Más de tres días después del terremoto, un perro tenía una sola pista para hallar a una niña de 3 años: su manta
En agosto de 1999, tras el terremoto de Izmit, Mancs, un pastor alemán de un equipo de rescate húngaro, recibió la manta de una niña de 3 años atrapada bajo un edificio. Con ese olor como única pista, se metió en las ruinas.

Mancs veía con la nariz lo que nadie podía ver con los ojos. En agosto de 1999, ese pastor alemán llegado de Hungría recorría leyendo el aire las ruinas que había dejado un terremoto en Turquía, y en algún lugar debajo de ellas una niña de tres años seguía atrapada. Para llegar hasta ella a tiempo, Mancs iba a tener una sola pista: un olor.

De Miskolc a Izmit
El 17 de agosto de 1999, un terremoto sacudió Izmit y derrumbó edificios con gente adentro. En Miskolc, una ciudad de Hungría, el equipo de rescate Spider se puso en camino.
Con el equipo viajaba Mancs, un pastor alemán de unos cinco años, junto a su guía, László Lehoczki. Para el grupo, Mancs era uno más. Él encontraba a las personas con la nariz, y László conocía cada señal de su cuerpo como se conoce la letra de un amigo.
Ya en Turquía, Mancs se puso a trabajar entre las ruinas. En esos días ayudó a que llegara agua a personas atrapadas que todavía esperaban que alguien las sacara.

Pero el tiempo no se detenía. Pasó el primer día después del sismo, después el segundo, después el tercero. Y pasado ese punto, muy pocas personas salen vivas de debajo de un edificio caído.
La manta
Fue entonces cuando alguien le puso a Mancs una manta bajo el hocico. Era de una niña de tres años que seguía en algún lugar debajo de uno de esos edificios.

Esa tela cambiaba el trabajo. Hasta ahí, Mancs buscaba a cualquier persona viva entre los escombros. Ahora tenía que encontrar a una sola: a ella.
Para un perro de rescate, una manta así es una ficha escrita en un idioma que solo su nariz sabe leer. Mancs la leyó, y con ese rastro se metió en las ruinas.
Adentro del laberinto
Lo que para los rescatistas era una montaña de restos, para Mancs era un laberinto con un solo hilo del que tirar: el olor de la manta. Para una persona, sería como buscar a oscuras a alguien dentro de un edificio que se vino abajo, guiándose solo por su perfume. Mancs siguió ese hilo hacia adentro, mientras el equipo esperaba su aviso.
Y el aviso llegó. En algún punto de ese laberinto, el hilo terminaba en ella. Mancs había encontrado a la niña.
Ochenta y dos horas
Los rescatistas se pusieron a quitar escombros hacia el punto donde Mancs la había encontrado. Saber dónde estaba no la sacaba todavía de ahí.

Para Mancs, la niña había sido hasta entonces un olor en una manta, pero tenía nombre y apellido: Hatıra Kaplan. Cuando los rescatistas por fin llegaron hasta ella y la sacaron, llevaba 82 horas bajo el edificio: tres días enteros y diez horas más.
Estaba viva.
Dos perros de bronce
Mancs volvió a Miskolc con el equipo Spider. Cinco años después, el 18 de diciembre de 2004, la ciudad inauguró una estatua de bronce con su figura junto al arroyo Szinva, en pleno centro. La hizo Borbála Szanyi, y el modelo todavía vivía.
Mancs murió de neumonía el 22 de octubre de 2006, casi dos años después de aquella inauguración. Desde entonces, el perro del Szinva es la manera en que Miskolc lo sigue teniendo cerca.
En Izmit, la ciudad que le dio nombre al terremoto, tampoco lo olvidaron. Para turcos y húngaros, Mancs se había vuelto un símbolo de la amistad entre los dos países.
En 2023, casi veinticuatro años después del sismo, una plaza de Izmit, la Pişmaniyeciler, recibió la estatua gemela de la de Miskolc, también obra de Borbála Szanyi. La presidenta de Hungría, Katalin Novák, dio un discurso y la inauguró junto al alcalde Tahir Büyükakın.
Y la niña de la manta creció. Hatıra es hoy una mujer adulta, está casada y tiene una hija, una niña que no vivió aquel terremoto.
Hoy hay dos Mancs de bronce, uno junto al Szinva y otro en una plaza de Izmit, y ninguno de los dos puede ya leer el aire. Pero los dos guardan lo que leyó el de carne y hueso, más de tres días después del terremoto: una manta de niña, un hilo entre las ruinas y, al final, Hatıra, viva.
Foto de la estatua de Mancs en Miskolc: Mister No / Wikimedia Commons, CC BY 3.0. Las demás imágenes fueron generadas con IA para ilustrar el contenido.
Referencias
- Oficina del Presidente de Hungría (2023). Turkish-Hungarian friendship is about bravery, helpfulness and selflessness. Sándor-palota. https://www.sandorpalota.hu/en/turkish-hungarian-friendship-about-bravery-helpfulness-and-selflessness
- Instituto Liszt – Centro Cultural Húngaro de Estambul / Ministerio de Exteriores de Hungría (s. f.). Statue of Mancs in Izmit. Hungarian Heritage in Turkey. https://hungarianheritageinturkey.com/en/emlekhely/statue-of-mancs-in-izmit/
- Ayuntamiento de Miskolc (s. f.). Mancs. Miskolci legendák. https://www.miskolc.hu/elet-a-varosban/varosinformacio/miskolci-informacio/miskolci-legendak/varostorteneti-erdekessegek/mancs
- Köztérkép (s. f.). Mancs (Szanyi Borbála, 2004), Miskolc. Köztérkép. https://www.kozterkep.hu/6818/mancs
- Türkiye Today (2026). Hero rescue dog Mancs remains symbol of Türkiye-Hungary friendship. Türkiye Today. https://www.turkiyetoday.com/nation/hero-rescue-dog-mancs-remains-symbol-of-turkiye-hungary-friendship-3225764
- HVG (2023). Himnuszt, elnöki beszédet és szobrot kapott Mancs mentőkutya Törökországban. HVG. https://hvg.hu/elet/20230331_Mancs_mentokutya_szobor_Torokorszag_foldrenges
- Yeni Adım Gazetesi (s. f.). 82 saat enkaz altında kalan çocuğu kurtaran Mancs’in hatırası İzmit’te yaşatılıyor. Yeni Adım Gazetesi. https://www.yeniadimgazetesi.com/82-saat-enkaz-altinda-kalan-cocugu-kurtaran-mancsin-hatirasi-izmitte-yasatiliyor
- Borsod24 (2026). Magyar Péter felkereste Mancs törökországi szobrát. Borsod24. https://borsod24.hu/2026/07/07/magyar-peter-felkereste-mancs-torokorszagi-szobrat-a-megmentett-kislany-ma-mar-edesanya/
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