Cuánto debe comer un perro y cómo saber si tiene sobrepeso
Cuánto debe comer un perro, cuántas veces al día, cómo saber si tiene sobrepeso con la condición corporal y cómo ayudarlo a bajar de peso sin dietas extremas.

No hay un número de gramos que sirva para todos los perros. La cantidad que trae el envase de su alimento es un punto de partida: después se ajusta mirando el cuerpo del perro. Pasa la mano por sus costados: si le sientes las costillas sin apretar, vas bien. Si además desde arriba se le marca la cintura y de lado la panza sube hacia atrás, come lo que necesita. Si cuesta encontrarle las costillas y no tiene cintura, está comiendo más de lo que gasta. Es muy común y tiene arreglo: con la ración pesada, menos premios y un plan con el veterinario, muchos perros vuelven a su peso.
Aquí verás cuántos perros tienen sobrepeso y cómo revisar al tuyo en casa con la escala de los veterinarios. También por qué los kilos de más le quitan años y movilidad, y cuánto y cuántas veces al día debe comer. Al final, qué pasa con los premios, la esterilización y la comida de la mesa, y cómo ayudarlo a bajar de peso sin dietas extremas.
¿Cuántos perros tienen sobrepeso?
Donde se ha medido el cuerpo de los perros que llegan a una consulta, entre uno de cada cuatro y seis de cada diez pesan más de lo que deberían. En cinco clínicas del Reino Unido, el 38,9 % de los perros tenía sobrepeso y el 20,4 % era obeso. Son seis de cada diez, en un estudio de la Universidad de Glasgow con 696 perros. En Estados Unidos, los veterinarios encuestados por la asociación para la prevención de la obesidad en mascotas (APOP) clasificaron con sobrepeso u obesidad al 59 % de los perros que revisaron en 2022.
En Latinoamérica hay menos datos, y los que hay son de una ciudad o una clínica. En el norte de Bogotá, 194 perros llevados a una asesoría de nutrición pasaron por la escala. El 24,7 % estaba por encima de su peso ideal, en un estudio de la Universidad Nacional de Colombia. En Manizales, el 24,4 % de 1.060 perros atendidos en un hospital veterinario tenía algún grado de obesidad, según un estudio publicado en 2019. En la Ciudad de México, una tesis de la UNAM con perros de su hospital veterinario encontró entre un 32 y un 39 % con sobrepeso u obesidad. No encontramos un estudio de Argentina.
Las cifras cambian tanto porque miden cosas distintas. Cuando se cuenta solo lo que el veterinario anotó como diagnóstico en la ficha, la cifra baja mucho: 7,1 % en 22.333 perros británicos. Los propios autores, del Royal Veterinary College, creen que el sobrepeso se anota menos de lo que existe.
¿Por qué cuesta notar que un perro está gordo?
Cuesta notar los cambios en el perro que vemos todos los días, porque engorda de a poco. Es un error muy común y no habla de descuido. En Glasgow, el 44,1 % de los dueños se equivocó al juzgar la forma de su perro, en un estudio con 680 cuestionarios. Lo más frecuente fue verlo más delgado de lo que estaba. Lo mismo pasó en Brasil: los dueños de perros con sobrepeso tendían a subestimarlo, en un estudio de la Universidad de São Paulo.
Mirar una tabla con dibujos tampoco basta. Con una escala de cinco puntos en la mano, el 85 % de los dueños de perros con sobrepeso siguió viéndolo más delgado. Sin la tabla, el 81 %. Casi todos creían que la tabla los había ayudado, según un estudio de la Universidad de Liverpool. Por eso conviene usar las manos además de los ojos, como en la sección siguiente.
¿Cómo saber si mi perro está gordo?
Para saber si un perro está gordo hay que revisar tres cosas: las costillas, la cintura vista desde arriba y la panza vista de lado. Son las mismas que miran los veterinarios, y se hacen en un minuto.
- Las costillas. Pasa las palmas por sus costados, sin apretar. En un perro con buen peso las costillas se sienten enseguida, con una capa fina encima, como el dorso de tu mano. Si tienes que hacer presión para encontrarlas, sobra grasa.
