Lucky vivió meses solo en un cementerio y todavía le cuesta confiar en la gente
Durante meses, Lucky sobrevivió sin compañía entre las tumbas de un cementerio de Norfolk, Virginia. Esta es la historia de la paciencia que lo sacó de ahí y de lo que todavía le falta.

Lucky, un mestizo de pastor alemán de unos tres años, vivía solo entre las lápidas del cementerio Cedar Grove, en Norfolk, Virginia. Nadie sabe con exactitud desde cuándo: llevaba meses ahí, quizá más.
Su nombre quiere decir «afortunado» en inglés. Durante todo ese tiempo, la suerte no pareció acordarse de él.
Un cementerio es un lugar de visitas cortas. La gente llega, camina un rato entre las tumbas y se va. Él se quedaba, de día y de noche, sin una casa a la cual volver.
Y no era un perro fácil de ayudar. Las personas lo ponían nervioso, y un animal que desconfía de todos se aleja justo de quienes podrían sacarlo de ahí.
Un visitante que volvió
David Reitz lo vio por primera vez durante un recorrido por Cedar Grove. El recorrido terminó. David, en cambio, regresó.
Le llevaba comida y agua. Las visitas se repitieron tantas veces que, poco a poco, Lucky empezó a confiar en él.
Tampoco estuvo solo en eso. Un grupo de vecinos que se preocupaban por los animales se sumó: cuidaron al perro mientras seguía en el cementerio y, al final, entre todos lograron atraparlo.
«Es una historia sobre compasión, sobre bienestar animal y sobre una comunidad que se juntó para darle a un perro vulnerable una segunda oportunidad», le contó David a WAVY.
Lejos de las tumbas
Su vida en el cementerio terminó el sábado 26 de septiembre. Ese día, la Unidad de Protección Animal de Norfolk lo llevó al Centro de Cuidado Animal de la ciudad, donde lo examinaron y le pusieron las vacunas.
El cementerio había quedado atrás. El miedo, no.
Lucky es tímido y todavía le cuesta mucho estar cerca de la gente, aunque no ha mostrado ninguna señal de agresividad. En el refugio, la persona a cargo del comportamiento de los animales trabaja con él. Hay progresos, pero son lentos.
Entonces David abrió una colecta en GoFundMe para pagar el alojamiento, el veterinario, el entrenamiento y la atención médica de Lucky. Allí escribió que el perro está muy asustado y que, después de todo lo que ya pasó, le resulta muy duro saber que su futuro sigue siendo incierto.
«Ese apoyo haría posible darle el cuidado y la estabilidad que necesita», agregó. Lo que no se use, aclaró, irá a organizaciones de rescate sin fines de lucro.
Un hogar sin prisa
Lo que Lucky necesita ahora no se resuelve con exámenes ni con vacunas. El personal del refugio le contó a WAVY que busca para él un hogar temporal tranquilo y paciente, un lugar donde pueda ganar seguridad y acostumbrarse a la gente a su propio ritmo.
Quien quiera abrirle su casa puede escribir a la coordinación de hogares temporales del centro, en FosterNACC@norfolk.gov.
En Cedar Grove, la gente llegaba, caminaba un rato entre las tumbas y se iba. A Lucky le cambió la vida alguien que volvió. Ahora necesita a alguien que se quede, sin mirar el reloj, hasta que estar cerca de una persona deje de darle miedo.
Imagen principal: colecta de David Reitz en GoFundMe.
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