Era un día lluvioso y nublado, cuando Mayane Rodrigues, residente en Brasil, observó un evento hermoso que sucedió afuera de su departamento a través de una ventana. Desde la distancia notó a una niña que se detuvo en medio de un aguacero en el andén de una carretera, mientras caminaba hacia la escuela.
La niña no lo pensó para dejar su paraguas en el piso, se quitó la mochila y luego se quitó la chaqueta. Pronto, la mujer observó que había una pequeña perrita sin hogar empapada a los pies de la niña y que toda esa protección era para ella.
Mayane quedó encantada y conmovida con lo que veía, pero quedaría más sorprendida con lo que sucedió después con la niña y la perrita.
Niña ayuda a una perrita sin hogar necesitada

La niña cargó a la perrita en sus brazos y la protegió con su chaqueta, luego continuó su camino, era como un ángel para aquel animal necesitado.

Mayane dijo a The Dodo:
«Todo ocurrió tan rápido. Fue muy emotivo. Le envié el video a un amigo que lo compartió con un grupo del vecindario y luego descubrí quién era el ángel».
Se trataba de una niña de 12 años llamada Cibely Stiegelmair, quien ese día probablemente salvó la vida de la perrita sin hogar.
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Cibely llevó a la perrita a su casa y le prestó toda la atención que necesitaba, además, la secó y le organizó una cama. La madre de la niña, Rejane Stiegelmair, comentó que cuando la vio llegar con la perrita, se enojó un poco porque estaba sudorosa y empapada.
Luego entendió que era una buena obra y que su hija solo era un ángel para la perrita rescatada de las frías calles.

Rejane agregó:
«Había sangre en su camisa. Pensé que había resultado herida, pero me dijo que encontró a la perrita herida».
Por suerte, la perrita solo tenía pequeñas heridas, nada que con mucho amor y cuidado no se pudieran cuidar y curar con facilidad. Cibely le dijo a su madre que luego de ver a la perrita, supo que tenía que ayudarla y que no podía dejarla allí.

Rejane añadió:
«Cibely tiene muy buen corazón. Siente mucha pena por los perros callejeros. Si pudiera traerlos a todos a casa, lo haría».

Finalmente, la perrita llamada Pretinha, fue acogida por la familia de Cibely y la recibieron con los brazos abiertos como un miembro más.
No se sabe cómo terminó Pretinha en las calles, pero una cosa es cierta, y es que gracias a Cibely su futuro será maravilloso.