Saltar al contenido

Curiosidades

Animales rumiantes: qué son, cómo digieren y ejemplos

Por qué la vaca mastica dos veces lo que come, cómo funciona su estómago de cuatro partes, ejemplos de rumiantes y por qué la llama no es uno verdadero.

Un huemul macho de pelaje pardo y astas cortas en horquilla, de frente entre arbustos y troncos
Un huemul macho en el Parque Nacional Torres del Paine, en Chile. Foto: Alejandroaguilarc / Wikimedia Commons (CC BY 4.0).

Una vaca pasa más o menos un tercio del día masticando comida que ya se había tragado (Universidad Estatal de Misisipi). Se echa, devuelve a la boca un bocado de pasto, lo mastica unas 55 veces y lo vuelve a tragar (estudio de la Universidad de Zúrich). Eso es rumiar, y es lo que distingue a los animales rumiantes.

Aquí te explicamos qué es un rumiante, cómo funciona su estómago de cuatro compartimentos y qué hacen los microbios que viven en él. También cuáles son los rumiantes domésticos y silvestres, sobre todo de América Latina, qué animales no lo son aunque coman pasto y de dónde sale el metano de las vacas.

¿Qué es un animal rumiante?

Un animal rumiante es un mamífero herbívoro que digiere las plantas en dos tiempos. Primero traga el pasto o las hojas casi sin masticar. Después, mientras descansa, devuelve ese alimento a la boca, lo mastica otra vez y lo vuelve a tragar.

Lo logra gracias a un estómago dividido en cuatro compartimentos y a los microbios que viven en él. Así saca más energía de las plantas fibrosas que otros herbívoros (Extensión de la Universidad Estatal de Misisipi).

Los rumiantes son mamíferos con pezuña y forman un grupo propio, que los biólogos llaman suborden Ruminantia. Son más de 190 especies en seis familias. Las más conocidas son los bóvidos (vacas, cabras, ovejas, búfalos y antílopes) y los cérvidos (venados y ciervos). Las otras cuatro reúnen a la jirafa y el okapi, al berrendo, a los ciervos almizcleros y a los ciervos ratón (Hassanin y Douzery, Systematic Biology).

¿Qué significa rumiar?

Rumiar es devolver a la boca un alimento que ya se había tragado, masticarlo de nuevo y volver a tragarlo. El animal exprime con la lengua el líquido del bocado, se lo traga y mastica la parte sólida (Universidad Estatal de Colorado).

Sirve para romper el pasto en trozos cada vez más pequeños. Así, los microbios del estómago tienen más superficie que atacar, y el pasto se digiere mejor. Los rumiantes rumian sobre todo cuando descansan y no están comiendo.

Una vaca lechera rumia unas 7 horas al día, aunque hay vacas que rumian 2,5 horas y otras más de 10. Si se suma el tiempo que pasa comiendo, puede masticar hasta 16 horas diarias (revisión de Agricultura y Agroalimentación de Canadá). En 300 vacas de Suiza, medidas con un sensor en el bozal, cada una rumió unos 578 bocados al día (Universidad de Zúrich).

Varias vacas rojas y negras echadas sobre el pasto verde junto a un lago
Vacas echadas en un potrero de Estados Unidos, probablemente rumiando. Foto: Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EE. UU. (dominio público).

¿Cuántos estómagos tiene la vaca?

La vaca tiene un solo estómago, dividido en cuatro compartimentos: rumen, retículo, omaso y abomaso. Por eso se suele decir que tiene «cuatro estómagos». Juntos ocupan casi tres cuartas partes de su abdomen (Universidad Estatal de Misisipi).

Los tres primeros fermentan, separan y exprimen la comida. El cuarto, el abomaso, produce ácido y enzimas, y funciona casi como el estómago de un animal que tiene uno solo, como el perro o las personas. Por eso lo llaman el estómago verdadero (Universidad Estatal de Colorado).

Cada compartimento tiene también un nombre popular: panza, bonete o redecilla, librillo y cuajar (Universidad Complutense de Madrid y Universidad Nacional de La Plata). La tabla resume qué hace cada uno. Las capacidades son de una vaca adulta y orientativas (Universidad Estatal de Misisipi).

