Joey es una bebé koala que fue llevada al zoológico Weribee Open Range en Melbourne, Australia el mes pasado tras sobrevivir a una caída de un árbol talado en la plantación victoriana de bluegum junto a su madre que no sobrevivió.
Joey pesaba menos de un kilo y tenía solo 150 días de edad, etapa en la que se supone debería estar aún en la bolsa de su madre o apunto de sacar su cabeza.
Es un verdadero milagro que se encuentre con vida. Los veterinarios cuidaron de ella las 24 horas del día, fue alimentaba con un reemplazo de leche de marsupial a través de una jeringa y ahora se encuentra camino hacia la recuperación.
Bebé koala obtiene un pequeño yeso

Según UNILAD, la enfermera veterinaria Jess Rice dijo:
«Estaba realmente algo delicada cuando nos la trajeron».
Una radiografía reveló que su brazo derecho estaba roto así que pusieron un yeso miniatura para curar sus huesos.

Jess consiguió un peluche de koala para que la bebé sintiera cerca una figura maternal.

Jess dijo:
«La vinculación y la compañía son realmente importantes para un bebé de esa edad. A los pequeños koalas a menudo se les dan juguetes para brindarles comodidad y enseñarles cómo colgar del pelaje como lo harían con su madre».

Joey en estos momentos se encuentra con un cuidador de animales y allí permanecerá durante los próximos meses hasta que logre una completa recuperación, posteriormente será liberada a su hábitat natural.

Según la Fundación Australiana del Koala, se cree que los koalas tienen una esperanza de vida de alrededor de 12 años, pero lamentablemente ellos se encuentran amenazados por la destrucción de su hábitat y se estima que al menos 4.000 koalas son asesinados por automóviles cada año.

Por fortuna, profesionales como la veterinaria Jess Rice le brindan a estos animales los cuidados necesarios y una nueva oportunidad de vida.