Algunos perros no se la llevan bien con los carteros, pero para Moose, un golden retriever de año y medio no es así. Él siente un cariño muy especial por un nuevo cartero en el barrio y desde que lo conoció lo espera para recibir abrazos.
Todo inició cuando a un nuevo cartero se le asignó la ruta de entrega que incluye la casa de Moose, en Grand Rapids, Michigan (Estados Unidos).
El perro que presintió cuando el nuevo camión se acercaba a su casa, salió corriendo y se sentó a esperar en el camino de entrada, esperando conseguir un nuevo amigo.
Perro espera a su cartero favorito para abrazarlo

Moose sintió una vibra amistosa por parte del cartero, por lo que saltó sobre él y expresó todo el cariño que tenía para darle.
El perro no se equivocó al seguir sus instintos, pues el cartero respondió con muchos abrazos y dando caricias amistosas.
Sin duda, Moose quería abrazar a su cartero y brindarle cariño, claramente el sentimiento fue mutuo, como si estuviesen conectados entre sí.
Meghan Gruszynski, la mamá de Moose, dijo a The Dodo:
«Fue adorable. Me encantó lo mucho que amaba a nuestro hijo y lo mucho que le gustaba a Moose saludarlo».
Ahora cada vez que llega el cartero, Moose está esperando para saludarlo, este suceso se ha convertido en una tradición para ambos.
Ser recibido amistosamente por una cola que se menea, seguramente alegrará el día de cualquier persona, para el cartero esta visita debe ser muy conmovedora.
Meghan quiso conocer más al cartero y descubrió que su perro había muerto poco antes de conocer a Moose, y que él jugó un papel importante en ayudarlo a superar su pérdida.

Meghan dijo:
«He venido a descubrir que el perro de nuestro cartero falleció recientemente. Le encanta cuánto amor le da Moose cada vez que sale a hacer su ruta».
Ahora el cartero, cuyo trabajo es hacer las entregas, recibe algo especial cada vez que llega a la casa de Moose, es como un paquete de aliento y motivación.
Meghan dijo:
«¡Ojalá continúe por muchos, muchos años! Es nuestro cartero hasta que se retire, así que debería ser divertido ver su amor».

Esta conmovedora historia nos demuestra una vez más que los perros pueden sentir cosas que nosotros no vemos y además nos proporcionan lo que necesitamos; amor y comprensión.