CompartimentoQué hace
Rumen o panzaEs el más grande: le caben hasta unos 150 litros. Funciona como una olla de fermentación sin oxígeno, donde los microbios rompen el pasto.
Retículo, bonete o redecillaSu pared parece un panal de abejas. Separa los trozos grandes, que vuelven a la boca para rumiar, de los pequeños, que siguen su camino. Ahí caen también las piedras o los clavos que el animal tragó.
Omaso o librilloTiene muchos pliegues, como las hojas de un libro. Absorbe el agua de la comida.
Abomaso o cuajarEs el estómago verdadero. Produce ácido y enzimas, y digiere la comida y los microbios que le llegan del rumen.

¿Cómo digieren los rumiantes el pasto?

Los rumiantes digieren el pasto con la ayuda de miles de millones de microbios que viven en su rumen. Ningún vertebrado fabrica las enzimas que rompen la celulosa, la fibra que da firmeza a las plantas. Los microbios sí las fabrican (Universidad Estatal de Colorado).

En cada mililitro del líquido del rumen hay entre diez mil y cien mil millones de bacterias. Las acompañan protozoos, hongos y unos microbios llamados arqueas (revisión de la Universidad de las Azores).

Al fermentar, los microbios convierten la fibra en unos ácidos que la vaca absorbe por la pared del rumen. Esos ácidos, que los científicos llaman ácidos grasos volátiles, le dan cerca del 70 % de la energía que necesita. A una persona le dan alrededor del 10 % (revisión publicada en Physiological Reviews).

Los microbios también son comida. Con cada contracción del estómago, muchos pasan al abomaso, que los digiere como cualquier otra proteína (Universidad Estatal de Misisipi). Además, fabrican vitaminas del grupo B (Universidad Estatal de Colorado).

La saliva hace su parte. Tiene bicarbonato, que neutraliza el ácido que se forma en el rumen. Una vaca adulta produce de 100 a 150 litros al día, según las estimaciones publicadas (Universidad Estatal de Colorado). En vacas lecheras se llegaron a medir unos 240 litros diarios (Universidad de Saskatchewan).

¿Los terneros rumian?

Un ternero recién nacido no rumia. Su rumen todavía no se ha desarrollado ni tiene sus microbios. Así que funciona como un animal de un solo estómago que vive de leche (Universidad de Costa Rica).

Cuando mama, unos pliegues se cierran y forman un canal que lleva la leche directo al cuajar, sin pasar por el rumen. Ese canal se llama gotera esofágica (Universidad Nacional de La Plata). Si la leche cayera en el rumen, se pudriría en lugar de fermentar (Universidad Estatal de Colorado).

El ternero empieza a rumiar cuando come pasto o heno. Unas terneras que tuvieron forraje desde temprano empezaron hacia los 12 días de vida, y las demás, hacia los 15 y medio (Universidad Agrícola de Sichuan). Su digestión no es la de un rumiante adulto hasta los 2 o 3 meses. Los microbios los recibe del ambiente y, probablemente, de los adultos que lo lamen (Universidad Estatal de Misisipi).

¿Cuáles son los animales rumiantes?

Los animales rumiantes más conocidos son la vaca, la cabra, la oveja, el búfalo de agua y el yak, que viven con las personas. En libertad, son rumiantes los venados y ciervos, la jirafa, el okapi, el bisonte, los antílopes, las gacelas, el ñu y el berrendo. Estos son algunos, empezando por los de América Latina.

Rumiantes silvestres de América Latina

Venado cola blanca. Vive desde el sur de Canadá hasta Centroamérica y Bolivia, y pesa de 57 a 137 kilos (Animal Diversity Web, de la Universidad de Míchigan).

Un venado cola blanca macho con astas, echado sobre el pasto entre helechos
Un venado cola blanca macho echado en Guanacaste, Costa Rica. Foto: Bernard Dupont / Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.0).

Huemul. Es un ciervo de la Patagonia de Chile y Argentina. Quedan menos de 1.500 entre los dos países, un 99 % menos de los que hubo. Lo amenazan los perros que lo persiguen, lo hieren y lo matan, incluidos los que acompañan a los arrieros. También el ganado, que lo desplaza a lugares con menos comida y le contagia parásitos y enfermedades (Ministerio del Medio Ambiente de Chile). En Argentina se calcula que viven unos 600 (Parques Nacionales de Argentina).

