Jack McCrossan y sus tres compañeros deciden mudarse a la ciudad inglesa de Bristol. Al llegar a su vivienda, estaban bastante desanimados al descubrir una cosa: una de las condiciones del dueño de la casa, era no tener mascotas.
Este grupo de amigos tenían algo en común, todos habían tenido la fortuna de crecer al lado de un perro, por lo que sabían que iban a extrañar la compañía de un amigo de cuatro patas.
Fue entonces, cuando en una noche, vieron a un perro mirarlos fijamente desde la ventana de la casa vecina, y se les ocurrió la grandiosa idea de escribir una emotiva carta a su vecino.
Chicos escriben carta emotiva para pasear al perro de su vecino

«Querido vecino,
Somos 4 ingenieros que nos hemos mudado a esta zona hace 3 o 4 meses. En nuestra casa vivimos un inglés, dos escoceses y un galés. Somos diversos.
El otro día volvimos a casa del trabajo y nos encontramos a un amigo de 4 patas mirándonos por la ventana. Él o ella parecía muy buen/a chic@. Si alguna vez necesita a alguien que lo saque a pasear, lo haremos encantados. Si alguna vez se aburre (sabemos que no, pero podemos soñar), nos haría felices cuidarlo. Si alguna vez quiere venir a casa y traer al perro para alegrarnos el día, es más que bienvenido. Si quiere pasear frente a las ventanas de nuestro balcón para que podamos verlo, por favor, hágalo.
Esperamos que esto no sea pedir demasiado, pero nuestro casero no nos permite tener mascotas y todos hemos crecido con animales. La vida adulta es más difícil sin uno.
Estamos deseando que nos responda. O no.
Sinceramente, los chicos del nº 23».
En la carta trataron de explicar las razones por las cuales tomaron la decisión de escribirla, con el fin de que esta no fuese a generar ningún temor, lo que no imaginaron era lo que sucedería después.
¡Grata sorpresa!, pronto recibieron respuesta por medio de una carta dirigida a «Los chicos» y estampada con una pata en el sobre. Dicha carta fue escrita por Sarah Tolman, quien es su dueña, a nombre de su perrita Stivie Ticks.

«Queridos chicos,
Recibir su carta ha sido una golosina, y por cierto, me gustan mucho las golosinas. Las grandes y carnosas y las que tienen queso… ah, lo siento, ¿por dónde iba?
Tengo 2 años y 4 meses, y soy un cruce de Labrador y Pastor Alemán. Originalmente vengo de Chipre, pero Chris y Sarah me rescataron de la jaula de un hotel de perros.
Tienen razón, soy muy buena chica, ¿cómo lo supieron? Soy muy amigable. Me encanta conocer gente nueva y sería genial poder ser amigos. Debo advertirles que el precio de mi amistad es lanzarme la pelota 5 veces al día y rascarme la barriga cada vez que lo exija.
Entendemos lo difícil que es encontrar un piso de alquiler donde admitan mascotas, y la vida no es plena sin un perro, ¿verdad? Me encantaría quedar con ustedes cuando les apetezca. Envíen un whatsapp a mi sirviente Chris y podemos concertar una cita.
¡Estoy deseando lamerlos! Stevie Ticks».
McCrossan quedo tan sorprendido y entusiasmado que decidió compartir lo sucedido en Twitter, generando muchas reacciones entre el público en general, lo que hizo que pronto se hiciera viral.
Been saying we’d love a dog about the house but our landlord doesn’t allow pets, so my housemate posted a letter to our neighbours asking if we could walk their dog every once and a while and the response was better than we could have ever hoped for pic.twitter.com/dcMOfPk5UH
— Jack McCrossan (@Jack_McCrossan) December 10, 2019
McCrossan dijo a BuzzFeed News:
«Sorprendido es quedarse corto, ¡Honestamente se sintió muy surrealista al ver cuán popular ha sido la publicación y las miles de respuestas positivas de todos!».
Siendo un hecho tan popular, fue solo hasta el domingo 15 de diciembre que finalmente los «Chicos del 23» se conocieron con la pequeña Stivie de dos años, la cual se sabe que fue adoptada por Sarah y su compañero sentimental, Chris, de un refugio en Chipre.

Update: The boys from 23 just met Stevie, looks like the start of a beautiful friendship (Give Stevie a follow on Instagram: stevieticks) #stevieticks pic.twitter.com/HkhDzzQcSG
— Jack McCrossan (@Jack_McCrossan) 15 de diciembre de 2019
McCrossan dijo:
«¡Conocer a Stevie fue genial!. Definitivamente era tan enérgica como se describe. ¡Tenemos que llevarla a caminar y no para de correr!»

Sarah dijo:
«Stevie pasó una hora con los chicos para jugar en su casa. Podíamos escucharla tronar a través de las paredes, y obviamente ella se divirtió, ya que cuando la dejaron en casa se quedó gimiendo en la puerta y la ventana durante horas».

Según Sarah esta situación se dio, por que ella se vio obligada a responder la carta que los chicos habían escrito, ya que se sintió conmovida por su esfuerzo de querer comunicarse con su vecino para tal motivo.
Sarah dijo:
«En una época en la que la gente realmente no conoce ni habla con sus vecinos, fue realmente agradable para ellos romper esa barrera».
Ahora ella planea realizar diferentes invitaciones a los «chicos del 23» y de esta forma poder compartir con todos momentos agradables, en el hogar de Stivie.

Gracias a esta historia, los «chicos del 23» están organizando un grupo de Whatsapp o chat grupal, en donde ofrecen sus servicios como acompañantes para perros o según sea su necesidad.
Por su parte, Stevie se ha consolidado en su cuenta de Instagram, puesto que cada vez son más los simpatizantes de este personaje, ya acumula mas de 40 mil seguidores.
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