Un perro fue abandonado en un puente de Vietnam. Lo dejaron atado a la barandilla sin poder moverse. Por suerte, el puente queda en medio de una carretera transitada, por lo que una persona pudo observar al perrito y llamó a un grupo de rescatistas para que lo ayudaran.
Los rescatistas atendieron la llamada y no dudaron en conducir hacia donde se encontraba el perro, pero tenían que hacer un recorrido muy largo para llegar.
Cuando llegaron al lugar, pudieron notar que la carretera era muy transitada, el perro estaba solo, atado en el puente y sin recibir ayuda.
Perro abandonado en un puente recibe otra oportunidad

Al ver lo lejos que se encontraba el perro, los rescatistas sacaron la conclusión de que sus anteriores dueños, lo dejaron allí para que no pudiera regresar a casa. Donde sea que estuviera su anterior hogar, ahora se encontraba muy lejos de él y no conocía a nadie a su alrededor.

Para el perrito era muy extraño haber cambiado de vida tan drásticamente, y probablemente no entendía nada, pero estaba muy afectado y nervioso. Además, se encontraba en un puente, con una correa en su cuello, incómodamente atado a la barandilla de metal, expuesto al sol y al agua.

Como si fuera poco, un video muestra que la correa improvisada era una manguera que estaba atada de una manera que evitaba que el perro descansara su cabeza. El pobre estaba demasiado impactado, solo, temeroso, y posiblemente muy traumatizado por vivir este doloroso calvario y cruel tipo de abandono.

Los rescatadores tenían mucho trabajo por delante, ya que debían ganarse la confianza del perro para poder ayudarlo y llevarlo a un lugar seguro. Entonces, uno de ellos comenzó a consolar al perro para acercarse un poco, pero el animal estaba un poco esquivo y con miedo.

Sin embargo, consiguió desatarlo de la barandilla, y con un poco de amabilidad y varias caricias, logró que se tranquilizara un poco. El hombre también le dio un par de golosinas, lo que hizo que el perrito asustado confiara más en él.

Incluso le dio un poco de comida y agua para calmar su sed, nadie sabía cuánto tiempo llevaba allí, pero necesitaba hidratarse. El perro se animó un poco y una vez que la tristeza desapareció, llegó el momento de llevarlo a un lugar seguro y confiable.

Los rescatistas llevaron al perro a las instalaciones de su organización, donde rápidamente comenzó a disfrutar de todos sus campos verdes y comodidades. Además, conoció a otros animales, recibió tratamientos, masajes, y ahora juega casi todo el día, como si supiera que aún hay personas a las que puede amar.
Sin duda, el rescate de este perro terminó siendo todo un éxito, ya que los resultados son notables, pues el animal tiene una vida como se lo merece.