Taruca o huemul del norte. Es el rumiante de los Andes. Vive en las alturas de Perú, Bolivia, el norte de Chile y el noroeste de Argentina. Las hembras pesan unos 45 kilos y los machos unos 80. En Chile, casi el 90 % de su hábitat está sin proteger (Universidad de Chile). En Perú está clasificada como vulnerable (Serfor), y la amenaza la caza (Serfor).

Dos tarucas de pelaje gris pardo caminan por una ladera con arbustos
Dos tarucas, o huemules del norte, cerca de Putre, en el norte de Chile. Foto: Pierre Bachelot / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0).

Cuando alguien busca un «rumiante andino», casi siempre piensa en la llama o la vicuña. Esas rumian, pero no son rumiantes verdaderos: más abajo te contamos por qué.

Pudú. Es el ciervo más pequeño de Chile: pesa de 8 a 12 kilos y mide unos 40 centímetros de alto (Plan Nacional de Conservación del pudú, CONAF). Vive en los bosques del sur de Chile y del suroeste de Argentina. Es el segundo ciervo más pequeño del mundo, después de su pariente, el pudú del norte (Animal Diversity Web).

Una hembra de pudú, un ciervo pequeño de pelaje pardo rojizo, de pie entre pastos altos
Una hembra de pudú en la isla de Chiloé, en Chile. Foto: Charles J. Sharp / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

Berrendo. Parece un antílope, pero tiene su propia familia. Rumia con un estómago de cuatro compartimentos, como la vaca (Animal Diversity Web). Es el mamífero terrestre más rápido de América: puede correr 11 kilómetros en 10 minutos, a 65 kilómetros por hora de promedio (Universidad de Wyoming). En Baja California, México, el berrendo peninsular pasó de unos 500 ejemplares en 2017 (CONANP) a más de 650 en 2021 (CONANP).

Venado de las pampas y ciervo de los pantanos. El venado de las pampas mide unos 70 centímetros de alto. En Argentina quedan grupos aislados en San Luis (unos 1.000), Buenos Aires (menos de 400) y Corrientes (unos 350). Lo diezmaron el comercio de su cuero y su carne, la caza furtiva y la destrucción de los pastizales (Sistema de Información de Biodiversidad). El ciervo de los pantanos es el ciervo más grande de Sudamérica, de 80 a 125 kilos. En Iberá viven unos 2.000 (Sistema de Información de Biodiversidad). Entre sus pezuñas tiene una membrana elástica que lo ayuda a no hundirse en el barro (Animal Diversity Web).

Corzuelas o temazates. Son ciervos pequeños de los bosques. La corzuela roja vive del sur de México al norte de Argentina y pesa de 20 a 55 kilos (Animal Diversity Web).

Rumiantes domésticos

Vaca. Sus antepasados silvestres vivían en el norte de África, en Europa y en el sur de Asia (Animal Diversity Web). Pasa unas seis horas al día pastando y otras ocho rumiando (Zoológico Nacional del Smithsonian).

Cabra y oveja. La cabra doméstica desciende probablemente de una cabra silvestre de Asia central (Animal Diversity Web). Las primeras ovejas domésticas vivieron en Oriente Medio y Asia central (Animal Diversity Web).

Búfalo de agua. Es un rumiante que se alimenta sobre todo de pasto (Animal Diversity Web). Hay unos 205 millones en el mundo: más del 98 % en Asia y cerca del 1 % en América del Sur (FAO).

Yak. Es el rumiante del Tíbet: el yak silvestre vive en esa meseta, entre 3.200 y 5.400 metros de altura (Animal Diversity Web). Su genoma guarda adaptaciones a la falta de oxígeno de la altura (Universidad de Lanzhou, Nature Genetics).

Rumiantes de África y del resto del mundo

Jirafa y okapi. La jirafa es el mamífero más alto del mundo, y rumia con un estómago de cuatro compartimentos (Animal Diversity Web). Su pariente más cercano es el okapi, un rumiante de los bosques de la República Democrática del Congo (Animal Diversity Web).

