Mientras una persona disfrutaba de un paseo por Brighton, Australia, observó una pequeña bola blanca en forma de pelusa cerca de un árbol y se acercó a ella. Para su sorpresa, la pelusa parecida al algodón tenía patas, pico y cara.
No era una bola de algodón, como pensó en un principio, sino una cría de Tawny frogmouths (bocas de rana). Tras atar cabos, esta persona de buen corazón se dio cuenta de que la pequeña ave debía de haber caído de un árbol cercano.
Tras la infructuosa búsqueda de la familia, el rescatista decidió llevar al pequeño emplumado hasta el Santuario de Vida Silvestre Bonorong Wildlife Sanctuary, donde podrían atender a la diminuta criatura.
Encuentra una “bola de algodón” y se da cuenta de que está viva

Un representante del santuario le dijo a The Dodo:
“El rescatista no pudo localizar a sus padres ni al nido, así que [ellos] nos lo trajeron”.
El ave, al que luego llamaron Pod, se sintió seguro en el santuario, allí se le dio comida y agua. También se le pesó con una pequeña balanza.

Las fotos de Pod aparecieron después en la página de Facebook del santuario, donde escribieron:
“¿Puedes decir qué es esta linda y pequeña bola de pelusa?”
Originaria de Australia y Tasmania, el Tawny frogmouths, también llamado boca de rana leonada, es un ave parda que a menudo se confunde con un búho debido a su gran cabeza, su estilo de vida nocturno y su coloración avellana moteada. Esto permite a las bocas de rana camuflarse fácilmente entre las ramas de sus casas, en los árboles.

El Museo Australiano dice que los padres boca de rana construyen nidos hechos con palos y, una vez que los polluelos salen del cascarón, se turnan para sentarse en el nido y mantenerlos calientes.
Las bocas de rana leonadas se extienden por muchos tipos de hábitats, excepto por las densas selvas tropicales y los desiertos sin árboles. Pueden encontrarse en zonas como brezales, bosques, selvas, y zonas urbanas y rurales.

Pod residirá en el santuario hasta que alcance un tamaño que le permita valerse por sí mismo, tras lo cual será liberado en su hábitat natural.
Gracias a la valentía e inteligencia de un buen samaritano, Pod vivirá su vida en los árboles, donde debe estar.