Orange Boy, también conocido como OB, es un gato salvaje, pero muy dulce de apenas unos cuantos años de edad que vivía en las calles de Boston hasta que apareció en el porche de una casa un día y su vida cambió para siempre.
Lynne Gramer, quien hace parte del grupo de ayuda Boston’s Forgotten Felines (BFF), había visto a OB cuando estaba alimentando a algunos de los gatos salvajes en su calle.
Lynne dijo a The Dodo:
«OB empezó a venir desde hace tres años. Uno de los gatos lo atacaba cuando venía a comer. Tenía que alimentarlo en un lugar diferente».
Gatito aparece en el porche de una casa y decide quedarse

OB mostraba todos los comportamientos de un gato salvaje, sentía miedo de la gente y no dejaba que se le acercaran.

Un día, Lynne decidió atraparlo para castrarlo, y así disminuir la población de gatos sin hogar. Después de realizarle el procedimiento el veterinario recomendó que lo dejara en la calle nuevamente, él parecía no poder ser domesticado.
Lynne dijo:
«Así que lo liberé de nuevo».

Lynne dijo:
«Él continuaría viniendo a comer. Hubo momentos en que lo veía salir por la noche y otras veces no lo veía por días».
Un día, OB apareció nuevamente en la casa de Gramer e hizo algo sorprendente.
Lynne dijo:
«Estaba sentada en mi patio, OB se acercó a mí y me frotó la pierna. Quedé impactada.»
OB comenzó a acercarse cada vez más y más.
Lynne dijo:
«Él atacaba mi pierna si me alejaba, especialmente si entraba a mi casa. En realidad tomó el control de mi patio trasero».

Aunque Lynne tenía una muy buena conexión con OB, su vida estaba complicándose un poco, pues además estaba cuidando otro gatito y también tiene un perro, al cual OB aveces le gustaba atacar.
Lynne dijo:
«En ese momento no tenía a dónde ir, así que puse un pequeño refugio en el patio. Me rompió el corazón cada vez que miraba afuera, donde él yacía en mis escaleras. Él sollozaba como si dijera: ‘Déjame entrar'».

Finalmente, el gato que Lynne estaba cuidando en su casa encontró un hogar y OB se mudó adentro.
Pasado un tiempo, Sophie Higgins, amiga de Lynne, conoció a OB.
Sophie dijo:
«Cuando me senté, se dejó caer en mi regazo y fue amor a primera vista».

Sophie siguió visitando a OB por un tiempo.
Lynne dijo:
«Me preocupé tanto por este gran niño naranja que quería asegurarme de que encontrara un hogar perfecto. Le pregunté a [Sophie] si ella querría cuidarlo y sin ninguna duda dijo que sí».
Cuando OB llegó a la casa de Sophie, saltó al sofá, y se acurrucó con su novio.

Sophie dijo:
«Teníamos la intención de ser solo una parada en el viaje de OB a su hogar para siempre, pero mirando hacia atrás… Puedo ver de inmediato que estábamos condenados (de la mejor manera) desde el principio».

La personalidad de OB cambió, él pasó de ser un gatito sin hogar y salvaje, a ser muy cariñoso y dulce con su nueva familia. Posiblemente, para dar este paso solo necesitaba conocer a las personas perfectas para él.