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Razas de gatos

Gato exótico: el persa de pelo corto

Tiene la cara y el carácter de un persa, con un pelo más fácil de cuidar. Te contamos cómo es el gato exótico y qué saber de su salud.

Cara de un gato exótico gris y blanco, con la nariz chata y los ojos amarillos
Bissel, un gato exótico. Foto: Dmitry Brant / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

Tiene la cara redonda, los ojos grandes y el cuerpo compacto de un persa, pero con un pelo mucho más fácil de cuidar. El gato exótico nació en los años cincuenta, cuando criadores estadounidenses cruzaron persas con american shorthair. Es un gato tranquilo, leal y casi silencioso, aunque su cara chata trae problemas de salud que conviene conocer.

Aquí te contamos de dónde viene, cómo es, qué carácter tiene y qué debes saber sobre su salud.

El gato exótico en pocas palabras

Otros nombresExótico de pelo corto, exotic shorthair
OrigenEstados Unidos, años cincuenta
CuerpoCorto, robusto y musculoso, como el del persa
PeloDe largo medio, denso y afelpado
ColoresLos mismos que el persa: sólidos, atigrados, plateados, bicolores, de puntas y otros
CarácterTranquilo, leal, adaptable y poco maullador

De dónde viene

Según la Cat Fanciers’ Association (CFA), uno de los grandes registros felinos de Estados Unidos, en los años cincuenta varios criadores de persas de la costa oeste cruzaron sus gatos con american shorthair. Como el pelo corto domina sobre el largo, nacieron gatitos de pelo corto con la cabeza redonda, los ojos grandes y el cuerpo compacto de los persas.

Al principio esos cruces fueron muy polémicos, pero gustaron tanto que en 1966 la CFA decidió crear la raza. Como muchos de esos gatitos eran plateados o chinchilla, colores que entonces no existían en ninguna raza de pelo corto, se la llamó exotic shorthair, y con el tiempo quedó solo «exótico». Desde entonces se lo ha cruzado con persas, no con sus antepasados de pelo corto, y hoy, según la CFA, casi no hay diferencias de carácter entre las dos razas.

Gato exótico gris y blanco sentado en el alféizar de una ventana
Un exótico gris y blanco junto a la ventana. Foto: Dmitry Brant / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

Cómo es

Su estándar es igual al del persa, salvo por el pelo. Tiene el cuerpo corto, sólido y musculoso, la cabeza redonda y grande, y la nariz corta y chata. Su pelo es de largo medio, denso y afelpado, con un subpelo espeso que lo hace esponjoso, como un osito de peluche. Se presenta en los mismos colores que el persa: sólidos, atigrados, plateados y dorados, bicolores, sombreados y humo, calicós y de puntas.

Carácter

La CFA lo describe como un compañero tranquilo y leal, entregado pero no invasivo: le basta con estar cerca de ti, sin necesidad de participar en todo. Algunos lo consideran un poco más activo y juguetón que el persa. Es tranquilo y se adapta a un nuevo hogar a cualquier edad. Es una buena opción para familias con niños pequeños, y aunque al principio puede ser tímido con otros animales, pronto aprende a convivir con perros y otros gatos. Habla con la mirada más que con la voz: ronronea, pero rara vez maúlla.

Gato exótico carey de pelo denso dormido sobre una silla
Un exótico carey en Hong Kong. Foto: Zoebufigahvex / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

Salud: lo que debes saber

Su cara chata no es solo una cuestión de aspecto. Según International Cat Care, el síndrome obstructivo de las vías respiratorias de los braquicéfalos es común en los gatos de cara chata como el persa y el exótico, y en algunos casos las dificultades para respirar son graves. Su cara también favorece los problemas de los ojos, y sus conductos lagrimales deformados hacen que las lágrimas no drenen bien y le corran por la cara. Además, los dientes pueden no encajar bien, lo que le dificulta morder y masticar, y los pliegues de la cara pueden infectarse.

La misma organización recuerda que en los años noventa más de un tercio de los persas y exóticos tenían enfermedad poliquística renal, una enfermedad hereditaria de los riñones, y aconseja pedir siempre al criador la prueba de que los padres dieron negativo.

  • Antes de comprar: pide la prueba negativa de enfermedad poliquística renal de los padres, y prefiere gatos de cara menos chata, que respiren sin esfuerzo.
  • Respiración: si ronca mucho, respira con la boca abierta o se cansa enseguida, consulta a tu veterinario.
  • Ojos: límpiale con suavidad las lágrimas de la cara cada día; si un ojo se pone rojo o turbio, llévalo al veterinario.
  • Pelo: péinalo una vez por semana con un peine de acero, y más en la época de muda.
  • Salud al día: sigue el esquema de vacunación y desparasítalo como te indique tu veterinario.

Preguntas frecuentes

¿En qué se diferencia el exótico del persa?

Solo en el pelo: el exótico lo tiene de largo medio y más fácil de cuidar. El cuerpo, la cara y el carácter son casi iguales.

¿Tiene problemas de salud por su cara chata?

Puede tenerlos: problemas para respirar, lagrimeo, problemas de los ojos y de los dientes. Elige gatos de cara menos extrema y consulta a tu veterinario.

¿Es bueno con los niños?

Según la CFA, es una excelente opción para familias con niños pequeños.

El exótico nació para ofrecer la ternura del persa sin horas de cepillado, y lo consiguió. Lo que no cambió es su cara chata, que pide atención: un exótico sano es uno que respira sin esfuerzo, y eso empieza por elegir bien.

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