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Historias emotivas

El chacal dorado casi desapareció de Europa y hoy aparece más allá del Círculo Polar Ártico

A mediados del siglo XX apenas resistía en unos pocos refugios de los Balcanes. Hoy el chacal dorado aparece en Noruega y en Finlandia, y su ADN guarda la respuesta a cómo llegó hasta ahí.

El chacal dorado casi desapareció de Europa y hoy aparece más allá del Círculo Polar Ártico

Entre finales de los años cincuenta y comienzos de los sesenta, el chacal dorado casi no tenía dónde estar en Europa. Según la historia de su dispersión que reconstruyeron N. Spassov e I. Acosta-Pankov (2019), había desaparecido de Hungría, de Rumanía y de gran parte de los Balcanes. Quedaban núcleos aislados, como la costa dálmata o las montañas de Strandzha, entre Bulgaria y Turquía.

Hoy esa misma especie aparece donde ningún mapa la esperaba: en la región de Tromsø, en Noruega, y en Sodankylä, en Finlandia, por encima del Círculo Polar Ártico. ¿Cómo llegó tan al norte un cánido de los Balcanes?

Fotografía de un chacal dorado (Canis aureus)
Un chacal dorado (Canis aureus). Foto: © Giles Laurent, gileslaurent.com / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.

Un primo del perro que vive en familia

El chacal dorado (Canis aureus) es pariente cercano del perro: ambos pertenecen al género Canis. Según el perfil de la especie de KORA, centro suizo de ecología de carnívoros, los machos pesan entre 11 y 16 kilos, y las hembras, entre 8 y 13.

Come lo que haya: J. Lanszki, M. W. Hayward y N. Nagyapáti lo describen en PLoS ONE (2018) como un forrajeador flexible, que pasa de la carroña y las vísceras de ungulados a pequeños mamíferos, frutas o invertebrados.

Vive en pareja o en pequeños grupos familiares, con territorios de unos 5 a 15 kilómetros cuadrados. Los jóvenes no se quedan: antes de la siguiente temporada de cría se van a buscar un lugar propio y, según KORA, algunos recorren más de 200 kilómetros. Guarda ese dato.

1962, el año del veneno prohibido

La recuperación tiene fecha. En 1962, Bulgaria prohibió los cebos envenenados y dio a la especie una protección temporal, dos medidas que Spassov y Acosta-Pankov consideran clave para su recuperación. Las familias de Strandzha volvieron a criar, los jóvenes salieron a buscar territorio y, a finales de los años sesenta, la expansión arrancó desde ese núcleo. Para 1985, el chacal ya ocupaba toda Bulgaria.

El paisaje le dio escondite. Según los mismos autores, las plantaciones intensivas de pino en tierras pobres formaron «un extenso mosaico de matorrales impenetrables», y la cría de ovejas en libertad dejaba animales muertos, comida extra. En Europa central, Gaál y colegas (2025) describen cómo, en paisajes agrícolas, aprovecha los bordes entre el bosque o el matorral y los cultivos.

Además, en muchas regiones faltaba su gran rival. Para Spassov y Acosta-Pankov, el exterminio del lobo «podría ser el factor clave» de la expansión. Es una hipótesis, no un hecho demostrado: los propios autores advierten que lobos y chacales conviven donde abundan la comida y los escondites.

Un aullido grabado en la oscuridad

A un animal así se lo busca con el oído. De noche, los ecólogos ponen a sonar un aullido de chacal grabado y esperan en silencio. Si hay una familia cerca, responde a coro.

Una persona investigadora con linterna frontal de luz roja sostiene un pequeño altavoz de noche, al borde de un pinar joven y denso
Altavoz en mano y oído atento: el aullido grabado delata a los chacales sin necesidad de verlos.

Con ese método, Spassov y Acosta-Pankov emitieron el aullido pregrabado en 621 estaciones y registraron 328 respuestas. Smith y colegas (2025), en Ecology and Evolution, describen al chacal dorado como una especie muy vocal, de aullidos complejos y de largo alcance que usa sobre todo para defender su territorio. En su estudio, con aullidos imitados por personas, las respuestas se concentraron entre las 18:00 y las 6:00.

De Austria a la región de Tromsø

Mientras tanto, los jóvenes seguían partiendo y la especie empezó a aparecer donde nunca antes. Según Spassov y Acosta-Pankov, cuyos mapas de expansión muestran ese avance, los primeros registros llegaron de Austria en 1988, de Alemania en 1996 y de los Países Bajos en 2015.

Chacal dorado de pelaje pardo dorado y cola tupida con punta negra, al trote por el borde de un prado húmedo y llano al amanecer, con una pata delantera levantada
Al trote junto a un pólder: en los Países Bajos, la especie se registró por primera vez en 2015.

Y después, lo impensable: Tromsø y Sodankylä. Tan lejos de los Balcanes, surgió una sospecha: que alguien los hubiera llevado y soltado allí.

Lo que contó el ADN de tres viajeros

En 2024, la Universidad de Oulu, en Finlandia, junto con investigadores de Polonia, Noruega y España, leyó el ADN de solo tres chacales pioneros: los hallados en Noruega, en Finlandia y en la península ibérica. El estudio, con W. Bogdanowicz como primer autor, se publicó en septiembre en Mammalian Biology, y la nota de prensa de la universidad, que también recogió Phys.org, resume sus resultados.

Mano con guante de laboratorio sostiene un tubo de muestra de ADN junto a otros dos en una gradilla, con una pipeta y una computadora portátil desenfocada al fondo
Pocas muestras, mucha información: el estudio se apoyó en el ADN de solo tres chacales.

Los tres eran machos y migrantes de primera generación: no habían nacido donde se los encontró. Ninguno mostraba hibridación con perros. Y para Finlandia, el estudio concluye que la especie no fue introducida por humanos y que se expande de forma natural. No es una invasión: es una especie europea avanzando sola.

No sabemos qué fue de cada uno tras su hallazgo ni de dónde salió el chacal ibérico; el análisis completo está en el artículo original. Pero el ADN sí contó de dónde venían los otros dos.

El de Noruega, posiblemente del Báltico, a unos 1.500 kilómetros de donde lo encontraron. El de Finlandia, del oeste de la llanura panónica, entre Austria, Hungría y Croacia. Desde allí hasta Sodankylä hay unos 2.500 kilómetros. Y los recorrió caminando.

Un cánido que a mediados del siglo XX estuvo a punto de apagarse en los Balcanes hoy deja huellas en la nieve del norte. No vino a conquistar: entró por los huecos que dejamos, el veneno que falta, el lobo ausente. Y siguió caminando hasta que el mapa se quedó corto.

¿Hay algún animal silvestre que hayas empezado a ver en tu región y que antes no estaba? ¿Cómo fue ese primer encuentro?

Foto del chacal dorado: © Giles Laurent, gileslaurent.com / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Las demás imágenes fueron generadas con IA para ilustrar el contenido.

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