- La cintura, desde arriba. Mira a tu perro de pie desde arriba. Detrás de las costillas, el cuerpo debe angostarse un poco, como un reloj de arena suave. Si los costados van rectos o se abren, no hay cintura.
- La panza, de lado. Agáchate a su altura. La línea de la panza debe subir desde el pecho hacia las patas traseras. Si va recta o cuelga, hay grasa de más.
Hay una cuarta señal que se nota al tacto: la grasa sobre la cadera y en la base de la cola. En los perros con mucho sobrepeso se forma ahí una almohadilla, según la escala de la Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (WSAVA). El pelo largo o muy denso engaña a la vista, así que en esos perros vale más lo que sientes con las manos.
¿Qué es la condición corporal de un perro?
La condición corporal es una nota del 1 al 9 que dice cuánta grasa tiene un perro, a partir de lo que se ve y se toca. La más usada es la de la WSAVA. Del 1 al 3, el perro está por debajo del ideal; el 4 y el 5 son el ideal; del 6 al 9, está por encima. La meta para la mayoría de los perros es un 4 o un 5 de 9. Desde el 6, el riesgo de enfermedades empieza a subir, según las guías de nutrición de la WSAVA. Las mismas guías avisan que un perro en su peso ideal puede parecerle «demasiado flaco» a su familia.
La tabla resume cada grupo de la escala con las descripciones de la WSAVA, en nuestras palabras. Es orientativa: la nota exacta la pone el veterinario con el perro delante.
| Lo que ves y tocas | Qué significa |
|---|---|
| Costillas, columna y huesos de la cadera a la vista, incluso de lejos. Sin grasa y con poco músculo. | 1 a 3 de 9: por debajo del ideal. Consulta al veterinario. |
| Costillas fáciles de sentir con poca grasa encima. Cintura clara desde arriba y panza recogida de lado. | 4 y 5 de 9: peso ideal. |
| Costillas que se sienten con una capa algo gruesa. La cintura se adivina, pero no se marca. | 6 de 9: sobrepeso leve. Conviene ajustar ya la ración. |
| Costillas que cuestan encontrar. Grasa sobre la cadera y en la base de la cola. Casi sin cintura. | 7 de 9: sobrepeso. Conviene un plan con el veterinario. |
| Costillas que no se sienten sin apretar fuerte. Sin cintura, la panza cuelga y hay grasa en el cuello y las patas. | 8 y 9 de 9: obesidad. Necesita un plan con el veterinario. |
Cada punto por encima del 5 equivale más o menos a un 10 % más de peso. Lo dicen las guías de nutrición de la Asociación Americana de Hospitales Veterinarios (AAHA). Así, un perro en 7 de 9 pesaría alrededor de un 20 % más que su peso ideal. Es una estimación práctica, no una medida exacta. La escala sí se comprobó contra un escáner que mide la grasa del cuerpo. Lo que estimaba coincidió muy bien con la medida, en un estudio de la Universidad de Tennessee con 23 perros.
Los veterinarios miran también el músculo, con otra escala de la WSAVA. Un perro puede tener grasa de más y, al mismo tiempo, haber perdido músculo en el lomo, los hombros o la cabeza, sobre todo si es mayor. La escala de masa muscular lo advierte: la báscula sola no distingue una cosa de la otra.
¿Cuánto debe pesar mi perro?
El peso ideal de un perro es el que tiene cuando su condición corporal está en 4 o 5 de 9. Las tablas de peso por raza sirven de referencia, pero dentro de una misma raza hay perros de huesos más finos y otros más musculosos. Y un mestizo no tiene tabla. Por eso el veterinario suele fijar el peso meta de cada perro mirando su cuerpo, no una lista.
Una vez que sabes su peso ideal, la báscula te dice si la ración funciona. Si es pequeño, puedes pesarte con él en brazos y restar tu peso. Si es grande, muchas clínicas te dejan usar la suya. Pesarlo una vez al mes basta para ver la tendencia; es lo que aconseja el centro de salud canina de la Universidad Cornell durante un plan para bajar de peso.

