Bobby Humphreys vive en Maryland y su día a día se resume en ir al gimnasio y a realizar la adaptación de pisos de madera. Él solía reírse de sus amigos que paseaban a los perritos «falderos» de sus novias, pero su forma de pensar cambió rotundamente cuando conoció a un Chihuahua que se robó por completo su corazón.
Bobby y su esposa vivieron durante 17 años cuidando de tres Rottweilers, a él le encanta el imponente aspecto de estos perros.
Bobby dijo a The Dodo:
«Todos los chicos tienen egos y es un gran concurso de medición de penes. ¿Quién puede tener la chica más bonita? ¿Quién puede tener la casa más grande?, además, ¿Quién puede tener el mejor coche? ¿Quién puede tener el perro más rudo?. Todos somos inseguros de corazón».
Hombre al que no le gustaban los perros pequeños rescata a más de 30 Chihuahuas

«Yo solo era un chico de perros grandes. Nunca pensé en un perro pequeño».
En la víspera de Año Nuevo 2016, a Bobby le sucedieron diversas cosas, entre ellas su esposa se fue, se lesionó el hombro en el gimnasio y tuvieron que realizarle una cirugía reconstructiva.

Bobby dijo:
«Soy una persona muy sensible y ella era mi mundo. Yo estaba perdido. Comencé a beber con un propósito en lugar de hacerlo solo socialmente».
El brazo de Bobby comenzó a sanar, pero su depresión persistió, nada parecía salvarlo de esa oscuridad hasta que una amiga suya llamada Constance Rogers le realizó un inesperada petición.

Bobby dijo:
«Ella me envió un mensaje un día diciendo: ‘¿Te importa si Lady se queda contigo por poco tiempo?'».
Bobby había escuchado lo suficiente sobre Lady, y no quería tener nada que ver con ella.

Bobby dijo:
«Lady tenía este terrible humor que era muy conocido. Me alejé de ella cuando la vi interactuar con amigos. Simplemente no le prestaba atención porque no me gustaban los perritos falderos».
Él finalmente decidió ayudar a su amiga y un día, regresó del trabajo para encontrar a Lady mirando fuera de su casita, colocada estratégicamente frente al televisor.

Bobby dijo:
«Después de unos 15 minutos, dije: ‘Al diablo, no me importa si este perro me muerde o no, no va a quedarse en una casita. Connie vino a verla una hora y media después y cuando entró, se quedó totalmente sorprendida. Lady estaba en mi regazo y desde entonces somos inseparables».
En los siguientes cuatro meses, el vínculo entre Lady y este hombre se fortaleció aún más.

Bobby dijo:
«Me faltaba mucho trabajo, no podía levantarme de la cama. Lo único que me mantenía en marcha era Lady. Me acostaba todo el día en la cama, jugábamos, nos acercábamos tanto. Me enamoré de esta perrita».
Bobby era consciente de que Lady debía volver en algún momento con su familia, así que empezó a considerar la idea de adoptar a un perrito propio y fue así como encontró a Kira, una chihuahua de un año con problemas de agresión alimentaria.

Luego encontró a Harley, y a su hermana Quinn.
Bobby escribió en su cuenta de Facebook:
«Cualquiera de ustedes que haya visto fotos o conozca a Harley sabe que se ajusta mucho a la descripción de ‘Rugrats’. Ella es un poco alocada, de poco pelo y muy frágil».

Él continuó:
«Empecé a ver un patrón. Muchos de estos pequeños bebés hermosos están siendo abusados o les han sacado provecho, y simplemente no podía sentarme y ver cómo sucedía».
El amor que nació hacia estos perritos dio origen a Big Guy, Littles World Sanctuary.
«Soy un chico grande, pero técnicamente vivo en este pequeño mundo, porque no importa si hay 37 perros como los hay ahora, o si hay dos, mi vida entera gira en torno a ellos. Hay un corazón dentro de estos muchachos que es realmente increíble».

Bobby ahora cuida de 37 Chihuahuas.
«El sentimiento de amor que me dieron estos perros, después de lo que algunos de ellos habían pasado, me hizo decir: ‘Bueno, ahora soy responsable de ellos’. Ellos confían en mí y me miran a los ojos y eso dice que me quieren mucho».
Visita también:
Según estudios los gatos reconocen sus propios nombres pero deciden ignorarnos
Cartero que suele dar golosinas a los perros en su ruta recibe una nota de que uno de ellos falleció