Moose es un adorable perro pastor ovejero australiano, que Jennifer Osborne, de Ohio, encontró en una tienda de mascotas esperando a que alguien decidiera darle una oportunidad. Esta mujer defiende la adopción de perros sin distinción de raza, pero cuando conoció a Moose su principal temor fue que alguien pudiese abandonarlo debido a que le falta parte de su cerebro y tiene una apariencia bastante peculiar.
La mujer y su esposo se enamoraron por completo del perro.
A pesar de que tiene la nariz torcida al igual que su mordida, y problemas oculares que incluyen ‘ojo de cereza’ entre otros factores, él es muy dulce con todos y eso es por lo que principalmente se ha robado su corazón.
Perro le falta una parte de su cerebro pero es muy feliz

Desde que Moose tenía 6 meses ha presentado problemas de salud, y Jennifer cree que esto se debe a que su nariz se introdujo hacia su cráneo cuando estaba en el útero.
Moose también sufre de alergias estacionales y en 2018 comenzó a presentar convulsiones que afectaron su cuerpo y cerebro, dejándolo temblando y botando espuma por la boca.

Desde entonces, el perro se encuentra bajo un tratamiento con medicamentos para controlar las convulsiones.

De acuerdo a UNILAD, Jennifer explicó:
«Poco después de que obtuvimos a Moose, una resonancia magnética mostró que [él] no tenía frente, sin senos nasales, le faltaban partes del cerebro, particularmente la parte que lo ayuda a oler, y un quiste en el cerebro donde está la deformidad».

El frente de su cerebro también está aplastado, y los ataques pueden llegar a empeorar. Aun así, su neurólogo no cree que esto acorte su vida.
La condición de Moose lo ha dejado con un aspecto adorable y distintivo, con ojos de diferentes colores como el músico y compositor británico David Bowie.

La mordida del perro muestra sus dientes inferiores así que parece que está sonriendo siempre.
Jennifer decidió crear un Instagram para Moose y allí sube grandiosas imágenes de él, posando ante la cámara como toda una estrella, incluso con accesorios como lentes y corbatas.

Este adorable perro ha recibido mucho amor por parte de Jennifer, quien se enorgullece de él.
Jennifer comentó:
«Es asombroso y una bendición para mi vida. Es el perro más feliz que he conocido y estoy agradecida de que sea mi perro.
Aunque su cerebro no está completamente desarrollado, Moose se muestra bastante inteligente, tiene una personalidad arrolladora y ama a todos, así como ama jugar con sus juguetes los cuales prefiere no compartir con sus hermanos.

Él sabe que es el consentido de su hogar y Jennifer considera que el hecho de que se encuentre con vida es todo un milagro.

Jennifer dijo:
«No tengo hijos pero él me hace sentir como una madre. Es mi niño. Me eligió como humano y me encanta».
La mujer estableció en 2018 una tienda en línea llena de productos relacionados con Moose con el fin de recolectar dinero para cubrir su tratamiento veterinario.

Puedes seguir a Moose en su página oficial de Instagram para ver sus asombrosas fotografías.