¿Por qué es peligroso el sobrepeso en un perro?
El sobrepeso le quita a un perro años de vida y le carga las articulaciones. También le cuesta más respirar con el esfuerzo y se calienta antes. Lo bueno es que casi todo eso mejora cuando baja de peso.
Vive menos. Un experimento siguió a 48 labradores desde cachorros hasta el final de su vida. La mitad comió un 25 % menos que su hermano de camada, y vivió 1,8 años más de mediana: 13 años frente a 11,2. Lo publicó un equipo de investigación de una empresa de alimento para mascotas, con perros de una colonia de estudio. Los que comieron más no eran obesos: tenían de media un 6,7 de 9, un sobrepeso moderado como el de muchos perros de casa.
En perros de familia se ve lo mismo. En 50.787 perros esterilizados de 12 razas, los que tuvieron sobrepeso durante su edad media vivieron menos en todas las razas. La mayor diferencia fue en el yorkshire terrier: 13,7 años frente a 16,2. La menor, en el pastor alemán: 12,1 frente a 12,5. El estudio, de un centro de nutrición animal del Reino Unido que pertenece a una empresa de alimento, muestra una asociación y no prueba la causa por sí solo. Pero apunta en la misma dirección que el experimento.
Le duelen antes las articulaciones. En esos mismos labradores, a los 8 años, 15 de 22 perros del grupo que comía más tenían artrosis de cadera. En el grupo que comía menos fueron 3 de 21, según un estudio de 2000. La artrosis de cadera apareció a los 6 años de mediana en unos y a los 12 en otros, en el análisis de la Universidad de Pensilvania. Si tu perro ya cojea, en la guía de la artritis en perros está lo que puedes hacer en casa.
Se calienta más. La grasa abriga y le quita al cuerpo capacidad de soltar calor. En perros sanos puestos en una cámara de calor, cuanto más alta era su condición corporal, más subía su temperatura, en un experimento con 105 perros. En el Reino Unido, los perros más pesados que la media de su raza tuvieron más golpes de calor, en un estudio de la Universidad de Nottingham Trent. La guía del golpe de calor en perros explica cómo reconocerlo y qué hacer.
Respira peor con el esfuerzo. En reposo, los labradores y otros retrievers obesos respiraban igual que los delgados. Pero cuando jadeaban, el aire les salía con más dificultad, según un estudio de la Universidad Tufts con 36 perros.
Tiene menos ganas. Cuando los perros obesos bajaron de peso, sus familias los vieron con más energía, mejor ánimo y menos dolor, según un estudio de la Universidad de Liverpool con 30 perros. Lo contestaron sus dueños, que sabían que el perro estaba a dieta, así que es una medida subjetiva.
¿La obesidad causa diabetes en los perros?
En los perros no está demostrado que la obesidad cause diabetes, a diferencia de lo que pasa en gatos y personas. La diabetes del perro suele aparecer porque el páncreas deja de fabricar insulina, por una pancreatitis o porque las propias defensas dañan las células que la producen. Así lo resume una revisión del Royal Veterinary College.
La grasa de más sí cambia algo: el perro obeso responde peor a la insulina. Pero no hay pruebas de que pase de ahí a la diabetes como la de las personas, según una revisión de la Universidad de Queensland. Es cierto que, en las fichas de clínicas británicas, los perros con diabetes figuraban más a menudo con sobrepeso. Lo encontró un estudio del Royal Veterinary College, pero eso no basta para saber qué vino primero. Los años de vida, las articulaciones y el calor son razones mejor probadas para cuidar su peso.
¿Cuánto debe comer un perro al día?
Un perro debe comer la cantidad que lo mantiene en una condición corporal de 4 o 5 de 9, y esa cantidad es distinta en cada perro. Para empezar, usa la que indica el envase de su alimento para su peso ideal, no para el peso que tiene si le sobran kilos. Después, pésalo cada mes y mírale las costillas y la cintura. Si engorda, baja un poco la ración; si adelgaza de más, súbela.
