Una familia de Cincinnati encontró a su perro perdido siete días después de extraviarse. Edgar es un perro mezcla de retriever negro de cuatro años que suele escaparse de su casa para disfrutar del aire libre y correr por los alrededores. Sin embargo, cada vez que hay una tormenta, el perro se pone muy nervioso y busca dónde esconderse para protegerse de los fuertes ruidos.
Sean Ryan, el padre de Edgar, dijo a Today:
«Son buenos chicos, pero les encanta escabullirse. Se sueltan y vuelven a casa solos en una noche o dos».
Familia encuentra a su perro perdido después de una semana

Lamentablemente, mientras una gran tormenta impactaba la ciudad, Edgar decidió escaparse de su casa sin dejar algún indicio de dónde se había escondido. Las fuertes tormentas se mantuvieron durante toda la semana, por lo que la familia pensaba que lo peor le había pasado a su querido perro.

El otro perro de la casa, Oscar, se puso demasiado triste porque su hermano y mejor amigo ya no estaba junto a él. Pasaron siete largos días desde que Edgar se había desaparecido, y tristemente aún no había algún tipo de señal de su posible paradero.

Un día, el padre de la familia decidió salir de paseo con su perro Oscar, y mientras caminaban los alrededores, sucedió algo increíble. El hombre alcanzó a escuchar un leve llanto que provenía de algún lugar, por lo que decidió seguir el sonido para saber qué era.

La fuente del llanto provenía de un desagüe pluvial y quien emitía los sonidos desesperados de ayuda era su dulce perro extraviado.
Sean comentó:
«Todo lo que pude ver eran sus ojos brillando hacia mí. Se puso frenético. Estaba feliz de verme, pero estaba tan desesperado porque lo sacara».

El perro estaba feliz de ser encontrado, pero al mismo tiempo se encontraba aterrorizado de estar atrapado en la tubería y quería hacer algo para salir. Sean rápidamente decidió llamar al departamento de bomberos de la ciudad y ellos en cuestión de minutos llegaron al lugar para rescatar a Edgar.

El equipo ideó un plan, cavaron el área y luego crearon un agujero para que Edgar pudiera salir gateando de la tubería. Edgar estaba hambriento, pero como había estado en el agua pudo beber de ella para sobrevivir, aunque tenía varias heridas en su cuerpo.

Luego de llevarlo al veterinario, sorprendentemente los exámenes revelaron que Edgar no estaba tan mal de salud y solo debían seguir un tratamiento médico. El veterinario trató sus heridas, le administró líquidos por vía intravenosa, antibióticos y le afeitaron varias partes de la piel para que sus heridas sanaran.

Edgar parecía ser un perro muy valiente y decidido, por lo que en pocos días volvió a la normalidad, como si nada le hubiera pasado.
Sean agregó:
«Se recuperó rápidamente ¡De hecho, ya ha regresado a la escena!».

La familia de Edgar se siente culpable por lo que pasó, así que planean conseguir rastreadores GPS para sus dos perros. De esta manera, ambos perros podrán estar libres sin tener que estar preocupados porque se pierdan o se queden atrapados en algún lugar.

No se sabe cómo Edgar terminó en la tubería, pero se cree que ingresó allí buscando refugio de los truenos y luego no pudo salir.
Sean recomendó:
«No puedo creer lo cerca que estuve de rendirme. Caminamos ese bucle todos los días… Pasé junto a él, no sé cuántas veces. Eso es lo que espero que la gente aprenda de esto. No asumas y nunca te rindas».

Afortunadamente, esta increíble historia tuvo un final feliz para Edgar, Oscar y toda su querida familia.