Una linda gatita sin hogar decidió refugiarse en un complejo de apartamentos para dar a luz a sus gatitos con tranquilidad, y por fortuna, su vida cambió por completo.
Mientras una persona de buen corazón daba una caminata por su conjunto residencial en Corpus Christi, Texas, observó a una gata debajo de una planta, luego de investigar y acercarse a la felina, se sorprendió al darse cuenta que alrededor de ella había una camada de gatitos recién nacidos acurrucados.
Gatita sin hogar da a luz en un conjunto residencial

Se podía ver con claridad que los gatitos estaban muy pequeños, por lo que se dedujo que la gata había elegido este lugar para dar a luz. La cariñosa peluda estaba en mal estado de salud, solo era piel y huesos, pero continuaba amamantando a sus bebés con mucho amor y paciencia. Ella estaba decidida en mantener a sus bebés a salvo de todo peligro, aunque se encontraba cerca de un contenedor de basura y que no era buen lugar para criar a sus pequeños.

Un buen samaritano decidió llevarle alimento y la madre felina comió en pocos minutos, era evidente que estaba desesperada por recibir ayuda. Tenía una luz de súplica en sus ojos, por lo que el hombre le brindó un hogar de acogida a la gata y a sus bebés. Al día siguiente, el hombre se contactó con el grupo de rescate local Coastal Bend Cat Rescue, con el propósito de que ayudaran a esta familia de gatitos.

Lindsay Haglund, coordinadora de crianza del rescate, dijo a Love Meow:
«Nuestro equipo se enfoca en rescates callejeros y específicamente en gatos que están en peligro o que pueden estar en peligro. Tratamos de dar prioridad a las mamás gatas con los bebés lactantes, porque los gatitos bebés tienen muchas más posibilidades de sobrevivir si se crían con el cuidado de su madre, en un ambiente interior lejos de los depredadores y los elementos naturales».
En el centro rescate no lo pensaron dos veces y ayudaron de inmediato a la pequeña familia, consiguiéndole un hogar de acogida como se lo merecían.

Mary, una voluntaria del grupo de rescate y pediatra de un hospital local, fue la encargada de recoger a la familia felina y brindarles hogar de paso. La gata estaba feliz de despedirse de la difícil vida en las calles y poder recibir ayuda.
Por el lado de Mary pasaba algo similar, pues estaba contenta de poder llegar a su casa y encontrar la compañía de esta hermosa familia.

Lindsay, dijo:
«Mary tiene una habilidad especial para elegir los nombres de gatitos más lindos, y nombró a este grupo como ‘The Breakfast Club Kittens’, nombrándolos así por algunos de sus cereales favoritos para el desayuno. Mama Milk tiene cinco bebés: Cap’n Crunch, Cocoa Puff, Trix, Cheerio y Frosted Flake».
Milk ha demostrado ser una madre ejemplar y cariñosa, ama a sus bebés y les brinda mucha atención y afecto, son una familia ejemplar.

Gracias a la persona de buen corazón y al oportuno rescate, lograron ayudar a tiempo a uno de los gatitos que necesitaba un tratamiento médico especializado.
Lindsay, dijo:
«Uno de los gatitos, Cocoa Puff (esmoquin), tenía un caso común de síndrome del nadador, que es una condición congénita que hace que las piernas de un gatito se abran en una posición antinatural».

Por lo que su madre adoptiva decidió tratarlo para evitar que el problema empeorara, así que le envolvió pequeñas tablillas alrededor de sus piernas, esto con el fin de que sus músculos se pudieran entrenar en posición normal. Sorprendentemente, Cocoa Puff se recuperó por completo después de realizar el tratamiento.

Lindsay, dijo:
«Si encuentras una gata amamantando a sus bebés al aire libre, es de gran ayuda proporcionarle comida, agua y algún tipo de refugio, para que pueda amamantar a sus bebés con seguridad y no tenga que deambular muy lejos en busca de comida. Si puede proporcionarle un lugar interior para amamantar (como un garaje o un baño de repuesto), ¡es aún mejor! Todos podemos hacer una diferencia en ayudar a los gatos que viven al aire libre en nuestra comunidad».

La adorable familia evolucionó muy bien en su hogar de acogida y los gatitos crecieron a pasos agigantados, cuando estuvieron lo suficientemente grandes y listos para ser adoptados, fueron rápidamente acogidos en sus hogares permanentes.

La gata Milk cumplió con su deber de madre satisfactoriamente, ahora sólo espera que una familia amorosa le pueda brindar un hogar para siempre.