Gigi Bermeo dejó a su perra Lola, de ocho años de edad en una veterinaria para que la bañaran, el animal salió contento de casa moviendo su cola rumbo a Otto’s Pet, una veterinaria en San Miguel, Perú, junto con Enriqueta, su hermanita de un año de edad. Pero la sorpresa fue cuando la mujer recibió a sus perras, Lola venía con las costillas rotas.
Inmediatemente la mujer notó que algo estaba mal con Lola. En su publicación de Facebook, ella comenta que llevó a sus mascotas a dicha veterinaria para que las bañaran, pero después de cuatro horas la llamaron para que las recogiera y le advirtieron que Lola no se dejó bañar.
Cuando llegó a la veterinaria, la mujer encontró a Lola asustada, sucia y comportándose de manera extraña.
Al ver a Lola, Bermeo notó que estaba muy asustada, tenía excremento en varias partes de su cuerpo y caminaba encorvada.

Ante esto, los trabajadores de la veterinaria Otto’s Pet negaron haber maltratado a la perra, pero cuando la mujer la cargó, su mascota se quejó de dolor.
Dejó a su perra en una veterinaria y la devolvieron con las costillas rotas
Ella escribió:
«Vino con una heridita sangrante en su boquita, sucia de excremento y pichi, totalmente asustada y con mucho dolor, muy bajoneada y me dicen que no le hicieron nada. Su recuperación será lenta y Dios quiera que esto no se complique».
La mujer llevó a Lola inmediatamente a otra veterinaria donde le sacaron una serie de radiografías que confirmaron lo que la mujer temía: Lola tenía cuatro costillas rotas y una fisurada.
De acuerdo con la madre humana de Lola, los trabajadores de Otto’s Pet aceptan que ‘pudo haber sido’ una caída o que el animal se haya golpeado con el canil, algo totalmente falso, ya que es evidente que el animal fue maltratado, y la gravedad de las heridas sufridas lo demuestran.
Bermeo y su familia presentaron una denuncia contra la veterinaria Otto’s Pet, acusándolos de ser los responsables de fracturarle cinco costillas a su perra, y hasta ahora ningún representante del establecimiento ha dado la cara por el hecho.
La mujer invitó a todos para que hicieran un plantón en las puertas de la veterinaria y algunas personas llegaron para apoyar a Lola, con parcantas pedían que se hiciera justicia.

La familia pide que se haga justicia
“Ella para mi es como una hija y solo quiero que la persona que le hizo esto pague por lo que hizo. Porque ya no come, no ladra, no aulla, no camina, no hace nada y solo quiero justicia para ella. Porque yo la traje sana y me la llevo con cinco costillas rotas. Es mi hija y yo soy su voz y quiero que se haga justicia. Quiero que esto no vuelva a pasarle a ningún animalito”.
Después de hacerse pública la denuncia en la página de Facebook de la veterinaria, varias personas también revelaron que sus mascotas fueron maltratadas en ese establecimiento.

La veterinaria ha sido clausurada por la municipalidad temporalmente por infringir normas de salubridad.
Más información: Facebook | Capital
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