Abandonada entre buitres en un basurero de Brasil, Jasmin necesitaba más que un rescate
La encontraron herida en un basurero a las afueras de Uberlândia, con los buitres encima. Esta es la historia completa de Jasmin y de los meses que vinieron después.

Una perrita pequeña resistía como podía en un basurero a las afueras de Uberlândia, en Brasil. Alguien la había dejado ahí, en medio de los desechos, y se había ido.
Le quedaban muy pocas fuerzas y tenía heridas por todo el cuerpo. Y no estaba sola: los buitres ya la rodeaban y la picoteaban.
Era agosto y se le acababa el tiempo. Pero en un basurero, ¿quién iba a fijarse en una perrita tan pequeña?
El aviso
Alguien sí se fijó. El aviso llegó a Amparo Pet Uberlândia, una organización de rescate de la ciudad, y su equipo salió hacia el basurero. Llegaron a tiempo.
Los rescatistas sospechan que la perrita no terminó ahí por casualidad. Creen que la usaron como hembra de cría en un criadero ilegal y que se deshicieron de ella cuando dejó de serles «útil» a quienes la explotaban.
Para esa gente había sido solo una fuente de crías. Para el equipo, desde ese día, tuvo un nombre: Jasmin.
Poco a poco
En la organización empezaron por lo urgente: la limpiaron y la llevaron al veterinario. Ahí se supo que tenía varios problemas de salud que pedían cuidados intensivos y vigilancia constante.
«Luchamos por su recuperación, le dimos atención médica, protección, alimento y, sobre todo, una oportunidad de empezar de nuevo», le contaron desde Amparo Pet a The Dodo. «Hubo muchos días llenos de trabajo duro, preocupación y esperanza. Pero nunca nos rendimos con ella».
Mientras tanto, mucha gente seguía su historia desde lejos. Los seguidores de la organización compartían las publicaciones sobre Jasmin y la animaban a seguir adelante.
Y Jasmin respondió. Despacio, a lo largo de meses, la perrita del basurero fue cambiando tanto que costaba reconocerla.
Lo que faltaba
Cuando ya estuvo fuerte, el equipo supo que había llegado el momento del siguiente paso. Y es que, para ellos, el trabajo no terminaba en el veterinario.
«Queríamos algo más que salvarla de la muerte; queríamos encontrarle una familia que le diera el amor y la dignidad que nunca debió perder», explicaron desde Amparo Pet.
Y esa familia apareció. Helen Mundim abrió su casa a Jasmin junto con Juliano y Davi, a quienes la organización presentó como su mamá, su papá y su hermanito cuando anunció la adopción.
«¡Hoy se cumple un mes desde que es parte de nuestra familia!», le contó Helen a The Dodo. Según ella, Jasmin se adaptó muy bien. «Es dulcísima, aunque todavía un poco tímida. Todo pasa a su propio tiempo».
En Amparo Pet dicen que verla feliz hizo que valiera la pena cada batalla. «La abandonaron como si no tuviera valor. Nosotros demostramos que su vida lo valía todo».
En el basurero se le estaba acabando el tiempo. Ahora tiene todo el que quiera: Jasmin lleva su propio reloj, y en su casa nadie tiene apuro por adelantarlo.
Imagen principal: @amparopet_uberlandia.
Sigue leyendo
- Todos apuran el paso frente a la jaula de Frodo sin saber quién aparece cuando se abre la puerta
- Encadenado a un poste frente a un refugio, a una calle de la ayuda que no podía cruzar
- Un caballo de ojos azules asoma por la cerca, y dos dóberman lo esperan del otro lado
- Pasó dos meses de invierno en una caja de cartón, y nadie sabía lo que esperaba
- Un perro pisó un ladrillo fresco hace 4.000 años, y después todo el poblado ardió

Conversación
Únete a la conversación
Los comentarios y el formulario se cargan solo cuando abras esta sección.