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Historias emotivas

A la perra del meme Doge la iban a sacrificar: su cara terminó en una criptomoneda de miles de millones

Kabosu, la shiba del meme Doge, venía de un criadero que cerró y tenía los días contados en un refugio de Japón. Esta es la historia de cómo su cara llegó a Dogecoin.

A la perra del meme Doge la iban a sacrificar: su cara terminó en una criptomoneda de miles de millones

Sakura, Japón, 2 de noviembre de 2023. Una shiba inu que ese día celebra sus 18 años se sienta sobre un sofá de piedra, junto a la mujer que la cuida desde hace quince años. A su lado hay otra perra, de bronce, en la pose que la hizo famosa: las patas cruzadas y la mirada de reojo. La perra de bronce es ella.

Quince años antes, esa misma perra estaba en un refugio de animales con los días contados: la iban a sacrificar. Entre una escena y otra hay un criadero que cerró, un blog personal, un chiste de internet y una cifra con diez ceros.

Kabosu, una shiba inu, sentada junto a Atsuko Sato sobre el monumento de bronce y piedra dedicado a ella en Sakura, Japón
Kabosu y Atsuko Sato, sentadas en el monumento de Sakura el día de su inauguración, el 2 de noviembre de 2023. Foto: Asanagi / Wikimedia Commons, CC0 1.0.

Veinte shibas y un criadero que cerró

En noviembre de 2008, Atsuko Sato, una maestra de preescolar de la ciudad japonesa de Sakura, adoptó a una perra en un refugio de animales. Con eso le salvó la vida: según la nota de la agencia AFP publicada por France 24, la perra iba a ser sacrificada.

Era una shiba inu de raza y venía de un criadero. Cuando el criadero cerró, la abandonaron junto con otros 19 shibas. Algunos fueron adoptados; los demás fueron sacrificados. Así lo contó la propia Sato en una entrevista con The Verge en 2013, que cita HuffPost. La crónica de The Washington Post da una cifra algo distinta (19 perros en total, de los que murió la mayoría); aquí seguimos la versión de su dueña.

En el refugio, un voluntario le había puesto a la perra un nombre: Kabosu, como un cítrico japonés. Sato explicó, según HuffPost, que el nombre venía de su cara redonda, parecida a esa fruta.

Sofá de tela beige en una sala japonesa, con una manta para perro doblada, un juguete de goma mordido y una correa colgada del brazo
Una manta doblada, un juguete mordido, una correa en el brazo del sofá: en rincones así de comunes se toman las fotos que cualquiera le hace a su perro.

Un sofá, las patas cruzadas y una mirada de reojo

En 2010, Sato subió a su blog varias fotos de Kabosu. Nada en ellas anunciaba lo que vendría.

En una de esas fotos, Kabosu está sentada en el sofá, con las patas cruzadas, y mira de reojo a la cámara. La crónica de The Washington Post habla de sus patas «primorosamente dobladas» y de esa mirada de soslayo que terminaría siendo su sello.

Puedes ver esa foto, junto con las otras siete de esa misma tarde, en la entrada original del blog de Sato, que lleva un título de lo más cotidiano: «¿Qué hay de cenar esta noche?».

Primer plano de una shiba inu de cara redonda que mira de reojo a la cámara en el interior de una casa
Una shiba que mira de reojo: un gesto así, captado en 2010, hizo que una perra de Sakura fuera reconocible en todo el mundo.

Internet hizo el resto. Desconocidos escribieron sobre esa foto frases de colores, en letra Comic Sans y en un inglés torpe: «wow», «amaze», según NBC News. France 24 lo describió como un inglés roto y bobalicón. Así nació el meme «Doge» y, con él, una cara que el mundo entero iba a reconocer.

Un 9 seguido de diez ceros

El chiste creció. El 6 de diciembre de 2013 nació Dogecoin, una criptomoneda lanzada como broma a partir del meme, según la historia oficial de Dogecoin que publica la Dogecoin Foundation. La cara de Kabosu se convirtió también en el logo de la moneda, como señaló The New York Times en un texto que cita HuffPost.

Lo más asombroso llegó en mayo de 2021. Aquella moneda de broma alcanzó un valor de mercado total cercano a los 90.000 millones de dólares, según informó Al Jazeera el 5 de mayo de ese año. Si escribes esa cantidad con todas sus cifras, es un 9 seguido de diez ceros. Dos días después, un titular de CNBC resumía el recorrido: Dogecoin había pasado de ser una broma a ser una de las principales criptomonedas del mundo. Todavía en 2024, France 24 la ubicaba como la octava más valiosa.

La cara de una perra abandonada por un criadero estaba ahora en una de las criptomonedas más valiosas del mundo. Y la foto original siguió su propio camino: según France 24, se vendió como NFT (un certificado digital de propiedad) por 4 millones de dólares, y Sato y la comunidad Own The Doge donaron más de un millón de dólares a la organización Save the Children.

Una estatua para sus 18 años

El 2 de noviembre de 2023, el día en que celebraba su cumpleaños número 18, se inauguró en Sakura una estatua de bronce pagada con donaciones de fans de todo el mundo, según NBC News y Global News. Casi un mes antes, CoinDesk había informado que la comunidad Own The Doge preparaba su instalación en Japón. France 24 habla de una estatua de 100.000 dólares. Kabosu estuvo ahí, sentada junto a su dueña sobre el monumento.

La escultura muestra a Kabosu sobre un sofá de piedra pulida, con las patas cruzadas, como en la foto de 2010, según el reportaje con fotos de SoraNews24. En Wikimedia Commons hay una imagen del monumento en Sakura Furusato Hiroba, tomada en junio de 2024.

Una shiba inu sentada sobre un banco de granito junto a una escultura de bronce de una perra con las patas cruzadas
Una shiba junto a una perra de bronce sobre un banco de piedra: la pose de una foto de blog de 2010, convertida en monumento.

Kabosu murió el 24 de mayo de 2024, enferma de leucemia, a los 18 años: más de lo que suele vivir un shiba, como señalaron France 24, NBC News y The Washington Post. «Se fue en silencio, como si durmiera, mientras yo la acariciaba», escribió Sato en su blog, en palabras que recogieron France 24 y HuffPost a partir de la traducción de AFP.

De aquel criadero salieron 20 shibas. El mundo entero conoce la cara de una sola: la vio en un sofá, en una moneda y en una estatua de bronce. Los otros 19 también tenían una.

¿Tu perro también llegó de un refugio? ¿Qué fue lo primero que viste en su cara el día que lo conociste?

Foto de Kabosu y Atsuko Sato: Asanagi / Wikimedia Commons, CC0 1.0. Las demás imágenes fueron generadas con IA para ilustrar el contenido.

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