Simon tenía solo seis meses de edad cuando tuvieron que amputarle su pata después de quedar atrapado entre algunas enredaderas. El ternero fue rescatado y atendido por Wildlife Friends Foundation Thailand (WFFT), quienes se encargaron de adaptarle una prótesis y llevarlo a su santuario, donde entabló una inesperada y hermosa amistad.
Cuando el ternero llegó al santuario no se encontraba listo para interactuar con las otras vacas rescatadas, así que para darle tiempo de recuperarse y crecer un poco más se acomodó en un gran recinto.
Por su parte, Leonardo es una tortuga de espolones africana (Centrochelys sulcata), que perdió su hogar al ser encerrada en un zoológico en Bangkok y también fue rescatado por WFFT.
Ternero discapacitado y una tortuga gigante son amigos

Un día, Leonardo estaba ocupándose de sus asuntos cuando notó la presencia del nuevo residente.

Era el ternerito con su pata protésica, quien llegó de repente y mejoró su cómoda vida en el santuario.

Sin duda el encuentro fue muy especial, Simón vio a Leonardo y la conexión fue inmediata. Desarrollaron una hermosa amistad que asombró a todos sus rescatistas.

WFFT afirmó en su sitio web que Simon y Leonardo han sido vistos comiendo, descansando y caminando juntos por el santuario.

La historia de este par de amigos inesperados ha conmovido a muchas personas demostrando que la amistad no se basa en apariencias.

WFFT dijo:
«Esperamos que esta inusual amistad continúe floreciendo».
No hay duda de que Leonardo y Simon nos enseñan de qué se trata la verdadera amistad.