Una jirafa de pie en una sabana con árboles, con el cuello estirado
Una jirafa en el Parque Nacional Kruger, en Sudáfrica. Foto: Charles J. Sharp / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

Bisonte americano. En las praderas de Norteamérica vivieron de 30 a 60 millones. Hacia 1890 quedaban menos de 1.000. Los mataron los cazadores que vendían sus cueros, con rifles y con la ayuda del ferrocarril. También el Ejército de Estados Unidos, que tenía la orden de acabar con ellos para someter a los pueblos indígenas (Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos).

Ñu, gacelas, reno y alce. El ñu azul vive en el este y el sur de África, y la gacela de Thomson, que pesa de 15 a 35 kilos, en Kenia y Tanzania. El reno vive alrededor del Polo Norte, y el alce, en los bosques fríos del hemisferio norte (Animal Diversity Web).

¿La llama y la vicuña son rumiantes?

La llama y la vicuña rumian, pero no son rumiantes verdaderos. Son camélidos, como la alpaca, el guanaco y el camello. Devuelven la comida a la boca y la vuelven a masticar igual que una vaca. Pero pertenecen a otro grupo, el de los tilópodos (Fowler, Universidad de California en Davis).

Su estómago tiene tres compartimentos, no cuatro, y no equivalen uno a uno a los de la vaca. Al estudiar el estómago de seis alpacas, unos anatomistas concluyeron que camélidos y rumiantes desarrollaron ese estómago cada uno por su lado (Universidad Ludwig Maximilian de Múnich). Los dos grupos se separaron cuando sus antepasados eran animales pequeños, del tamaño de una cabra, con un estómago simple (Fowler).

Por eso a los camélidos a veces se los llama pseudorumiantes, o se dice que tienen «tres estómagos» (Universidad Estatal de Colorado). Aparte de los rumiantes, son los únicos herbívoros para los que rumiar es obligatorio. Los dos grupos separan en el estómago los trozos grandes, que vuelven a la boca, de los pequeños (Universidad de Zúrich).

Una llama hembra de lana marrón camina junto a su cría gris y blanca a orillas de una laguna rojiza
Una llama hembra y su cría en la laguna Colorada, en Bolivia. Foto: kallerna / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

Hay un caso parecido dentro de los rumiantes verdaderos. Los ciervos ratón, de Asia y África, tienen un estómago de tres cámaras, porque su omaso está poco desarrollado (Animal Diversity Web).

¿Qué animales no son rumiantes aunque coman pasto?

El caballo, el burro, el conejo, el canguro, el hipopótamo y el cerdo no son rumiantes. Algunos fermentan las plantas con microbios, como la vaca, pero en otra parte del cuerpo o sin volver a masticarlas. Solo los rumiantes y los camélidos rumian por obligación (Universidad de Zúrich).

¿El caballo es rumiante?

No. El caballo tiene un estómago simple y fermenta el pasto al final del intestino, en el ciego y el colon. El ciego mide alrededor de 1,2 metros, y el colon mayor, unos 3,7 (Extensión de la Universidad de Maryland). El burro, su pariente, tampoco rumia.

El caballo ni siquiera puede devolver la comida a la boca. Una válvula al final del esófago solo la deja pasar hacia el estómago (Universidad de Maryland). Por eso no vomita, y un estómago lleno de gas puede romperse (Manual Merck de Veterinaria).

¿El conejo es rumiante?

No. El conejo fermenta las plantas en un ciego muy grande, al final del intestino (Animal Diversity Web). Después hace dos tipos de heces: unas bolitas duras y otras blandas, llenas de microbios y nutrientes. Las blandas se las vuelve a comer. A eso se le llama cecotrofia (Universidad de Zúrich).

Por eso a veces se confunde con un rumiante: también aprovecha dos veces lo que come. Pero no lo devuelve desde el estómago, sino que lo come de nuevo por la boca después de expulsarlo.

¿El canguro es rumiante?

