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Historias emotivas

Picasso cambió el mastín de Las Meninas por un perro salchicha que llegó de visita

En abril de 1957, un perro salchicha llamado Lump llegó de visita a la casa de Picasso en Cannes con el fotógrafo David Douglas Duncan, y ya no se fue. Meses después ocupó el lugar del mastín de Velázquez en Las Meninas de Picasso.

El perro salchicha que llegó de visita a casa de Picasso y terminó en sus Meninas

Cannes, 19 de abril de 1957. En la villa La Californie, Pablo Picasso almuerza con su compañera, Jacqueline Roque, cuando entra en la casa un perro salchicha que no es suyo. Viene de visita desde Roma, con su dueño, el fotógrafo David Douglas Duncan, y se llama Lump.

Nadie en esa mesa puede saberlo todavía, pero ese invitado de paso va a terminar en el primer plano de Las Meninas de Picasso, en el lugar que Diego Velázquez le había dado, tres siglos antes, a otro perro.

Un retrato en el plato del almuerzo

Picasso le hizo a Duncan una pregunta: ¿el perro tenía un plato propio? No lo tenía. Entonces el pintor tomó el plato del que estaba comiendo y, con el pincel y la pintura que había en la mesa, pintó ahí mismo el retrato de Lump. Así lo cuenta la nota de prensa del Harry Ransom Center de la Universidad de Texas en Austin (2011), que agrega un detalle: Picasso firmó y fechó el plato. Ese año, Duncan lo donó al centro. La revista del Ransom Center confirma que Jacqueline estaba en ese almuerzo.

Una foto de Duncan muestra a Lump ante el plato con su retrato, mientras Jacqueline mira. Una copia se puede ver en la colección del Nelson-Atkins Museum of Art.

Lump recorrió la casa y ya no se fue. «¡Adiós, Roma!», escribió Duncan, según recoge el Ransom Center: desde ese momento, el perro vivió en casa de Picasso. El Museu Picasso de Barcelona habla de un regalo del fotógrafo al pintor. El Ransom Center y el propio Duncan, en cambio, lo cuentan como una visita que terminó en mudanza.

Cuarenta y cinco Meninas en cuatro meses y medio

Cuatro meses después, en agosto, Picasso empezó en su taller un desafío gigante: reinventar Las Meninas, el cuadro que Velázquez pintó en 1656. Según la cronología del Museu Picasso de Barcelona, el primer boceto es del 16 de agosto de 1957, la primera versión del día siguiente y la última del 30 de diciembre. Son 45 versiones, todas pintadas en el taller de La Californie: más de dos por semana durante unas 19 semanas y media. Con nueve cuadros de palomas, tres paisajes y un retrato de Jacqueline, forman una serie de 58 obras.

En el original hay un detalle que vale la pena mirar de cerca. En primer plano, delante de la infanta y de sus damas, descansa un mastín enorme, al que azuza Nicolasito Pertusato, como describe la ficha del Museo Nacional del Prado.

Las Meninas de Diego Velázquez: la infanta rodeada de sus damas en el centro y un mastín echado en el suelo en primer plano, abajo a la derecha
Las Meninas (1656), de Diego Velázquez, en el Museo Nacional del Prado: el mastín descansa en primer plano, abajo a la derecha. Foto: Museo Nacional del Prado vía Wikimedia Commons, dominio público.

El mastín se va, llega Lumpito

En las versiones de Picasso, el mastín desapareció. En su lugar aparece Lump, al que el pintor llamaba «Lumpito», según explica el Museu Picasso en su página sobre los habitantes de Las Meninas. Y no fue una sola vez: Daisy Woodward escribe en AnOther Magazine (2012) que el perro aparece en varias de las interpretaciones que Picasso hizo del cuadro.

El cambio de escala salta a la vista. Donde Velázquez puso un perro enorme, Picasso puso unas 12 libras de perro salchicha, unos 5,4 kilos. Ese es el peso que dio Duncan en una entrevista con Stars and Stripes publicada el 21 de octubre de 1974.

En 1968, Picasso regaló la serie completa al Museu Picasso de Barcelona, como registran la cronología del propio museo y el Musée national Picasso-Paris. Allí sigue.

Seis años en la mesa y en la cama del pintor

Lump vivió unos seis años con Picasso, según contó Duncan en esa misma entrevista. Comía en la mesa, en el plato con su retrato, y dormía en la cama del pintor. Lo cuenta la reseña de AnOther Magazine, basada en el libro del propio Duncan Lump: The Dog Who Ate a Picasso (Thames & Hudson, 2006).

«Lump dominaba a todos, incluido Picasso», recordaría el fotógrafo. Algunas de sus fotos de esos años están en el Nelson-Atkins Museum of Art. En una, Lump come del plato de Picasso. En otra, aparece junto al pintor y un conejo hecho con una caja de dulces vacía.

Fotografía granulada en blanco y negro de un plato blanco sobre una mesa de comedor, con migas en el borde y la silueta de un perro de cuerpo largo y patas cortas trazada con pinceladas negras
Unas cuantas pinceladas negras bastan para convertir un plato de almuerzo en retrato. El verdadero, firmado y fechado por Picasso, está en el Harry Ransom Center desde 2011.

La historia que no terminó en un cuadro

Pero la historia de los dos no terminó en un cuadro. Lump enfermó gravemente y volvió con Duncan, según la reseña de AnOther Magazine.

Pablo Picasso murió el 8 de abril de 1973 en Mougins, según el Musée national Picasso-Paris. Ese mismo año murió Lump. Entre una muerte y la otra hubo apenas diez días de diferencia, de acuerdo con AnOther Magazine.

Un año después, Duncan le contó a Stars and Stripes lo que el pintor repetía: «Picasso siempre decía que Lump era alguien, no solo un perro».

Fotógrafo de unos cuarenta años, con camisa de manga corta, agachado en una terraza de piedra soleada con palmeras y el mar al fondo, con una cámara frente al ojo
Un fotógrafo de prensa de los años cincuenta, agachado con la cámara al ojo en una terraza sobre Cannes. Duncan fue quien llevó a Lump a casa de Picasso y quien lo recibió de vuelta cuando enfermó.

Picasso lo pintó tal como lo veía: como alguien. El perro que llegó de visita quedó en primer plano, delante de la infanta y de sus damas, en el lugar que Velázquez le había dado a un mastín. Para siempre.

¿Tu perro también llegó a tu vida casi de visita y terminó quedándose para siempre? Cuéntanos cómo fue.


Foto de «Las Meninas» (Diego Velázquez, 1656): Museo Nacional del Prado vía Wikimedia Commons, dominio público. Las demás imágenes fueron generadas con IA para ilustrar el contenido.

Referencias

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