Goran Marinkovic es un hombre que ha dedicado gran parte de su vida a alimentar y a cuidar de los animales sin hogar de su ciudad. Pero, un día del mes de marzo del año pasado, mientras visitaba y alimentaba a sus amigos caninos, se encontró con una pequeña sorpresa.
El hombre observó a un pequeño cachorro abandonado que estaba durmiendo al lado de un zapato que al parecer usaba como refugio para protegerse.
El perrito se notaba muy hambriento y un poco enfermo, por lo que decidió alimentarlo para ganarse su confianza y así poder rescatarlo.
Perrito usaba un zapato para refugiarse

Goran estaba conmovido con la situación del cachorro, pues había sido tirado y abandonado junto a la basura, sin importar su destino. En el lugar no había rastro de una madre y tampoco de otros cachorros que estuvieran abandonados junto a él, estaba completamente solo.

Además, su estado físico demostraba que no había comido ni bebido agua muy bien, solo estaba luchando por sobrevivir y esperando a que lo salvaran. Luego, el hombre lo llevó a su casa para tratarle sus enfermedades y ayudarlo a recuperarse, hasta convertirlo en un perro sano.

Goran dijo a Bored panda:
«Salvo animales que están en peligro, que viven en la calle. Cuido a los animales porque los amo, amo a todos los animales por igual…».
El hombre nombró al perrito Smesten y lo llevó al veterinario para que le recetaran un tratamiento para sus problemas de salud.

Luego de varios días, el pequeño comenzó a recuperarse y a verse mucho mejor, gracias a los cuidados y al amor que Goran le brindó. Smesten comenzó a demostrar su verdadera personalidad, es muy enérgico y juguetón, pero lo más importante es que se robó el corazón de Goran.

El hombre decidió adoptar al perrito, y ahora Smesten tiene muchos hermanos y hermanas con los que puede jugar y, aunque es más pequeño, siempre se une a la diversión.
Sin duda, la labor voluntaria de Goran es admirable, ha logrado ayudar a cientos de animales, pero cada día aparecen más y más.

Goran agregó:
«Yo alimento a los animales abandonados en la calle que no reciben comida de los humanos y no tienen dueños. Su número aumenta constantemente».
Aunque no es un trabajo fácil, siempre está dispuesto en hacer todo lo posible para ayudar a los animales necesitados, y su recompensa es su felicidad.

Ya han pasado varios meses desde que Smesten transformó su vida y su apariencia física cambió totalmente, es un perro hermoso, fuerte, sano e inteligente. Smesten es muy cariñoso, siempre está lleno de energía y listo para vivir cualquier aventura, definitivamente, su difícil comienzo de vida cambió totalmente.

Gracias a la bondad, el amor y a la increíble labor de Goran, Smesten pudo tener una segunda oportunidad en su vida para ser feliz.