Dos hombres se encontraban trabajando en la construcción de una represa en Estonia el miércoles pasado cuando comenzaron a escuchar un extraño ruido. Finalmente pudieron darse cuenta de que se trataba de un perro grande que se había caído en el río congelado Parnu.
El animal no podía escapar, así que los hombres no dudaron en ir a ayudarlo. Saltaron al agua, lo sacaron y después lo envolvieron en una manta, ellos se comunicaron con una organización de rescate, y ésta les sugirió que lo llevaran rápidamente a un veterinario.
Hombres rescatan a un lobo al confundirlo con un perro

Los hombre se llevaron una gran sorpresa al enterarse de que no se trataba de un perro de gran tamaño, en realidad era un lobo salvaje que se encontraba conmocionado tras caer en aquel río congelado, según Bored Panda.
A la llegada de los trabajadores, los especialistas de la clínica le hicieron un chequeo al animal y no se dieron cuenta de con quién estaban tratando. Fue un cazador local quien finalmente señaló que el animal congelado era en realidad un lobo, no un perro amistoso, como se pensaba anteriormente.

La docilidad del lobo de alrededor de un año de edad fue causada porque tenía la presión arterial baja en ese momento.

Rando Kartsepp, uno de los rescatistas dijo a Postimees:
«Tuvimos que llevarlo sobre la pendiente. Él pesaba un poco».

«Estaba tranquilo. Durmió en mis piernas [en el auto]. Cuando quise estirarlas, él levantó la cabeza por un momento».

Tras emplear mantas y calentadores, el comportamiento del lobo comenzó a normalizarse, así que lo ingresaron a una jaula. Estonian Union for the Protection of Animals (EUPA) pagó por el tratamiento del lobo y tras confirmar que contaba con un excelente estado de salud decidieron regresarlo a su hábitat.

La EUPA dijo:
«Estamos muy felices por el resultado de la historia y deseamos agradecer a todos los participantes, especialmente a estos hombres que rescataron al lobo y a los médicos de la clínica que no temían tratar y nutrir al animal salvaje. El lobo se recuperó de su roce con la muerte en el transcurso del día y, después de haber sido equipado con un collar GPS por investigadores de la agencia ambiental nacional, fue liberado de nuevo en la naturaleza».

Gracias a la valentía de estos hombres, el lobo tuvo una segunda oportunidad de vida, y esperamos que no vuelva a sufrir un incidente similar al del río congelado.
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