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Historias emotivas

Liberaron a propósito el mosquito del dengue en los barrios de 3,3 millones de personas

Desde 2015, en Bello, Medellín e Itagüí, salieron a las calles mosquitos Aedes aegypti criados con la Wolbachia, una bacteria con la que el virus del dengue apenas logra multiplicarse. La pregunta era si las hembras iban a llevarla, cría por cría, a los mosquitos de siempre.

Liberaron a propósito el mosquito del dengue en los barrios de 3,3 millones de personas

El Aedes aegypti, ese mosquito negro de patas rayadas de blanco, es el principal transmisor del dengue en la región. En el valle de Aburrá nunca ha tenido que ir lejos a buscar a quién picar, porque vive en las mismas casas que la gente de Bello, Medellín e Itagüí. A partir de 2015 empezaron a salir a esas calles mosquitos de su misma especie, criados a propósito con una bacteria en las células que el Aedes aegypti no traía. Lo que nadie podía saber al principio era si un animal tan pequeño iba a llevarla por su cuenta, cría por cría, hasta cambiar el dengue de tres ciudades.

Mosquito Aedes aegypti negro, con las patas rayadas de blanco, picando la piel de una persona sobre fondo azul
Un Aedes aegypti, con sus patas rayadas de blanco, picando la piel de una persona. Foto: Departamento de Agricultura de EE. UU. / Wikimedia Commons, dominio público.

Junio de 2015, en Bello

En junio de 2015, en Bello, junto a Medellín, el World Mosquito Program y la Universidad de Antioquia empezaron a liberar mosquitos. A simple vista eran iguales a los que la gente espanta de un manotazo en cualquier casa: la misma especie, las mismas patas rayadas.

Vista aérea de la ciudad universitaria de la Universidad de Antioquia, con edificios de ladrillo y canchas
Vista aérea de la ciudad universitaria de la Universidad de Antioquia, que liberó los mosquitos junto al World Mosquito Program. Foto: AlcaMede / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.

La diferencia iba por dentro. En sus células viajaba la Wolbachia, una bacteria que vive en cerca de la mitad de las especies de insectos, pero no en el Aedes aegypti. Con ella adentro, el virus del dengue apenas logra multiplicarse en el mosquito, como una chispa que cae sobre leña mojada: llega, pero no prende.

Pero la bacteria no se quedó en los mosquitos liberados. Pasó a los de la calle, y para eso estaban las hembras. Ellas se la pasan a sus crías dentro de los huevos, igual que la gallina deja la yema dentro del suyo, y cada cría la recibe de su madre antes de salir del huevo.

Y eso fue lo que pasó en las calles de Bello. Generación tras generación, la Wolbachia se fue extendiendo entre los mosquitos que ya vivían ahí.

Panorámica de Bello con edificios residenciales y montañas al fondo
Edificios residenciales de Bello, con las montañas al fondo: aquí empezaron las liberaciones en junio de 2015. Foto: Joselph22 / Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0.

Zona por zona, desde octubre de 2016

En octubre de 2016 empezaron las liberaciones en grande. Zona por zona, avanzaron por Bello, Medellín e Itagüí, hasta cubrir los barrios donde viven 3,3 millones de personas.

Tres zonas se quedaron esperando, a propósito. Mientras los mosquitos con Wolbachia llegaban a los demás barrios, ahí siguieron solo los de siempre, hasta 2022. Para la gente de esas zonas, eso significó convivir unos años más con el mosquito de antes.

Y es que si abonas todas las matas de un jardín, nunca vas a saber cuánto creció cada una gracias al abono: hacen falta unas cuantas sin abonar para ver la diferencia. Esas tres zonas eran las matas sin abono. Su espera era lo que iba a permitir medir, con números, lo que la bacteria hacía en el resto.

Medellín, a medio camino

En cada zona, la bacteria se daba por asentada cuando seis de cada diez mosquitos, o más, la llevaban, y esa proporción se sostenía. Pero en Medellín no todo avanzó al mismo paso.

De sus 18 zonas, 8 seguían sin alcanzar ese 60 % estable. Las liberaciones ya habían llegado a ellas, pero la bacteria no terminaba de asentarse.

Cabinas del Metrocable sobre barrios de casas de ladrillo en las laderas de Medellín
Cabinas del Metrocable sobre barrios de casas de ladrillo en las laderas de Medellín, donde las liberaciones avanzaron zona por zona. Foto: Jorge Láscar / Wikimedia Commons, CC BY 2.0.

Esos meses a medias, con liberaciones en curso o ya terminadas y la Wolbachia todavía sin asentarse, también los vivieron por un tiempo las otras 10 zonas de la ciudad. Si se juntan todos esos meses, los casos de dengue en Medellín bajaron un 85 %: donde habría habido cien, hubo unos quince. En Bello, los meses a medias dieron la misma caída.

Y eso era con la bacteria todavía a medio camino.

Ocho años después, las cuentas

En 2022 les llegó el turno a las tres zonas que habían esperado, y las liberaciones terminaron de recorrer las tres ciudades. Habían pasado siete años desde aquel junio en Bello.

Entonces, en 2023, un estudio revisó mes por mes y zona por zona los casos de dengue de Bello, Medellín e Itagüí, antes y después de que llegaran los mosquitos con Wolbachia. Después los comparó con lo que había pasado en las zonas que esperaron su turno.

Donde la bacteria sí se asentó, ya no fueron quince casos de cada cien. En Bello y en Medellín, el dengue bajó un 95 %: cinco casos donde habría habido cien. En Itagüí bajó un 97 %: tres.

El Aedes aegypti, mientras tanto, nunca se fue. Sigue en las casas del valle de Aburrá, en los mismos barrios de siempre, igual de pequeño y con las mismas patas rayadas.

En algún tarro con agua de Bello, de Medellín o de Itagüí, una hembra de patas rayadas acaba de dejar sus huevos, y en cada uno va la Wolbachia. El virus que alcance a sus crías va a caer en leña mojada. Es el mismo mosquito al que todos le tiran manotazos, solo que ahora al dengue le cuesta mucho más viajar con él de una puerta a otra.

Fotos del Aedes aegypti (Departamento de Agricultura de EE. UU. / Wikimedia Commons, dominio público), de la Universidad de Antioquia (AlcaMede / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0), de Bello (Joselph22 / Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0) y de Medellín (Jorge Láscar / Wikimedia Commons, CC BY 2.0). Las demás imágenes fueron generadas con IA para ilustrar el contenido.

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