Lo que gasta un perro depende de su edad, de cuánto se mueve, de si está esterilizado, de su raza y del clima. Las necesidades de dos perros del mismo peso pueden variar un 30 % hacia arriba o hacia abajo. Por eso la etiqueta solo sirve «como punto de partida», según las guías de la WSAVA. Un análisis de 29 publicaciones llegó a lo mismo. El peso solo no alcanza para calcular la energía que necesita un perro adulto, según el metaanálisis de AgResearch, en Nueva Zelanda.
¿Cuántos gramos debe comer un perro según su peso?
Los gramos dependen del alimento, no solo del perro. Cada alimento tiene una cantidad distinta de calorías por gramo, así que un perro de 10 kilos puede necesitar bastante más gramos de uno que de otro. Por eso no existe una tabla de gramos que sirva para todos los alimentos. La tabla correcta es la del envase que le das, leída en la fila de su peso ideal.
Si cambias de alimento, vuelve a mirar la tabla del nuevo. Y si le das comida casera o mezclas, el cálculo lo tiene que hacer el veterinario, porque sin etiqueta no hay forma de saber cuánta energía lleva cada plato.
¿Conviene pesar la comida del perro?
Sí: pesar la ración con una báscula de cocina es mucho más exacto que medirla con un vaso o una taza. Cuando varias personas sirvieron alimento seco con tazas medidoras, se equivocaron desde un 18 % de menos hasta un 80 % de más. El error fue mayor en las porciones chicas, justo las de los perros pequeños, según un estudio de la Universidad de Liverpool. Los autores advierten que, con los meses, ese error puede sumar kilos sin que nadie lo note.
Un truco práctico: pesa la ración del día una vez, por la mañana, y guárdala en un recipiente. De ahí salen sus comidas y también los premios. Cuando se acaba, se acabó la comida del día. Si en casa varias personas le dan de comer, así nadie le sirve dos veces sin saberlo.
¿Cuántas veces al día debe comer un perro?
Un perro adulto suele comer bien con dos comidas al día, a horas fijas y con la ración medida. Es lo que recomienda el Manual Merck de Veterinaria para prevenir la obesidad en la mayoría de los perros. Para los cachorros, el mismo manual aconseja tres comidas al día desde el destete hasta los 6 meses, y dos desde los 6 hasta el año.
¿Y una sola comida al día? Nadie ha probado todavía cuál es mejor. En el Dog Aging Project, los perros que comían una vez al día tenían menos problemas de salud. Lo encontró un estudio de la Universidad de Arizona con más de 24.000 perros. Pero fue una foto de un momento, y los propios autores piden estudios que sigan a los perros en el tiempo para saber si hay una causa. Otros dos estudios encontraron lo contrario para el peso. Comer una sola vez al día se asoció con más sobrepeso en Australia, según la Universidad Murdoch. Y también en Dinamarca, según la Universidad de Copenhague.
Coma tu perro una o dos veces al día, lo que más importa es la cantidad total. Si tu perro come una sola vez y está en su peso, no hace falta cambiar nada sin hablarlo con el veterinario. En la guía de cuidados del cachorro están sus comidas mes a mes.
¿Puedo dejarle la comida servida todo el día?
A la mayoría de los perros no les conviene tener el plato siempre lleno. Algunos adultos comen a voluntad y se mantienen en su peso, pero la mayoría engorda, explica el Manual Merck. Con el plato servido, además, es difícil saber cuánto comió en el día o notar a tiempo que dejó de comer. Si tu perro come así y está en 4 o 5 de 9, puede seguir igual; si está subiendo de peso, pasa a comidas medidas.
¿Cuántos premios puede comer un perro al día?
Los premios no deberían pasar del 10 % de las calorías del día. Esa cuenta incluye las galletas, los masticables y los bocados de la mesa. La dicen el Manual Merck, las guías de la WSAVA y los nutricionistas de la Universidad Tufts. Es una regla práctica, no el resultado de un experimento. La idea es que los premios no le quiten lugar a su alimento completo ni le sumen calorías de más.
Los premios pesan más de lo que parece. En Perth, Australia, los perros que recibían golosinas tenían más probabilidades de tener sobrepeso, en el estudio de la Universidad Murdoch. En Glasgow, los premios frecuentes fueron uno de los factores ligados a la obesidad, junto con las horas de ejercicio, en el estudio de 696 perros.
