficiencia y leucemia felinas porque pelean y vagan menos, señala International Cat Care. La WSAVA matiza que parte de esa diferencia se debe a que suelen vivir en casa.
Esterilizar ayuda a los animales de la calle, pero no basta
En América Latina, las campañas de esterilización gratuita son parte del paisaje. Solo en Bogotá, el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal hizo más de 445.000 esterilizaciones entre 2018 y enero de 2026. Pero la esterilización sola no reduce la población de perros adultos en la calle, porque esa población se mantiene con los abandonos y con los perros que llegan de otros lugares, advierte la Coalición Internacional para el Manejo de Animales de Compañía (ICAM) en su guía para el manejo humanitario de las poblaciones caninas. Por eso, junto con la esterilización hacen falta otras medidas, como evitar los abandonos.
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo esterilizar que castrar?
Se usan para lo mismo. La Secretaría de Salud de México llama esterilización a la cirugía que elimina para siempre la capacidad de tener crías, tanto en hembras como en machos. En los machos se habla también de castración, porque se les quitan los testículos.
¿Mi perro va a engordar si lo esterilizo?
Puede, porque necesita menos calorías que antes. Si ajustas sus porciones y lo mantienes activo, no tiene por qué engordar. Pregúntale a tu veterinario cuánto darle.
¿Cambia el carácter después de la castración?
En los machos suelen disminuir la monta, las escapadas y las peleas con otros machos, aunque no en todos. En los estudios no cambió su agresividad hacia la familia, y en un perro miedoso puede empeorar el miedo.
¿Cuánto tarda en recuperarse?
La mayoría de los gatos vuelve a la normalidad al día siguiente, según International Cat Care. Aun así, perros y gatos necesitan de 7 a 14 días de reposo y protección de la herida, según la cirugía y el tipo de puntos.
¿A qué edad se castra a un gato?
Lo recomendado es hacia los 4 meses, antes de que madure sexualmente: los gatitos alcanzan la madurez sexual desde los 4 meses, más o menos, y desde entonces una gata puede quedar preñada.
Esterilizar a tu perro o a tu gato no es un trámite ni una garantía de salud: es una cirugía con beneficios claros y algunos riesgos que dependen de su especie, su raza y su edad. Conocerlos te deja elegir el momento con tu veterinario, en lugar de dejar que lo decida un mito.
Esta guía es informativa y no reemplaza la consulta con un veterinario.

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