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Historias emotivas

Un cachorro nació verde entre 4 hermanos blancos, teñido por el pigmento de los moretones

Pistacchio nació verde en Cerdeña en 2020; Forest, en Escocia en 2017. El pigmento que los tiñó guarda una sorpresa sobre la vida de todo perro antes de nacer.

Un cachorro nació verde entre 4 hermanos blancos, teñido por el pigmento de los moretones

En una granja de Cerdeña, una perra blanca está pariendo. Los cachorros llegan uno tras otro, con los ojos cerrados, y cada uno sale blanco como ella. Uno, dos, tres, cuatro.

El quinto es verde. Un verde claro, inesperado, que muy pronto le daría nombre.

El quinto cachorro de Spelacchia

Fue el 9 de octubre de 2020, en una granja de Pattada, en la isla italiana de Cerdeña. La madre se llamaba Spelacchia y la camada fue de cinco: cuatro cachorros blancos y uno verde, según la nota de la agencia Reuters que publicó ABC News de Australia.

Cachorro recién nacido de pelo corto teñido de verde pistacho, con los ojos cerrados, acurrucado en dos manos abiertas
Un recién nacido de pelo verde pistacho en el hueco de dos manos: un tono parecido al que le dio nombre a Pistacchio.

El granjero, Cristian Mallocci, llamó Pistacchio al cachorro verde. Su razón quedó recogida en esa misma nota: en plena pandemia, el verde era un símbolo de esperanza y de suerte. Allí también están las fotos del Pistacchio real.

Tres años antes, en Escocia

Pistacchio no era el primero. En julio de 2017, en Golspie, Escocia, una golden retriever llamada Rio parió nueve cachorros, y uno de ellos nació verde. Su dueña, Louise Sutherland, lo llamó Forest («bosque», en inglés), según contaron Sports Illustrated y UPI.

Dos cachorros recién nacidos sobre una toalla clara en una caja de parto, uno de pelo blanco cremoso y otro de pelo verde pálido, con unas manos que casi los rozan
Dos hermanos de camada lado a lado, uno blanco y otro verde pálido: el contraste que sorprendió en Cerdeña y en Escocia.

Dos países, dos madres, dos camadas separadas por tres años. Y en cada una, el mismo color inesperado en el pelo de un solo recién nacido.

Un verde que se apaga solo

El color no era una enfermedad. El portal italiano Vistanet lo describió como inocuo, y según TIME (2014), este tinte se resuelve solo en cuestión de semanas.

Así ocurrió en los dos cachorros. El verde de Pistacchio se fue apagando día a día, según ABC News. El de Forest, según Sports Illustrated, ya se había desvanecido bastante cuando se publicó la nota, y pronto desaparecería.

Para Pistacchio, además, había planes: Mallocci planeaba entrenarlo para pastorear ovejas junto a Spelacchia, su madre.

Granjero agachado en la puerta de un corral de ovejas, en una colina mediterránea, con un cachorro de pocas semanas de pelo pálido y tinte verdoso en las manos; a su lado, una perra adulta blanca, y al fondo un rebaño
Un cachorro de pocas semanas con un último rastro verdoso, junto a una perra blanca y un rebaño: el oficio que su dueño planeaba para Pistacchio.

El 25 de noviembre de 2020, el diario La Nuova Sardegna contaba que Pistacchio, a quien ya presentaba como una estrella mundial, había recuperado su color natural.

El pigmento de los moretones

¿De dónde salía ese verde? Los veterinarios lo atribuyen a la biliverdina. Daniel Valverde, veterinario citado por TIME en 2014, la describió como un «pigmento biliar verde presente en la placenta», y UPI recogió la misma explicación en 2017, a propósito de Forest.

Ese pigmento no es una rareza de los perros. Según la ficha de fisiología de Kalakonda, Jenkins y John (2022) en StatPearls, la biliverdina aparece cuando el cuerpo desarma el hemo de la sangre vieja. Y tú la has visto en tu propia piel: según la revisión de Urakov y colegas (2021) en la revista Heliyon, a los cuatro o cinco días de un golpe aparece en el moretón la biliverdina, que se ve verdosa. Es el verde de un moretón de varios días.

Conviene decirlo con precisión: es la explicación que aceptan los veterinarios, no la conclusión de un estudio publicado sobre cachorros verdes. Lo que sí está bien descrito es dónde se forma ese pigmento mientras la perra está preñada.

Dos franjas verdes en cada preñez

Y ahí está lo más asombroso: la biliverdina no aparece solo cuando nace un cachorro verde. Se forma en la placenta de toda perra preñada.

La placenta canina es de tipo zonal: rodea a cada cachorro como un cinturón, según la ficha sobre el perro de la colección Comparative Placentation, de la Universidad de California en San Diego. En los dos bordes de ese cinturón hay una franja llena de sangre de la madre. Ahí, según la comparación histológica de Furukawa y colegas (2014) en el Journal of Toxicologic Pathology, la placenta va digiriendo los glóbulos rojos; se cree que así consigue hierro para el cachorro.

Esa sangre vieja y estancada se llena de biliverdina y se pone verde. La ficha de San Diego describe ese borde como un hematoma marginal, y entre sus imágenes hay cortes de placenta donde se ve el verde. El pigmento se disuelve con tanta facilidad que, en esa misma ficha, un experto en placentas escribió que sorprende que una perra que espera seis cachorros no esté verde entera.

Así que la pregunta de verdad no es por qué un cachorro nace verde. Es por qué casi ninguno nace así. La biliverdina explica de dónde sale el color, pero no por qué, casi siempre, ese verde se queda en la placenta y no llega al pelo de los recién nacidos.

Cada perro que conoces creció abrazado por dos franjas verdes hechas con la sangre de su madre. Pistacchio y Forest fueron de los pocos que salieron al mundo con ese abrazo pintado en el pelo.

¿Alguna vez viste nacer una camada? ¿Qué fue lo que más te sorprendió de esos primeros minutos?

Algunas imágenes de este artículo fueron generadas con IA para ilustrar el contenido; no son fotografías de los hechos ni de los animales reales.

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