Hay premios que suman muy poco. Cuatro zanahorias baby tienen unas 16 calorías, y ocho ejotes, unas 15, según la Universidad Tufts. Si tu perro tiene alguna enfermedad, pregunta antes al veterinario. Otra opción es usar parte de su ración del día como premio: las croquetas que gana en el paseo o en un juego de búsqueda no suman nada nuevo.

¿Un perro esterilizado engorda?
Un perro esterilizado no tiene por qué engordar, pero necesita menos energía que antes, así que su ración suele tener que bajar. En perras beagle, la esterilización redujo lo que necesitaban comer para mantener su peso; las que siguieron comiendo a voluntad engordaron, en un estudio de la Universidad de Lieja. En el metaanálisis de Nueva Zelanda, los perros esterilizados necesitaban de promedio alrededor de una cuarta parte menos de energía que los enteros.
El riesgo se concentra en los primeros dos años después de la operación. Pasado ese tiempo, su riesgo ya no fue mayor que el de los perros enteros, en un estudio de una red de clínicas de Estados Unidos con más de 3.500 perros. La edad a la que se operaron no cambió el resultado. En Dinamarca, el riesgo subió en los machos y no en las hembras, según la Universidad de Copenhague.
El peso no es una razón para no esterilizar. Basta con pesarlo cada mes después de la operación y ajustar la ración en cuanto empiece a subir. En la guía de la esterilización y castración están sus beneficios, sus riesgos y la edad para hacerla.
¿Qué comida casera puede comer un perro?
Un perro puede comer comida casera si la receta está hecha para él y es completa, cosa que pocas recetas logran. De 106 recetas caseras para perros y gatos publicadas en portugués, todas tenían al menos un nutriente por debajo de lo recomendado. En las de perros faltaban a menudo el calcio, el zinc, el hierro y la vitamina E, en un estudio de la Universidad Estatal Paulista. Con 200 recetas en inglés, un estudio de la Universidad de California en Davis llegó a una conclusión parecida: casi todas tenían alguna carencia.
Si quieres darle comida casera, pídele al veterinario una receta con las cantidades y los suplementos que tu perro necesita. Una receta casera tampoco trae una tabla de cuánto servir, así que la ración se ajusta igual que con el alimento comercial: pesándolo y mirando su condición corporal.
¿Le puedo dar comida de la mesa a mi perro?
Los bocados de la mesa cuentan como premios y entran en el 10 % del día. Un pedazo de pan, de queso o de carne parece poco, pero en un perro pequeño puede ser una parte grande de lo que necesita en todo el día. Además, algunas comidas que comemos sin problema le hacen daño. En familia ayuda ponerse de acuerdo. Muchas personas sienten que pierden el control cuando el perro pide o cuando otros le dan comida, según un estudio con 43 dueños en Irlanda.
¿Qué alimentos son tóxicos para los perros?
Hay comidas de casa que un perro nunca debe comer, aunque sea poco. Estas son las más conocidas, según el Manual Merck y el centro de salud canina de Cornell:
- Chocolate: puede alterar el ritmo del corazón.
- Uvas y pasas: han causado falla de los riñones en algunos perros.
- Xilitol, un endulzante de chicles y golosinas sin azúcar: baja el azúcar de la sangre de golpe.
- Cebolla, ajo y cebollín, crudos, cocidos o en polvo: dañan los glóbulos rojos.
- Nuez de macadamia: causa debilidad, vómito y temblores.
- Alcohol: puede causar vómito, temblores y, en los casos graves, la muerte.
La lista no está completa. Si tu perro comió algo de esto, llama al veterinario aunque todavía se vea bien: algunas intoxicaciones dan señales horas o días después. En la guía de primeros auxilios para perros y gatos está qué hacer mientras llegas.
¿Por qué mi perro está gordo si no come mucho?
