Alexis, de Georgia, Estados Unidos, siempre ha soñado con tener un cerdo como mascota, y ahora su sueño se ha hecho realidad. Adoptó a Petunia, una mezcla de kunekune y juliana, en abril, y la mima muchísimo. La cerdita de 2,5 kilos duerme junto a Alexis por la noche e incluso tiene su propia habitación en la casa de tres habitaciones.
Aunque a Petunia no le gustan mucho los baños, la mujer dice que le encanta acurrucarse con la cerdita por la noche antes de dormir.
Alexis le dijo a Metro UK:
«Estoy obsesionada con ella. Duerme en la cama conmigo un par de noches a la semana».
Mujer ama tanto a su cerdita que incluso duerme con ella

Alexis dice:
“Tuve que acostumbrarme al principio. Le gusta robarme la almohada y estar tan cerca de mí que no puedo moverme, así que tengo que empujarla. Es mucho más cálida que un cuerpo humano. No me gusta hacerlo si está muy sucia, si ha estado escarbando en el barro. No le gusta bañarse, le entra pánico, así que la lavo afuera con un poco de jabón”.

Alexis siempre quiso tener un cerdo, desde que era joven y vio lo bonitos que son. Así que cuando consiguió a Petunia cuando tenía solo ocho semanas, quedó extasiada.
Alexis dijo que, tan pronto como la abrazó supo que era la indicada para llevar a casa.

En solo dos días, Petunia aprendió a usar la caja de arena y a venir cuando se le llama, ¡no está mal para un cerdo!
Alexis dijo:
«Son animales muy inteligentes. Ella utiliza su caja de arena, tuve que ponerla en un espacio pequeño para que todo lo que tuviera fuera un espacio para comer, un lugar para dormir y un lugar para hacer caca».
La cerdita tiene una habitación para ella sola con una caja de arena y unas cómodas mantas. Le encanta acurrucarse para recibir mimos, se desvive por los sabrosos pasabocas, y disfruta pasando el tiempo al aire libre pastando. Los cerdos son muy diferentes a los perros: pueden ser bastante difíciles de cuidar.

De acuerdo con Alexis, si Petunia está alguna vez callada, probablemente se ha metido en algo. Por ejemplo, una vez se comió una bolsa entera de mezcla para tortitas y algo de harina, se quedó atrapada en la despensa y luego procedió a comerse una barra de pan entera y una bolsa de galletas.

Aunque puede ser problemática y no es el animal más fácil de llevar, para Alexis tener a la cerdita en su vida es un sueño hecho realidad.