Saltar al contenido

Historias emotivas

Lord Byron le levantó a su perro un monumento de siete escalones y pidió descansar a su lado

A los 23 años, Lord Byron pidió que lo enterraran en la cripta de su terranova, Boatswain, en Newstead Abbey. Esta es la historia de una tumba pensada para tres.

Lord Byron le levantó a su perro un monumento de siete escalones y pidió descansar a su lado

El remitente tiene 23 años y le escribe a su abogado para explicarle cómo quiere que lo entierren. Es el 12 de agosto de 1811 y la carta sale de Newstead Abbey, la antigua abadía inglesa donde vive. La firma Lord Byron, el poeta al que, según la National Library of Scotland, muchos consideran hoy la primera celebridad británica.

Las instrucciones caben en pocas líneas. Quiere descansar en la cripta del jardín, sin ceremonia ni servicio fúnebre y sin más inscripción que su nombre y su edad. Y pide algo más: que nadie saque de allí a su «fiel perro». La carta, dirigida a su abogado Samuel Bolton, puedes leerla en la transcripción de su biógrafo Thomas Moore (1830). Ese perro llevaba casi tres años enterrado en esa cripta.

Monumento de piedra sobre una base de escalones circulares, coronado por una urna, en los terrenos de Newstead Abbey
La tumba del perro de Lord Byron en Newstead Abbey, fotografiada en 2009. Foto: Trevor Rickard / Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0.

La baba en la mano desnuda

Se llamaba Boatswain y era un terranova nacido en mayo de 1803, según la inscripción de su monumento. Byron vivía en Newstead desde 1808 (se quedaría hasta 1814, de acuerdo con el sitio oficial de la abadía), y en noviembre de ese año Boatswain enfermó de rabia, como cuenta Nottingham UNESCO City of Literature. Moore, en su libro de 1830, lo llama «a fit of madness», un ataque de locura. Cómo llegó a contagiarse es algo que esos relatos no aclaran.

Lo que Moore sí relata es lo que hizo Byron en esos días. Sin entender qué enfermedad tenía delante, más de una vez le limpió a su perro la baba con la mano desnuda. Boatswain murió el 18 de noviembre de 1808. En una carta a Hodgson que el biógrafo reproduce, Byron escribió que el perro, aun sufriendo, nunca intentó hacerle daño a nadie.

Mano humana sin guante que limpia un hilo de baba del hocico de un gran perro terranova negro
El gesto que relató Moore: una mano sin guante junto al hocico de un terranova. Byron lo repitió con el suyo sin saber qué enfermedad tenía.

Siete escalones y una urna de mármol

Para Boatswain, Byron levantó un monumento en el lugar donde creía que había estado el altar mayor de la antigua iglesia de la abadía, según el Registro de Parques y Jardines de Historic England y el Historic Environment Record de Nottinghamshire. La ficha oficial de Historic England, que lo catalogó en 1966 con el grado II*, describe una base circular de siete escalones, un pedestal en forma de cofre y una urna clásica como remate; el registro del condado precisa que la urna es de mármol.

La lápida dice que Boatswain tuvo «todas las virtudes del hombre sin sus vicios» y que cerca de ese punto están sus restos. El monumento lleva además un poema de Byron que termina hablando del único amigo que dice haber conocido: «I never knew but one, —and here he lies» (solo conocí a uno, y aquí yace). El texto completo de la lápida y del poema está en la edición de las obras de Byron que preparó E. H. Coleridge en 1898.

Monumento funerario de piedra sobre siete escalones circulares, con una placa de mármol blanco grabada y una urna clásica en lo alto, con ruinas al fondo
Siete escalones, un pedestal y una urna en lo alto: la forma que la ficha oficial le atribuye al monumento de Boatswain.

«No me gustaría quedarme solo con el perro»

La cripta de Boatswain tenía, además, un lugar para alguien más. Según una nota de la edición de Coleridge, que toma el dato de Moore, estaba reservado para Joe Murray, el viejo criado de Byron.

Un visitante le comentó a Murray que en unos veinte años ocuparía su sitio allí. La respuesta del criado fue práctica: si estuviera seguro de que su señor también iría, le parecería bien. «Pero no me gustaría quedarme solo con el perro».

Era una tumba pensada para tres: el poeta, su criado y su perro. Y la parte de Boatswain quedó asegurada en el testamento de 1811, con las palabras que recoge Nottingham UNESCO City of Literature: «my faithful Dog may not be removed from the said Vault», que su fiel perro no fuera sacado de esa cripta.

Una losa en el suelo de Hucknall

Pero en 1818 Byron vendió Newstead, según el sitio oficial de la abadía. La casa con la cripta del jardín ya no era suya. Seis años después murió lejos de Inglaterra: el 19 de abril de 1824, de fiebre, en Missolonghi, Grecia, a los 36 años, según la Abadía de Westminster. Había ido allí a apoyar la independencia griega, como recuerda la National Library of Scotland.

El 16 de julio de 1824 lo enterraron en la cripta familiar, bajo el presbiterio de la iglesia de St Mary Magdalene, en Hucknall. Encima, en el suelo, hay una losa de mármol rosso antico que regaló el rey de Grecia en 1881, con su nombre y sus fechas: «BYRON / BORN JANUARY 22 1788 / DIED APRIL 19 1824». La ficha de la iglesia del Southwell & Nottingham Church History Project, de la Universidad de Nottingham, describe la cripta y la losa.

En Newstead, el monumento de Boatswain sigue en pie. Historic England lo mantiene en su registro, y la propia Abadía de Westminster, en su página sobre el poeta, recuerda que el memorial a su «querido perro» está en Newstead Abbey. Según la inscripción y el testamento, los restos del perro siguen allí. Siete escalones, un pedestal y una urna de mármol para Boatswain; una losa en el suelo para Byron. De Joe Murray, en cambio, estos documentos no dicen dónde terminó enterrado.

Pedestal de piedra caliza gastada, con manchas de liquen y humedad y paneles moldurados en los costados
Liquen y manchas de humedad: el rastro del tiempo en un pedestal funerario a la intemperie, como el que sigue guardando a Boatswain.

Murray temía quedarse solo con el perro. Pero en la tumba pensada para tres, el que se quedó esperando a Byron fue Boatswain.

Si pudieras decidirlo, ¿te gustaría descansar algún día junto a tu perro? ¿Por qué?


Foto del monumento de Boatswain: Trevor Rickard / Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0. Las demás imágenes fueron generadas con IA para ilustrar el contenido.

Referencias

Sigue leyendo

Conversación

Únete a la conversación

Los comentarios y el formulario se cargan solo cuando abras esta sección.

Mira más historias

Ver la lista completa