Un perro puede engordar con raciones que parecen chicas si gasta menos de lo que el envase supone. Pasa con los perros tranquilos, los mayores y los esterilizados, que necesitan menos energía. También suman las calorías que no se ven: la taza que se sirve colmada, los premios, el bocado que le da otra persona de la casa o del vecindario.
Algunas enfermedades, como el hipotiroidismo, también hacen subir de peso. Pero son una causa mucho menos frecuente que el desajuste entre comida y ejercicio, explica la PDSA, la red de hospitales veterinarios benéficos del Reino Unido. En un programa de pérdida de peso de la Universidad de Liverpool con 143 perros obesos, 4 tenían hipotiroidismo. Por eso, si tu perro engorda sin una explicación clara, conviene que el veterinario lo revise antes de cambiarle la comida.
¿Por qué mi perro siempre tiene hambre?
Muchos perros piden comida aunque estén bien alimentados, y en algunos es herencia. En los labradores, la Universidad de Cambridge encontró un cambio en el gen POMC, que interviene en el control del apetito. Los perros que lo llevan sienten más hambre y gastan menos energía en reposo, en un estudio de 2024. Pedir comida, entonces, no siempre quiere decir que le falte.
Ceder es muy humano, y los perros insisten. Ayuda repartir la ración del día en más tomas, usar juguetes que sueltan las croquetas de a poco y ofrecer premios de pocas calorías. Si el hambre aparece de repente, sobre todo si además toma más agua, orina más o pierde peso, consulta al veterinario: puede ser señal de una enfermedad.
¿Cómo adelgazar a mi perro?
Para que un perro baje de peso con seguridad hace falta un plan con el veterinario. Primero, el veterinario revisa que no haya otra enfermedad y fija el peso meta. Después calcula cuánto debe comer y lo pesa cada cierto tiempo para ajustar. La comida es lo que más pesa en el resultado, y el ejercicio ayuda.

Despacio. Una meta razonable es que pierda alrededor del 1 % de su peso por semana, según el Manual Merck. Para un perro de 20 kilos son unos 200 gramos por semana. En la vida real suele ir más lento, y está bien. En perros de familia con obesidad, la media fue de 0,85 % por semana, en un estudio de la Universidad de Liverpool.
Sin dietas extremas. Bajar mucho la comida de siempre puede dejarlo corto de proteínas, vitaminas y minerales, porque su alimento está pensado para la cantidad normal. Un cálculo de la Universidad Estatal de Carolina del Norte encontró ese riesgo en varios nutrientes. Por eso los veterinarios suelen indicar un alimento hecho para bajar de peso, con menos calorías y todos los nutrientes. Además, parte de lo que pierde un perro a dieta es músculo, y el ejercicio ayuda a conservarlo.
Con paciencia. De 143 perros obesos que empezaron un programa en la Universidad de Liverpool, el 61 % llegó a su meta. Los que lo lograron perdieron una cuarta parte de su peso en unos ocho meses de mediana, según el estudio de 2015. No hace falta llegar a la meta para notar el cambio. En perros con artrosis, la cojera mejoró desde que perdieron alrededor del 6 % de su peso, en un estudio de la Universidad de Glasgow con 14 perros.
Y después, a cuidarlo. Cerca de la mitad de los perros que adelgazan recupera parte del peso. De 33 perros que llegaron a su meta, el 48 % volvió a subir más de un 5 %, en otro estudio de la Universidad de Liverpool. Seguir pesándolo cada mes permite corregir a tiempo.
¿Cuánto ejercicio necesita un perro para bajar de peso?
El ejercicio solo no hace adelgazar a un perro: lo que baja el peso es comer menos, y el ejercicio cuida su músculo mientras tanto. En un ensayo con 13 perros, reducir las calorías les quitó un 10 % del peso. Aumentar un tercio su actividad, solo un 2 %, una diferencia que no alcanzó a ser clara. Lo publicó la Universidad de Liverpool. Con la misma dieta, los perros que además hicieron ejercicio conservaron su masa muscular, y los que solo hicieron dieta la perdieron, en un estudio en Dinamarca.