No. El canguro fermenta las plantas en un estómago grande dividido en sacos, y algunas especies devuelven comida a la boca para masticarla otra vez (Animal Diversity Web). Pero no lo necesitan para digerir, y su estómago no separa los trozos grandes de los pequeños como el de una vaca. Los científicos lo llaman mericismo, para distinguirlo de la rumia (Universidad de Zúrich).

¿El hipopótamo es rumiante?

No. El hipopótamo fermenta las plantas en un estómago complejo, pero no rumia, y digiere peor que un rumiante (estudio publicado en Comparative Biochemistry and Physiology). Sus parientes vivos más cercanos no son las vacas, sino las ballenas y los delfines (Universidad de California en Riverside).

¿El cerdo es rumiante?

No. El cerdo y el jabalí son omnívoros: comen plantas, raíces, insectos y carroña. Tienen un estómago de dos cámaras y no rumian (Animal Diversity Web).

El perezoso y el hoatzín: fermentan como una vaca, pero no rumian

El perezoso tiene un estómago de varios compartimentos, con microbios que digieren la celulosa de las hojas (Animal Diversity Web). Su digestión es lentísima: en perezosos de dos dedos, la comida tardó más de 140 horas, casi seis días, en recorrer el tubo digestivo (Universidad de Zúrich).

El hoatzín, un ave de la Amazonía que come hojas, digiere como ninguna otra ave. Guarda las hojas en el buche, una bolsa del cuello, donde unas bacterias las fermentan como en el rumen de una vaca (Universidad de Florida, Science). Los pichones reciben esas bacterias de los adultos (Animal Diversity Web).

Un hoatzín, un ave de cresta despeinada, cara azul y alas rojizas, posado en una rama entre hojas
Un hoatzín junto al río Napo, en Ecuador. Foto: Charles J. Sharp / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

¿Cómo se explica a los niños qué es un rumiante?

Un rumiante es un animal que come dos veces el mismo pasto. Primero lo arranca con la lengua y se lo traga rápido, casi entero, como quien guarda la comida en la mochila para después. El pasto llega a una bolsa enorme de su barriga, el rumen, donde viven bichitos diminutos que lo ablandan. Más tarde, echado y tranquilo, sube un bocado a la boca, lo mastica muchas veces y se lo vuelve a tragar. Eso es rumiar.

Curiosidades de los rumiantes

  • No tienen dientes de adelante arriba. En su lugar, la vaca tiene una almohadilla dura contra la que aprieta los dientes de abajo. Para comer, enrolla la lengua alrededor del pasto y lo arranca de un tirón (Universidad Estatal de Misisipi).
  • Fabrican mucho gas. Una vaca produce de 400 a 600 litros de gas al día, y eructa entre 17 y 20 veces por hora (Universidad Nacional de La Plata). Si no puede eructar, el rumen se hincha y le aprieta los pulmones, y su vida corre peligro (Universidad Estatal de Colorado).
  • Un estómago que atrapa clavos. El retículo junta los objetos pesados que la vaca traga sin querer, como clavos o trozos de alambre. A veces atraviesan su pared y llegan hasta el corazón (Universidad Estatal de Misisipi).
  • Rumiar menos es una señal de alarma. Cuando una vaca rumia mucho menos que de costumbre, puede estar por parir, en celo o enferma. Por eso existen sensores que miden cuánto rumia cada vaca (Agricultura y Agroalimentación de Canadá).

¿Por qué las vacas producen metano?

Las vacas producen metano porque unos microbios de su rumen, las arqueas metanógenas, lo fabrican al fermentar el pasto. Las arqueas son las únicas que lo fabrican (Universidad de Pensilvania). Para eso usan el hidrógeno que sueltan las bacterias, los hongos y los protozoos al romper la fibra (Instituto Nacional de Investigación Lechera de la India). Para la vaca, el metano es un residuo de su digestión (FAO, 2013).

Casi todo sale por la boca, no por atrás. En ovejas, el 87 % del metano se forma en el rumen, y el 95 % de ese sale con los eructos (Universidad de New England, Australia).

La ganadería —vacas, búfalos, ovejas, cabras, cerdos y gallinas— produce cerca del 12 % de los gases de efecto invernadero que emiten las personas. El metano de la digestión de los animales es casi la mitad de esa parte. Y los rumiantes producen el 89 % del metano de la ganadería (FAO, 2023). La cifra que más circula, el 14,5 %, es de un informe de 2013. La FAO explica que el mismo cálculo da 12 % con los valores que el IPCC publicó en 2021.

