Una voluntaria de un refugio ubicado en South Ogden, Utah, Estados Unidos, llegó una mañana a las instalaciones a cuidar a los perros y, como de costumbre, los iba a dejar salir de sus perreras, pero se llevó una gran sorpresa.
Cuando Whittney Jaques se acercó a las perreras esperando encontrarse con todas las caras familiares de sus amigos perrunos, se encontró con un rostro diferente. En una de las jaulas, en lugar de haber un perro, había un gallo, y lo más curioso es que estaba muy tranquilo, como si nada estuviera pasando.
Whittney dijo a The Dodo:
«Cuando entré, lo vi simplemente relajándose allí como si fuera normal. Simplemente me miró como diciendo: ¿Y tú quién eres? ¡Estaba impactada y encantada! Nunca en todos mis años de voluntariado había visto un gallo».
Voluntaria de un refugio se lleva una sorpresa

Para la mujer, lo más gracioso era que estaba en una perrera con su cama propia, por lo que empezó a reírse y el gallo la miró con ojos sorpresivos, no se puso nervioso y continuó con sus asuntos, por otro lado, la voluntaria nunca se había encontrado con dicha situación y no sabía qué hacer.

Extrañamente, ella parecía ser la única que estaba sorprendida, ya que los perros del y el gallo actuaban como si nada pasara.
Whittney agregó:
«Los perros estaban totalmente bien con él. Ni siquiera olieron la perrera cuando los pasé junto a él, o tal vez, estableció su dominio o simplemente se acostumbraron a él».
Incluso, un perro que antes vivía con muchos pollos era muy bueno con él y se hicieron amigos rápidamente.

Además, el gallo mantenía una presencia majestuosa en la jaula, como si pensara que él era el rey y los perros sus súbditos.
No le gustaba que se le acercaran y lo cargaran, pero no le importaba que los perros pasaran por su lado, parecía estar acostumbrado a ellos. Ya se había proclamado por sí mismo como el líder de la manada y, los perros simplemente decidieron seguir todas sus órdenes.

Debido a que los animales del refugio actuaban como si nada pasara, la voluntaria hizo lo mismo y se dedicó a realizar sus tareas. Luego, le envió un mensaje a otro de los trabajadores del refugio, contándole lo que había pasado, y confirmó la situación.
El gallo estaba allí desde hace varios días, aunque el refugio no acepta este tipo de animales, lo encontraron perdido y decidieron ayudarlo.

Por fortuna, el majestuoso gallo no tuvo que esperar mucho tiempo en el refugio, ya que fue adoptado por un sargento del departamento de policía local.