Delfina Plaja adoptó a un perrito llamado Taco el año pasado para su cumpleaños sin pensar que éste le cambiaría positivamente y por completo la vida. Además de incentivar a que la familia creciera después de que un gatito sin hogar se acercara a él por ayuda.
El perrito logró que Delfina y su esposo vivieran los momentos más divertidos en mucho tiempo gracias a su increíble personalidad cariñosa y enérgica.
En un inicio Taco tuvo problemas con su entrenamiento para ir al baño, y para ayudarlo Delfina decidió trasladar su oficina al callejón de su edificio. Al segundo día allí un gatito se asomó por debajo de un automóvil estacionado mostrando un gran interés por el perro.
Gato sin hogar se acerca a un cachorro pidiendo ayuda

Delfina dijo a The Dodo:
«Resulta que había estado viviendo solo y un amable vecino lo alimentaba. Claramente, se había sentido solo porque fue él quien se acercó a Taco, curioso y con ganas de abrazarlo y jugar».
Desde ese momento surgió una gran conexión entre Taco y el felino. Por su parte, Delfina intentó ganarse la confianza del gatito sin hogar con golosinas, así fue como una semana después éste ya se sentía cómodo subiendo a su regazo.

Delfina dijo:
«Este gatito era tan lindo y valiente, y obviamente ansiaba compañía. Nos había encontrado, después de todo, y estaba segura de que tenía que haber una razón para ello. Resultó que el universo nos estaba diciendo algo, mostrándonos el camino”.
El gatito siempre estaba esperando frente al edificio con el deseo ver a Taco, y Taco por su parte solía quejarse pidiendo salir para jugar con su amigo. Cada vez se encontraban más unidos y las despedidas eran más difíciles.

Delfina se estaba resistiendo a llevar el gatito a casa, pero una tormenta la motivó a hacerlo.
Delfina dijo:
«Mirando hacia abajo desde la ventana de nuestra cocina, vi esta pequeña bola de pelo empapada sentada debajo de un auto en nuestro callejón, mirando la puerta de nuestro edificio. Mi corazón se rompió».
En ese momento Delfina corrió escaleras abajo y agarró al gatito. Estuvo ronroneando durante 48 horas seguidas, y a esta mujer la conmovió mucho verlos disfrutando de su mutua compañía.

Delfina y su esposo se dieron cuenta de que no podían separarlos y decidieron adoptar al gatito que luego fue llamado Tequila.

Ellos se encuentra muy felices juntos creciendo como hermanos, se abrazan, juegan y han inspirado a Delfina para recaudar fondos y ayudar a más animales sin hogar, con la intención de algún día poder crear un centro de rescate.

Mientras su sueño se hace realidad, ella se encuentra muy feliz viendo crecer a su pequeña familia, en la que cada miembro es un complemento perfecto.

Delfina dijo:
«Los cuatro hacemos un equipo raro, muy tonto y desorganizado… pero un equipo muy feliz».