Empieza con paseos cortos y súbelos de a poco, sobre todo si tu perro es mayor, tiene mucho sobrepeso o le duelen las articulaciones. Evita el ejercicio fuerte en las horas de calor. En la guía de paseos y olfato está cuánto debe pasear un perro según su edad y su tipo.
¿Qué razas de perros engordan más?
Cualquier perro puede engordar, pero algunas razas lo hacen con más facilidad. En el Reino Unido, el pug tuvo tres veces más probabilidades que un mestizo de figurar con sobrepeso en su ficha. Le siguieron el beagle, el golden retriever y el springer spaniel inglés, según el estudio del Royal Veterinary College. En Manizales, las razas con más obesidad fueron el beagle (57 % de los atendidos) y el labrador (46 %), en el estudio de 2019.
En el labrador hay una explicación en los genes. En 2016, un equipo de la Universidad de Cambridge encontró que el 22 % de los labradores británicos llevaba al menos una copia de un cambio en el gen POMC. Cada copia se asociaba con más peso, más grasa y más interés por la comida, según el estudio publicado en Cell Metabolism. El cambio era todavía más frecuente en los labradores criados para ser perros de asistencia, y aparecía también en el retriever de pelo liso.

Los genes cargan el riesgo, pero no deciden solos. En 2025, el mismo grupo de Cambridge encontró en los labradores otro gen, el DENND1B: cada copia de su variante sumaba alrededor de un 7,5 % más de grasa. Los perros con más riesgo genético engordaban cuando se movían poco y sus familias eran permisivas con la comida. Los autores concluyen que incluso un riesgo genético alto se puede contrarrestar, en el estudio publicado en Science. Si tu perro es de una de estas razas, medir su ración no es un exceso de cuidado: es lo que su cuerpo necesita.
Las fichas del labrador retriever, el golden retriever, el beagle, el pug, el perro salchicha y el chihuahua cuentan la salud de cada raza. Las demás están en el índice de razas de perros de la A a la Z.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto debe comer un cachorro?
Lo que indica el envase de un alimento para cachorros, según el peso que tiene y la edad, ajustado con el veterinario a medida que crece. No debe engordar mientras crece. A los 2 años, 16 de 24 labradores que comían a voluntad tenían displasia de cadera. De los que comían un 25 % menos, 7 de 24, en un estudio de 1992 de la misma empresa.
¿Cuántas veces al día debe comer un perro mayor?
Un perro mayor sano puede seguir con dos comidas al día. Como suele moverse menos, su ración tal vez tenga que bajar; y si pierde músculo, puede necesitar otro alimento. El veterinario lo decide mirando su condición corporal y su masa muscular.
¿Mi perro está gordo o tiene la panza hinchada?
La grasa se junta de a poco, en semanas o meses. Una panza que se hincha en horas o días no es grasa: llévalo al veterinario. Si además tiene la panza dura, está inquieto o intenta vomitar sin lograrlo, es una urgencia; la guía de la torsión gástrica explica por qué.
¿Mi perro jadea mucho porque está gordo?
Puede ser. Un perro con sobrepeso se cansa y se calienta antes, y al jadear le cuesta más sacar el aire. Pero si jadea en reposo, con fresco o más que antes, llévalo al veterinario, porque el jadeo también puede ser señal de dolor o de otra enfermedad.
¿Puede un perro bajar de peso rápido?
No conviene. Alrededor del 1 % de su peso por semana es una buena meta. Bajar más rápido exige recortar mucho la comida, con riesgo de que le falten nutrientes.
¿Qué hago si mi perro está muy flaco?
Llévalo al veterinario, sobre todo si come bien y aun así adelgaza. Un perro en 1, 2 o 3 de 9 necesita que alguien busque la causa antes de que le subas la comida.
Ningún perro sabe leer la tabla del envase, y ninguno va a dejar de pedir comida porque le sobren kilos. Lo que más lo ayuda está en casa y es más sencillo de lo que parece. Una báscula de cocina, la mano sobre sus costillas una vez al mes y premios que salgan de su ración. Con eso, el perro que hoy no tiene cintura puede ganar años con más paseos y menos dolor.
Esta guía es informativa y no reemplaza la consulta con un veterinario.
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