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Perro baila con su cuenco de comida siempre que tiene hambre

Dulce perro baila con su cuenco de comida para avisarle a su madre que tiene hambre, se emociona tanto que parece que incluso bailara

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Mya es una encantadora pitbull que vive junto a su madre Briana Maiola quien la rescató de las calles en Rochester, Nueva York (Estados Unidos). Cuando llegó a casa se encontraba en muy mal estado y tenía algunos problemas de salud, pero poco a poco y con los cuidados de Briana; se ha recuperado.

Mya tiene 3 años de edad, posee un gran apetito y sabe cómo hacerse notar por su familia. Suele tomar el plato de la comida y enseñárselo a su madre; siempre hay platos por toda la casa.

Briana dijo a The Dodo:

“Odiaba la comida. Tuvimos que forzarla a comer durante meses hasta que decidí probar una dieta cruda. ¡Le encantaba la comida cruda y empezó a bailar con su plato!».

Perro baila con su cuenco de comida cuando tiene hambre

Perro baila con su cuenco
FB/ Mya the Hungry Wiggle Butt

Briana cuenta:

“A ella le gusta llevarlos por todas partes, afuera, adentro… encontramos cuencos por todas partes. Ella recoge tazones para comer o llamar la atención. Básicamente está obsesionada con llevar cuencos».

Mya siempre lleva su cuenco por toda la casa y cuando se emociona incluso parece que realizara un baile especial; realmente se emociona por comer.

Perrito y su cuenco de comida
FB/ Mya the Hungry Wiggle Butt

Briana agregó:

«Ella es muy dramática. ¡Siempre charlando con un cuenco en la boca para comer [y] meneando el trasero hasta que no puede caminar recta!».

La adorable pitbull puede ser muy persistente cuando de comida se trata, y si su madre se retrasa un poco en alimentarla, ella busca llamar su atención. Pero Briana solo disfruta la energía de la peluda; luego de su experiencia en las calles, le hace muy feliz su entusiasmo.

Perrito y su cuenco
FB/ Mya the Hungry Wiggle Butt

Briana menciona:

“Todas las mañanas, tira sus tazones contra la puerta del dormitorio si nos levantamos tarde y habla como un pequeño Chewbacca hasta que le damos de comer. Algunas personas pueden encontrar esto molesto, ¡pero nunca daré por sentado su apetito!».

Mya disfruta la compañía de su hermano mayor. Cuando no realiza su baile del cuenco, se encuentra en el sofá recibiendo algunos mimos. Briana se siente feliz con sus travesuras.

Ella dijo:

“Cada día mejora la vida. Ella es la pieza del rompecabezas que no sabíamos que nos estábamos perdiendo».

Perrito en el sofa
FB/ Mya the Hungry Wiggle Butt

Si quieres disfrutar un poco más de las travesuras y bailes de Mya junto a su familia puedes visitar su página de Facebook.

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