En la orilla de una carretera en Moscoy, California, estaba una perrita pastor alemán herida que necesitaba ayuda, al lado se encontraba su mejor amigo, un perrito que nunca la abandonó. Marley se encontraba en malas condiciones, y su amigo parecía comprender todo, por lo que permaneció sentado a su lado mientras llegaba ayuda.
El tiempo y las personas pasaban, pero a nadie le nacía ayudar al par de animales, hasta que finalmente la espera terminó. Faith Easdale, rescatista de Dream Fetchers: Project Rescue, recibió la información sobre la situación de estos dos perros y de inmediato fue a ayudarlos.
Faith dijo a The Dodo:
«Recibimos un mensaje de que estaba acostada al costado del camino. Marley estaba en terrible angustia y dolor, respirando con dificultad. Ni siquiera estábamos seguros de si ella iba a lograrlo».
Perrito no se separa de su amiga embarazada

Al llegar notaron que el compañero de Marley, al que llamaron Murphy, se negó a separarse de su lado, y seguía todos los movimientos del rescatista.
Faith dijo:
«Ella era muy pesada y difícil de mover, pero lo hicimos. Murphy no se marchaba de su lado en la calle».

Una vez que la perrita fue puesta a salvo en el vehículo, su compañero no dudó en abordar el auto y se acostó apoyando su cabeza en la panza de Marley. Los perros estaban tan tranquilos, que parecía que supieran que lo peor ya había terminado y que estaban a salvo, ahora solo tenían que recuperarse.
La rescatista llevó a los perros a un hospital veterinario para su revisión, las radiografías de Marley revelaron varios huesos rotos y una inesperada sorpresa. Marley en poco tiempo, se convertiría en mamá, pues estaba embarazada de 11 hermosos cachorros.

Mientras pasaban los primeros días en el refugio, Murphy seguía acompañando de cerca a su amiga, pero lentamente se fue dando cuenta de que estaba en buenas manos. Faith pudo ver que ya no estaban tan unidos, por lo que decidió en empezar la búsqueda de un buen hogar para Murphy.
Faith dijo:
«Él pudo estar con ella en el hospital, pero ella estaba tan crítica que no quería correr y jugar».

A pesar de sus condiciones, Marley dio a luz a sus 11 cachorros sanos, y aunque tenía sus piernas enyesadas, parecía decidida a cuidar de sus bebés. La recuperación de Marley duró dos años, pero con la valiosa ayuda de su madre adoptiva, el veterinario y varios cuidadores, la perrita está curada por completo.
Sus adoptantes escribieron en Facebook:
«Marley es tan dulce y hermosa como el día que la trajimos a casa. Ella juega como si nunca hubiera tenido un hueso roto».

Los rescatistas de Marley están felices de saber que está totalmente recuperada y que sus cachorros se encuentran bien.
Faith dijo:
«Ella era especial y todos lo sabíamos. Hoy, sus bebés son adultos y Marley es amada y apreciada».
Una historia de una madre fuerte, que al final hizo todo lo posible por conservar su vida y la de sus cachorros.