El metano dura unos 12 años en el aire, mucho menos que el dióxido de carbono. Pero mientras dura calienta más: 27 veces más en un plazo de 100 años, y más de 80 veces en 20 años (FAO, 2023).

Los rumiantes silvestres también lo producen. En las décadas de 1860 y 1870, los cazadores mataron a unos 30 millones de bisontes en las Grandes Llanuras. Con ellos, las emisiones de metano bajaron 2,2 millones de toneladas al año (Universidad de Nuevo México, PNAS).

Hay investigadores que buscan cómo bajarlo. Prueban mejores forrajes, aditivos que frenan a las arqueas, algas en la comida y la cría de animales que emiten menos (revisión de Agricultura y Agroalimentación de Canadá). En novillos, un alga roja mezclada con su comida redujo el metano entre un 45 % y un 68 % durante 147 días (Universidad de California en Davis). Pero casi todas esas opciones exigen darle al animal un alimento extra, y por ahora sirven poco donde el ganado solo pasta (FAO, 2023).

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son 10 ejemplos de animales rumiantes?

La vaca, la cabra, la oveja, el búfalo de agua, el venado cola blanca, el huemul, el pudú, la jirafa, el bisonte y el reno.

¿Cuántos estómagos tienen los rumiantes?

Uno solo, dividido en cuatro compartimentos: rumen, retículo, omaso y abomaso. Por eso se suele decir que tienen cuatro estómagos.

¿Cuál es el tercer estómago de los rumiantes?

El omaso, también llamado librillo, porque sus pliegues parecen las hojas de un libro. Absorbe el agua de la comida.

¿Qué comen los animales rumiantes?

Plantas: pasto, hojas, ramas tiernas y otros forrajes fibrosos. Los microbios de su rumen les permiten aprovechar la fibra que otros animales no digieren.

¿La jirafa es rumiante?

Sí. La jirafa rumia y tiene un estómago de cuatro compartimentos, como la vaca.

¿El burro es rumiante?

No. El burro es pariente del caballo y, como él, no rumia: solo los rumiantes y los camélidos lo hacen.

¿El gato es rumiante?

No. El gato es un carnívoro estricto: necesita carne para vivir sano y no digiere el pasto. Te lo explicamos en nuestra guía de los animales carnívoros.

¿Qué es un animal monogástrico?

Es un animal con un estómago de un solo compartimento, como el perro, el caballo o las personas. A los rumiantes, con su estómago de varios compartimentos, a veces se los llama poligástricos.

¿Todos los rumiantes tienen pezuña partida?

Sí. Son artiodáctilos, es decir, mamíferos de dedos pares, y apoyan el peso en dos dedos con pezuña (Animal Diversity Web). Pero no todo animal de pezuña partida rumia: el cerdo la tiene y no rumia.

Si quieres comparar, aquí te explicamos qué son los animales omnívoros y los carnívoros, y cómo se clasifican los animales vertebrados.

A los rumiantes silvestres de América Latina no los pone en peligro lo que comen, sino lo que les hacen las personas. Los amenazan los perros sueltos, la caza y los bosques quemados para abrir potreros. La vicuña, que rumia aunque no sea un rumiante verdadero, muestra que se puede revertir. Hace unos 50 años quedaban menos de 10.000 en Perú, y hoy hay unas 350.000 (Ministerio del Ambiente del Perú). La salvó frenar la caza furtiva, con las comunidades de los Andes como aliadas (Sernanp). El huemul, con menos de 1.500, todavía espera su turno.

Sigue leyendo

  1. Perrita espera junto a la cerca todos los días a que la vecina la acaricie
  2. Freddie Mercury y sus gatos, a los que amó como si fueran sus propios hijos
  3. Perrito está feliz de que su familia haya recordado su cumpleaños
  4. El perro más viejo del refugio está sorprendido de recibir una fiesta de cumpleaños número 23
  5. Gato insiste en abrir la puerta y dejar escapar a otros gatos en un refugio

Mira más historias

Ver la lista completa