Tres semanas después del tsunami de Japón, una perra sobre un techo a la deriva huía de quienes iban a salvarla
El 1 de abril de 2011, un helicóptero de la Guardia Costera de Japón vio a una perra viva sobre el techo de una casa que flotaba frente a Kesennuma. Rescatarla no fue sencillo, y nadie sabía si en esa costa arrasada quedaba alguien que supiera su nombre.

Una perra corría de un extremo al otro del techo de una casa que flotaba en el mar, frente a Kesennuma, en el norte de Japón. Alrededor no había más que maderas, escombros y agua. Le tenía miedo justo al ruido de quienes habían llegado a ayudarla. Y desde el aire nadie podía saber si, en esa costa arrasada, quedaba alguien que supiera su nombre.
Las cuatro de la tarde
Era el 1 de abril de 2011. Habían pasado tres semanas desde el 11 de marzo, el día en que el terremoto y el tsunami golpearon esa costa y se llevaron miles de vidas.

Ese día, la Guardia Costera de Japón buscaba en el mar a personas desaparecidas. Hacia las cuatro de la tarde, uno de sus helicópteros, el del equipo especial de rescate con base en Yokohama, sobrevolaba las aguas frente a Kesennuma.
Abajo, el mar estaba cubierto de maderas y escombros. Entre ellos flotaba el techo de una casa, a 1,8 kilómetros de la orilla. Es una distancia que caminas en unos veinte minutos. Ahí, en cambio, no había ni un metro de suelo firme.

Desde el helicóptero, la tripulación la vio: encima del techo, sola, había una perra. Y estaba viva.
El ruido que la espantó
Unos guardacostas bajaron desde el helicóptero hasta la casa. Pero la perra no se dejó alcanzar.

Y es que el estruendo del helicóptero, ahí encima, la asustaba. Por eso corría de un lado a otro. Cuando los guardacostas llegaron, se escondió debajo del techo.
Y arriba se acababa el tiempo. Al helicóptero se le estaba terminando el combustible, y no podía quedarse a esperar a que ella saliera. Tuvo que irse sin la perra.
El ruido se fue apagando. Ella volvió a quedarse sola, en una casa a la deriva, mientras la tarde avanzaba.
Una lancha entre los escombros
Pero la Guardia Costera no se olvidó de ella. Hacia las cinco de la tarde, una lancha del buque patrulla Tsugaru, de la Guardia Costera de Hakodate, se abrió paso entre las maderas hasta la casa.
Esta vez, los rescatistas la alcanzaron y la subieron a bordo. La Guardia Costera grabó el rescate en video.

Ya en la lancha, la perra se mostró amistosa con quienes la habían rescatado. Tenía energía y llevaba collar. Los rescatistas le dieron galletas, y ella, que un rato antes huía de todos, se las comió.
Ese collar era una pista: en algún lugar de esa costa, alguien la tenía como suya.
Lo que nadie sabe es cuánto tiempo llevaba ahí arriba, ni qué comió o qué bebió mientras tanto. Un funcionario de la Guardia Costera se fijó en lo bien que se veía. Como no estaba débil, pensó que tal vez el mar se la había llevado hacía poco, y no tres semanas antes, con la ola.
Las imágenes del rescate salieron en el noticiero de NHK, la televisión pública de Japón. Y la perra del techo entró en las casas y los refugios de un país que seguía buscando a sus desaparecidos.
Una cara conocida en la pantalla
Mientras tanto, en un lugar de evacuación de Kesennuma, estaba la familia de un hombre de unos 50 años. El tsunami también los había golpeado a ellos.

Esa familia vio la noticia. Y la perra que los guardacostas subían a la lancha no era una desconocida: era la de ellos.
Tenía nombre. Se llamaba Ban, y era una mestiza de 2 años.
La esposa de aquel hombre fue a buscarla. El reencuentro fue el 4 de abril, tres días después del rescate, en el Centro de Protección Animal de la prefectura de Miyagi.
Ahí estaba Ban, la misma que en el mar se había escondido de los guardacostas debajo de un techo. Al ver a su dueña, empezó a mover la cola de alegría. Y ella la abrazó.
Esa tarde, entre maderas y escombros, fue una perra sin nombre sobre un techo, asustada del ruido de quienes llegaban a salvarla. Le bastó aparecer en una pantalla para volver a ser Ban. En una costa donde la ola se llevó miles de vidas, el mar le devolvió a esa familia una, con collar y con nombre.
Fotos de Kesennuma tras el tsunami (Caleb Eames, U.S. Marine Corps / Wikimedia Commons, dominio público) y de un helicóptero de la Guardia Costera de Japón (Senior Chief Petty Officer Matthew Masaschi / Wikimedia Commons, dominio público). Las demás imágenes fueron generadas con IA para ilustrar el contenido.
Referencias (6)
- Jiji Press (2011). 漂流の屋根から犬を救助=海保、一斉捜索で発見 (Rescatan a una perra de un techo a la deriva). Jiji.com. https://www.jiji.com/jc/movie?p=top247-movie02
- Nikkei (2011). 「絶対離さない」3週間漂流の犬、飼い主と再会. Nihon Keizai Shimbun. https://www.nikkei.com/article/DGXNASFK0401I_U1A400C1000000/
- CBS News / AP (2011). Japanese dog rescued at sea reunited with owner. CBS News. https://cbsnews.com/news/japanese-dog-rescued-at-sea-reunited-with-owner
- CBS News / AP (2011). Dog rescued at sea 3 weeks after Japan quake. CBS News. https://cbsnews.com/news/dog-rescued-at-sea-3-weeks-after-japan-quake
- VOA News (2011). Japanese Dog Adrift For 3 Weeks Reunited with Owner. VOA News. https://www.voanews.com/a/japanese-dog-adrift-for-3-weeks-reunited-with-owner-119190584/167280.html
- J-CAST News (2015). 東日本大震災で助かった奇跡の「漂流犬」亡くなっていた. J-CAST News. https://www.j-cast.com/2015/11/02249623.html?p=all
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